Saltar al contenido principal

EE. UU. sanciona a funcionarios chinos por represión contra uigures y otras minorías

Mujeres de la etnia uigur miran a través de una valla de seguridad al Gran Bazar que permanece cerrado mientras los soldados chinos observan en Urumqi, en la región occidental de Xinjiang, China, en una imagen de archivo del 9 de julio de 2009.
Mujeres de la etnia uigur miran a través de una valla de seguridad al Gran Bazar que permanece cerrado mientras los soldados chinos observan en Urumqi, en la región occidental de Xinjiang, China, en una imagen de archivo del 9 de julio de 2009. © AFP/Peter Parks

Según la ONU, durante años el Gobierno chino ha retenido en masa a miembros de la etnia uigur y a otras minorías musulmanas para llevarlos a los llamados “campamentos de reeducación”. Estados Unidos anunció este 9 de julio que prohíbe la entrada a tres altos funcionarios de Beijing y a sus familias por los “horribles y sistemáticos abusos” contra estas minorías.

Anuncios

Es la más reciente de una serie de sanciones de la administración de Donald Trump, el presidente estadounidense, contra China, a medida que las relaciones se deterioran aún más por la violación a las libertades en Hong Kong, el comercio y la pandemia del Covid-19, que justamente surgió en ese país.

Esta vez, el Departamento de Estado de EE. UU. anunció que prohibirá la entrada a su territorio a tres altos dirigentes del Partido Comunista Chino y a sus familiares por presuntos abusos de los derechos humanos contra minorías étnicas y religiosas.

Los sancionados son Chen Quanguo, alto cargo del partido gobernante en Xinjiang, Zhu Hailun, secretario del partido en el Comité Político y Legal de la provincia, y Wang Mingshan, secretario del partido en la oficina de Seguridad pública de Xinjiang.

Washington los acusa de cometer arbitrariedades como “trabajos forzados, detenciones masivas injustas, control forzoso de la población e intentos de acabar con la cultura y la fe musulmanas”.

“Estados Unidos no esperará ociosamente mientras el Partido Comunista Chino lleva a cabo abusos de los derechos humanos sobre las etnias uigur y kazaja, y los miembros de otras minorías en la provincia de Xinjiang", aseguró este jueves el secretario de Estado, Mike Pompeo.

Pompeo advirtió que las restricciones también se extenderán a otros miembros del Partido Comunista y sus familiares por estar presuntamente relacionados con los abusos contra las minorías en China, aunque aún no ha revelado sus identidades.

Las medidas fueron anunciadas una semana después de que una investigación periodística de la agencia estadounidense AP volviera a poner en la mira un conflicto antiguo, que la Organización de Naciones Unidas también ha denunciado. Las denuncias sobre el control forzado a la población de los uigures y otras minorías en gran parte musulmanas fueron una de las razones citadas por el Departamento de Estado al emitir las sanciones.

¿Quién son los uigures y por qué son perseguidos por las autoridades chinas?

Se trata de una etnia musulmana, que habita principalmente en la región de Sinkiang, al noroeste de China, una región autónoma como también lo es el Tíbet en el sur de la nación. Se consideran a sí mismos como una etnia más cercana a Asia Central que a China. De hecho, muchos de ellos viven en Kazajistán, Kirguizistán, y Uzbekistán.

Una mujer de la etnia uigur protesta frente a una fila de fuerzas armadas chinas, en medio de las acusaciones de Beijing contra los separatistas uigures por los disturbios mortales en el extremo noroeste poblado por musulmanes, pero los expertos cuestionaron cuán reales eran esas amenazas. En Urumqi, en la región de Xinjiang, China, el 7 de julio de 2009.
Una mujer de la etnia uigur protesta frente a una fila de fuerzas armadas chinas, en medio de las acusaciones de Beijing contra los separatistas uigures por los disturbios mortales en el extremo noroeste poblado por musulmanes, pero los expertos cuestionaron cuán reales eran esas amenazas. En Urumqi, en la región de Xinjiang, China, el 7 de julio de 2009. © AFP/Peter Parks

A principios del siglo XX, los uigures declararon su independencia en Sinkiang, pero en 1949 la región quedó bajo control total chino.

Desde entonces, se ha registrado un gran éxodo, que aún no termina, de uigures hacia otros países como Turquía, Estados Unidos y Suecia, y la llegada de muchos chinos a esta región, por lo que se sienten minoría en su propio territorio.

Según activistas defensores de derechos humanos, el dominio chino en este lugar ha inhibido las actividades religiosas, culturales y económicas de los uigures.

En los últimos años, organizaciones como la ONU han denunciado la existencia de los llamados “campamentos de reeducación”, en los que son llevados contra su voluntad para cumplir con trabajos forzados.

El Gobierno central justifica sus acciones al señalarlos de terroristas, motivados presuntamente por instaurar un Estado independiente. Un discurso que ha aprovechado desde los ataques a las torres gemelas en 2001 en Nueva York.

Y aunque hay uigures separatistas, aún no ha habido pruebas de que hayan colaborado con el grupo extremista Al-Qaeda o hayan sido entrenados en Afganistán, como lo asegura Beijing.

Washington instó este jueves “a todas las naciones” en desacuerdo con la violación a los derechos humanos a que condenen las conductas del Partido Comunista contra los Uigures y otras minorías.

Con AP y EFE

 

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.