Trump ahonda en la polarización política y racial de EE. UU. en su discurso por el 4 de julio

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante el discurso ofrecido el 4 de julio de 2020 desde la Casa Blanca.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante el discurso ofrecido el 4 de julio de 2020 desde la Casa Blanca. © Carlos Barria / Reuters

Pese a la avalancha de críticas que recibió el viernes, tras su pronunciamiento desde el Monte Rushmore, en la celebración previa al Día de la Independencia, el mandatario profundizó en las divisiones políticas y raciales del país en la alocución que ofreció desde la Casa Blanca. 

Anuncios

Un tropiezo repetido. Luego de que su discurso del viernes desatara críticas e indignación entre los estadounidenses, Trump volvió a ahondar en la polarización tanto política como racial de su país, pero esta vez desde la Casa Blanca y con un discurso triunfalista. 

"Ahora estamos en proceso de derrotar a la izquierda radical, los marxistas, los anarquistas, los agitadores, los saqueadores y a la gente, que en muchas instancias no sabe en absoluto lo que está haciendo", aseguró el magnate de 74 años, que llegó a la Presidencia de Estados Unidos el 20 de enero de 2017 y busca mantenerse en el poder en las próximas elecciones, que se celebran en noviembre. 

En sus declaraciones, el mandatario afirmó que, mientras se mantenga en el cargo, no permitirá que las que a su juicio son simples "muchedumbres enfadadas", borren la historia de su nación y, mucho menos, que sigan derribando sus principales monumentos. 

La mención del líder republicano sobre la destrucción de estatuas fue lanzada en referencia a los ataques perpetrados por grupos de manifestantes contra varios símbolos con los rostros de los líderes de la Confederación, la alianza de estados que defendía mantener la esclavitud en el país en el s. XIX. 

Y es que, en una señal de defensa de las luchas de dichos líderes, Trump ofreció su discurso previo el 3 de julio justamente desde el Monte Rushmore, en Dakota del Sur, ante las montañas de piedra sobre las que fueron tallados los rostros de los expresidentes Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt, George Washington y Abraham Lincoln. 

El anuncio que desató la ira de los antirracistas

Se esperaba que, en el acto central de conmemoración del 4 de julio, Trump hiciera algún anuncio especial. Sin embargo, al anhelado tono conciliador buscado por las organizaciones defensoras de los Derechos Humanos que han criticado su gestión de las crisis migratorias en la frontera con México y, recientemente, la violencia racista, tampoco llegó este sábado. 

En un abierto desafío al movimiento "Las vidas negras importan" (Black Lives Matter en inglés), el presidente confirmó que creará el llamado "Jardín Nacional de los Héroes Estadounidenses", un espacio en el que reposarán los monumentos creados en homenaje a los confederados, pese al rechazo expresado por los grupos antirracistas, que los señalan como figuras discriminatorias y esclavistas. 

A los ojos del magnate, que avanza en su afán por resultar reelegido en los comicios programados para el mes de noviembre, en los últimos meses y en medio de la emergencia declarada por la propagación del brote de Covid-19, el territorio estadounidense ha experimentado una suerte de "revolución cultural izquierdista" que no está dispuesto a tolerar. 

Desde el 25 de mayo, el día en el que el afroamericano George Floyd murió a manos de la Policía en Minnesota, la filosofía supremacista blanca pregonada por Trump en varias oportunidades se ha convertido en blanco de duras críticas. 

Los estragos tras el discurso 

Poco después de que Trump anunciara la creación del citado "Jardín", se gestó una movilización de repudio que terminó en la quema de decenas de banderas estadounidenses y en el derribo del monumento a Cristóbal Colón que estaba ubicado en Baltimore, en escenas que se dieron también en Nueva York, Chicago y Los Ángeles. 

Un manifestante quema una bandera de Estados Unidos el 4 de julio de 2020 después del discurso ofrecido por Donald Trump desde la Casa Blanca.
Un manifestante quema una bandera de Estados Unidos el 4 de julio de 2020 después del discurso ofrecido por Donald Trump desde la Casa Blanca. © Leah Millis / Reuters

Hasta el parque que está junto a la Casa Blanca, ante la plaza conocida como Lafayette, llegaron algunos de los manifestantes para prender fuego a los símbolos patrios dado que, según reiteraron, en Estados Unidos quemar las banderas no es considerado como una acción ilegal. 

En su cuenta oficial de Twitter, Trump responsabilizó a varias cadenas de televisión de malinterpretar sus palabras y desatar de nuevo el caos:

 

Aunque el 27 de junio el mandatario salió al paso a los cuestionamientos por la publicación en sus redes sociales de un video que exaltaba el "poder blanco", parece no haber logrado salir tan bien librado de este segundo discurso que expertos internacionales han catalogado como un "tropiezo repetido". 

Con EFE, Reuters y AFP

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24