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"Reciprocidad", promete la UE tras condenar la expulsión de su embajadora en Caracas

En la imagen el representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Josep Borrell, durante una conferencia sobre el futuro de Siria y su región impartida desde el Consejo Europeo, en Bruselas, Bélgica. El 30 de junio de 2020.
En la imagen el representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Josep Borrell, durante una conferencia sobre el futuro de Siria y su región impartida desde el Consejo Europeo, en Bruselas, Bélgica. El 30 de junio de 2020. © Virginia Mayo / Reuters
5 min

El alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior, el político español Josep Borrell, reaccionó después del controvertido movimiento diplomático de Nicolás Maduro, que pretende contestar a las sanciones impuestas desde Bruselas a funcionarios chavistas.

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La Unión Europea condenó el aviso de expulsión en 72 horas a la embajadora de la institución anunciado por el presidente venezolano Nicolás Maduro. Esta expulsión viene dada como respuesta ante la imposición de sanciones a varios funcionarios del oficialismo y ha hecho que Bruselas esté estudiando su respuesta diplomática "recíproca".

La respuesta de la Unión todavía no está clara debido a la complejidad de este sistema político. Venezuela tiene un representante de su país ante la institución en Bruselas, sede de la mayoría de los organismos, pero una inminente expulsión tendría que ser acordada con el Reino de Bélgica y no ser tomada por la institución europea unilateralmente.

El embajador designado por Maduro en la capital belga fue llamado a reunión por los diferentes dirigentes de la UE y tras esta se decidirá, entre los 27 Estados miembros, qué hacer.

El ultimátum de Caracas no ha gustado en Bruselas. "Creemos que la decisión de dar 72 horas a la embajadora de la UE en Caracas para que deje el país requerirá las medidas necesarias de reciprocidad", aseguró el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell.

"Creo que aislar más internacionalmente el régimen de Maduro no es una buena manera de intentar resolver el problema político en Venezuela, y por ello lamentamos fuertemente esta medida", prosiguió el político socialista español.

Respuesta a las sanciones europeas

La expulsión de la embajadora en Caracas, Isabel Brilhante Pedrosa, se gestó el pasado lunes 29 de junio como respuesta a las sanciones impuestas desde el bloque comunitario a 11 funcionarios oficialistas por "violentar el orden democrático de la Asamblea Nacional". La UE considera injusto el actual poder duplicado que existe entre la oposición y el chavismo en este Parlamento y la retirada de la inmunidad a líderes como Juan Guaidó.

Además de interferir en el poder legislativo que emana de la Asamblea Nacional venezolana, se acusó a estos funcionarios de violar derechos humanos y "crear obstáculos" para obtener una solución democrática en Venezuela.

La respuesta oficial se dio ese mismo lunes a través de una rueda de prensa presidida por Nicolás Maduro. "Vamos a ordenar nuestras cosas con la UE (...) Si no nos quieren que se vayan, si no respetan a Venezuela, que se vayan. A Venezuela hay que respetarla en su integridad, como nación, como institución", dijo el mandatario.

Escalada de tensión entre la Unión Europea y Venezuela

La posición de Bruselas respecto a la crisis política y económica venezolana nunca ha sido tan beligerante como la adoptada por Estados Unidos. Estos comenzaron con sanciones, desde finales de la década de los 2000, hacia funcionarios del Gobierno venezolano cuando la Unión Europea seguía manteniendo relaciones, relativamente normales, con el país Latinoamericano.

Pero la situación comenzó a cambiar durante la Administración de Nicolás Maduro, en especial a partir de 2017. En noviembre de ese año, se anunció un embargo de armas a Caracas, lo que hizo que fuese el primer país latinoamericano en ser sancionado por el bloque.

Los embargos comerciales pasaron a sanciones personales a partir del 18 de enero de 2018, cuando se sancionó a varios funcionarios y se les prohibió la entrada. Entre esos nombres destacaban Diosdado Cabello, Néstor Reverol, Gustavo González o Maikel Moreno. En la actualidad ya son 36 los individuos con sanciones de esta institución.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el 13 de marzo de 2020 en Caracas
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el 13 de marzo de 2020 en Caracas - Venezuelan Presidency/AFP

La situación se complicó aún más a partir del 23 de enero de 2019, cuando Juan Guaidó se autoproclamó presidente en funciones de Venezuela, interpretando las atribuciones del artículo 233 de la Constitución Nacional. A las horas, hasta 60 países decidieron reconocer al líder opositor como presidente en funciones de Venezuela.

Entre esos 60 países están los 27 actuales que forman parte de la Unión Europea y Reino Unido, que por aquel entonces también era miembro. Este no reconocimiento de Nicolás Maduro como dirigente del país supuso la marca definitiva de las relaciones entre ambas instituciones, a pesar de que el político chavista sigue ejerciendo su cargo.  

Las tensiones también se reproducen con los países miembros de forma individual. Durante el discurso de Maduro del lunes, el mandatario hizo referencia al "intento de asesinato" que, según sus fuentes, se preparó contra él desde la embajada española en Caracas.

Desde mayo de 2019 reside en esta embajada el opositor Leopoldo López, que se saltó su arresto domiciliario decretado en 2017 y se refugió en la embajada de España, institución que se negó a entregarlo a las autoridades venezolanas.

Con EFE y AP

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