Saltar al contenido principal

La Fórmula Uno inicia una temporada inédita, a la sombra del Covid-19

Mecánicos del equipo Mercedes utilizan mascarillas mientras trabajan en el vehículo de Valtteri Bottas, en la antesala del inicio de la Fórmula Uno 2020 en Spielberg, Austria, el 2 de julio de 2020.
Mecánicos del equipo Mercedes utilizan mascarillas mientras trabajan en el vehículo de Valtteri Bottas, en la antesala del inicio de la Fórmula Uno 2020 en Spielberg, Austria, el 2 de julio de 2020. © Leonhard Foeger / Reuters
6 min

El Mundial de automovilismo inicia en Spielberg con un calendario reducido y apretado. Cuatro meses después de la fecha original de comienzo, es una incógnita cómo es el estado de las escuderías. Mercedes y el campeón Lewis Hamilton parten como favoritos para los campeonatos de constructores y pilotos.

Anuncios

Cuatro meses después de lo previsto y en un mundo alterado por la pandemia del Covid-19, la Fórmula Uno dará inicio a su temporada 2020 con la expectativa mínima de completarla sin contratiempos.

El 13 de marzo, cuando el público aun así cola para ingresar a ver los primeros giros de la fecha inaugural en Melbourne (Australia), la organización del campeonato anunció su suspensión, a la luz del rápido avance del coronavirus.

Esta edición del Mundial de automovilismo esperaba ser histórica, con un récord de 22 carreras. Pero finalmente será inédita por el escenario planteado por la crisis sanitaria, que obligó a un recorte del calendario y a una organización apretada de las carreras.

La Federación Internacional del Automóvil (FIA) solo ha confirmado las primeras ocho pruebas del cronograma, todas en el verano de Europa, que ha logrado controlar el avance del coronavirus. El pistoletazo de salida lo marcará el Red Bull Ring de Spielberg, que acogerá este fin de semana el Gran Premio de Austria y el próximo dará lugar al de Estiria.

Silverstone, en Reino Unido, también tendrá doble función: el 2 de agosto con el Gran Premio de Gran Bretaña y el 9 con el GP del 70° aniversario, en conmemoración de la primera carrera de la disciplina, disputada en la legendaria pista inglesa en 1950.

En medio de las dobles fechas está Hungría, el 19 de julio. Y el recorrido europeo se completa con España (16 de agosto en Montmeló), Bélgica (30 de agosto en Spa) e Italia (6 de septiembre en Monza).

El resto del calendario se definirá más adelante, conforme a la evolución de la pandemia, pero la FIA confía en cerrar la temporada con entre 12 y 15 carreras. En la lista de espera están las aplazadas pruebas de Bahrein, China, Vietnam y Canadá y los Grandes Premios de Rusia, Abu Dabi, Estados Unidos, México y Brasil, los cuales aún no han sido pospuestos ni cancelados de manera oficial.

Sin opciones están las anuladas pruebas de Australia, Países Bajos, Mónaco, Azerbaiyán, Francia, Singapur y Japón.

Un estricto protocolo sanitario plantea desafíos inesperados a los equipos

En un contexto tan difícil, el éxito para los organizadores del campeonato será lograr que el campeonato se desarrolle con un buen nivel competitivo, atraviese tres continentes diferentes (requisito del reglamento de la FIA para que el certamen sea considerado un Mundial) y sin contratiempos con potenciales contagios.

Por eso, el protocolo sanitario es extremadamente estricto. Las competencias serán a puertas cerradas y sólo podrán entrar entre 2.000 y 3.000 personas al Red Bull Ring en Spielberg, siempre y cuando hayan dado negativo en el control de Covid-19.

Una vez allí, el distanciamiento social deberá respetarse a rajatabla y los equipos –que solo pueden contar con 80 trabajadores- estarán aislados entre sí, gracias a un sistema de “burbujas” tanto en el ‘paddock’ como en el exterior. Además, todos los integrantes de las escuderías serán sometidos a test de coronavirus cada cinco días.

Los pilotos deberán ponerse las mascarillas apenas se saquen sus cascos y mantendrán reuniones de equipo de manera virtual. Además, han tenido que renunciar a los lujosos ‘motorhomes’ y hoteles por instalaciones más austeras.

El respeto del distanciamiento social supone un desafío para el trabajo de los equipos, por ejemplo, al atender al coche cuando llega a boxes. Los tiempos de atención en el vehículo serán mayores, por lo que las salidas de pista tendrán que ser bien calculadas. Mientras que los problemas técnicos pueden significar un riesgo mayor, teniendo en cuenta el apretado calendario.

Las afectaciones incluso alcanzarán a las tradicionales ceremonias, como el desfile de pilotos antes de la carrera principal o la celebración en el podio tras la prueba.

Lewis Hamilton, a la caza del séptimo título y el récord de Michael Schumacher

Con las pruebas previas a la temporada alejadas en el pasado pre-coronavirus y la mayoría de los cálculos realizados solo en las computadoras, resulta difícil vaticinar cuál es el estado real de las escuderías para la competencia. Las incógnitas comenzarán a desvelarse este viernes 3 de julio con los primeros entrenamientos.

Pese a esto, el equipo británico Mercedes y el campeón vigente Lewis Hamilton parten como los favoritos, con los antecedentes recientes a su favor.

Hamilton, que a sus 35 años ostenta seis títulos mundiales (cinco en los últimos seis años y los últimos tres consecutivos), buscará su séptima corona para igualar el récord del alemán Michael Schumacher, del que también está a tiro en la mayor cantidad de triunfos (está a 7 de los 91 del ‘Kaiser´).

La principal amenaza del británico parece ser Max Verstappen, del equipo Red Bull. Las esperanzas del neerlandés se sustentan en el calendario conocido –que inicia con Austria, donde se ha impuesto en las últimas dos temporadas- y por las mejoras de los motores Honda.

Un paso más atrás pero también con aspiraciones se encuentra otro representante de la nueva generación, Charles Leclerc, de Ferrari. El monegasco sueña con destronar a Hamilton y convertirse en el piloto más joven en ganar la Fórmula Uno, plusmarca que también alcanzaría Vestappen si se queda con el título.

La lucha contra el racismo y la desigualdad en el deporte también se mete en la pista

Pero Hamilton no sólo da pelea en la pista. Con la explosión de las protestas contra el racismo en el mundo tras la muerte del afroamericano George Floyd y el auge del movimiento ‘Black Lives Matter’, el piloto de Mercedes se ha convertido en una voz crítica por la desigualdad racial en el deporte.

Durante el parón, el británico alzó críticas contra sus colegas por no expresar un rechazo claro al racismo y contra las inequidades que prevalecen en la Fórmula Uno, lo que le valió un contrapunto con el exmandamás de la categoría, Bernie Ecclestone.

El multicampeón mundial recibió un fuerte espaldarazo de su equipo, Mercedes, que decidió cambiar su plateado habitual para utilizar el negro en sus vehículos y sus uniformes.

La reivindicación podría verse completa si los pilotos se arrodillan antes de la carrera el domingo, una posibilidad que está siendo discutida por los competidores.

Con AP y EFE

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.