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Naciones Unidas aborda con urgencia el posible colapso de un petrolero en Yemen

Imagen de archivo. Vista general del puerto de Hodeida en la ciudad portuaria de Yemen, ubicada aproximadamente a 230 kilómetros al oeste de la capital, Sanaa.
Imagen de archivo. Vista general del puerto de Hodeida en la ciudad portuaria de Yemen, ubicada aproximadamente a 230 kilómetros al oeste de la capital, Sanaa. © AFP
Texto por: Natalia Plazas
4 min

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá de manera urgente el 15 de julio en aras de evitar una catástrofe ambiental sin precedentes por el derramamiento de un petrolero abandonado en el puerto de Hodeida con 1,1 millones de barriles de crudo a bordo.

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Tras cinco años de permanecer atracado en el puerto de Hodeida, el FSO Safer se encuentra en un avanzado estado de deterioro. Su posible colapso y un inminente desastre medioambiental sin precedentes fuerzan la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU. 

El petrolero, construido en 1976, actuó como punto de atraque, almacenamiento y descarga de combustible hasta 2015, cuando quedó bloqueado entre el conflicto yemení y a manos de los rebeldes hutíes con 1,1 millones de barriles de crudo en su interior.

En mayo se detectó una fuga en una tubería de enfriamiento. "La manguera explotó, enviando agua a la sala de máquinas y creando una situación verdaderamente peligrosa", informó Ian Ralby, CEO de IR Consilium, una consultora marina que monitorea la situación desde cerca.

Imagen de archivo. El Gobierno de Yemen, respaldado por Arabia Saudita, expresó escepticismo sobre la promesa de los rebeldes de retirarse unilateralmente del puerto de Hodeida y exigió la verificación conjunta de la retirada.
Imagen de archivo. El Gobierno de Yemen, respaldado por Arabia Saudita, expresó escepticismo sobre la promesa de los rebeldes de retirarse unilateralmente del puerto de Hodeida y exigió la verificación conjunta de la retirada. © AFP

Aunque los hutíes enviaron un equipo de buzos para reparar el daño, el estado de deterioramiento es notable y esta semana se reveló que el buque tenía grietas y que el agua ha alcanzado ya la sala de máquinas, por lo que la ONU hizo un llamado urgente a evitar el colapso del buque que podría provocar un daño medioambiental sin precedentes el mar Rojo. 

'Habrá un desastre medioambiental incomparable y un desastre humanitario'

El grupo ambientalista yemení Holm Akhdar (Sueño Verde en árabe) dijo que, tras un eventual derrame, el petróleo podría esparcirse sobre el Golfo de Adén y el mar Arábigo causando la pérdida de los hábitats naturales en unas 115 islas del mar Rojo.

Pero el daño puede escalar aún más. Si el barco se rompe, "vas a haber dos desastres", advirtió Lise Grande, coordinadora humanitaria de la Naciones Unidas para Yemen. "Habrá un desastre medioambiental incomparable (...) y un desastre humanitario, porque el petróleo dejará inutilizable el puerto de Hodeida".

Los ciudadanos de Yemen reciben paquetes de ayuda alimentaria del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en la ciudad portuaria yemení de Hodeida el 25 de junio de 2019.
Los ciudadanos de Yemen reciben paquetes de ayuda alimentaria del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en la ciudad portuaria yemení de Hodeida el 25 de junio de 2019. © AFP

En Yemen, un país sumido en una escalada de violencia que no da signos de terminar, la mayoría de la población depende de ayudas humanitarias. Una de las pocas actividades de sostenimiento sigue siendo la pesca, por los que el colapso de la nave dejaría también sin sustento a unos 126.000 pescadores y otras 68.000 personas perderían su fuente de ingresos en Hodeida.

IR Consilium advierte también de las limitaciones de hacer llegar ayuda internacional para evitar que se produzca un mayor impacto en caso de colapso: "En medio de una pandemia global y al borde de una zona de conflicto, las posibilidades de una respuesta rápida y adecuada (a la contaminación) son ​​extremadamente bajas", asegura la entidad.

El petróleo bloqueado, un conflicto entre los Hutíes y el Gobierno yemení

Desde su bloqueo en 2015, los 1,1 millones de barriles que contiene el FSO Safer se han convertido en una manzana de la discordia que pone en riesgo los ecosistemas marinos y la economía local mientras avanza el conflicto entre los hutíes y el Gobierno del presidente Abdo Mansur Hadi, exiliado en Arabia Saudita.

Por un lado, los hutíes quieren vender el combustible almacenado, valorado en 40 millones de dólares para su propia financiación y hasta esta semana se habían negado a que un equipo técnico de la ONU accediera al buque para repararlo, sin embargo, el grupo insurgente accedió tras saberse de la existencia de la grieta dentro del petrolero. 

Por otro lado, la coalición internacional que lidera Arabia Saudí ha bloqueado la salida del crudo y su venta. El Gobierno yemení reconocido internacionalmente pide a la comunidad internacional que castigue a los hutíes por evitar las inspecciones e insta a que el petróleo se venda para conseguir alimentos y medicinas en medio de los estragos de la guerra. 

Ante un inminente colapso, Naciones Unidas urge a que los expertos puedan entrar a la nave lo antes posible mientras realizan negociaciones con las dos partes con el objetivo de alcanzar un acuerdo para que las ganancias de la venta del crudo se dividan entre ambos bandos, tema central de la reunión de emergencia del Consejo de Seguridad que tendrá lugar el 15 de julio.

El conflicto yemení estalló tras el alzamiento de los hutíes y el derrocamiento del Gobierno de Hadi en 2014. Un año después, Arabia Saudita entró en guerra contra los hutíes, apoyados por Irán, al frente de una coalición árabe en respaldo a Hadi. Desde entonces el país se ha visto atrapado en el "mayor desastre humanitario" del planeta en palabras de la ONU.

Con AFP y EFE

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