Saltar al contenido principal

Con rebajas de sueldos y préstamos, iglesias mexicanas capotean crisis por pandemia

Un hombre reza en la Basílica de Guadalupe, en Ciudad de México, el 10 de julio de 2020
Un hombre reza en la Basílica de Guadalupe, en Ciudad de México, el 10 de julio de 2020 ALFREDO ESTRELLA AFP
4 min
Anuncios

México (AFP)

El padre Horacio Palacios tuvo que apretarse el cinturón tras el cierre de los templos católicos por la pandemia, que hace cuatro meses dejó sin ingresos a su parroquia en Ciudad de México.

Recorte de salarios, préstamos y nuevos nichos de negocio. Las iglesias han tenido que ingeniárselas para sobrevivir, sin que esté claro cuando reabrirán en todo el país.

"Pudimos sobrevivir el primer mes llegando a un acuerdo con los empleados de disminuir los sueldos", cuenta a la AFP Palacios, de 45 años, en su parroquia del céntrico barrio Juárez.

Pese a la merma salarial del secretario, la cocinera, el sacristán y la administradora, los problemas se agudizaron en abril, por lo que el sacerdote tuvo que pedir un crédito al gobierno local por 24.000 pesos (unos 1.000 dólares).

La falta de limosnas también obligó al padre Jesús Mendoza a solicitar un préstamo a familiares para pagar la nómina del templo donde oficia en la periferia de Acapulco (estado Guerrero, sur).

"Lo que hice fue acortar los tiempos de los empleados. Venían dos o tres veces a la semana y con medio salario para no despedirlos", relata telefónicamente Mendoza, de 67 años.

Además, "en estos meses decidí no percibir salario para que pudiera alcanzarnos para lo fundamental. Total, aquí tengo casa y comida".

- Devolución de dinero -

Las parroquias suelen financiarse con ofrendas y donativos, pero también con la realización de bodas, bautizos, rifas o bazares.

Sin embargo, el cierre forzado por la covid-19 obligó incluso a devolver plata por servicios que no pudieron prestar.

"Al cerrar los templos y cancelar las ceremonias tuvimos que regresar dinero, y eso fue de las cosas que nos afectó mucho", señala Palacios, quien percibe solo 5% de los ingresos que tenía antes de la emergencia.

Para capear la crisis, varias iglesias realizan ceremonias por Facebook o videoconferencia y buscan aportaciones electrónicas.

"La gente se conecta, nos ve, y aunque ahorita no estamos cobrando las misas, les decimos que pueden aportar algo (...), les damos un número de cuenta", refiere Palacios.

Los ingresos de la Basílica de Guadalupe, uno de los santuarios más visitados del mundo, también cayeron, y en su página de internet se invita a hacer donaciones.

México es el segundo país con más bautizados católicos, después de Brasil, con 111 millones en 2015, según el Vaticano.

- Alistan reapertura -

Las autoridades eclesiásticas buscan alternativas para que los templos no dependan de las limosnas.

"Tendremos que buscar otros medios. Algunas parroquias ya tenían librerías donde venden, además, velas, aceites e imágenes. Tendremos que incursionar en ese renglón para subsistir", dice monseñor Alfonso Miranda, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano.

Tras su reapertura en ciudades como Guadalajara hace un mes, las iglesias de la capital y otras regiones se preparan para volver a recibir fieles con medidas como uso de cubrebocas, antibacterial y tapetes desinfectantes.

En Ciudad de México los asistentes no podrán superar el 25% de la capacidad.

La Basílica de Guadalupe -que atrae millones de fieles cada 12 de diciembre, cuando se celebra a la Virgen- colocó cámaras que miden la temperatura y exigirá el uso de mascarilla para ingresar a ver la imagen sagrada.

Cuando las autoridades den luz verde a las misas, permitirá el acceso de 500 personas, muy por debajo de las 10.000 que puede albergar.

Santiago Tirado, de 32 años, quien acudió con su familia a rezar a las afueras del santuario, es escéptico frente a esas medidas, aunque matiza: "Si son para cuidarnos, no te puedes poner a pelear".

Los preparativos para recibir creyentes serán otro golpe al bolsillo para iglesias como la del padre Palacios.

"Están fumigando el templo, pero es un donativo que nos dieron para poder abrir", señala. De todos modos, "no esperamos que diciendo 'ya vengan' se llene el templo y se abarrote como los centros comerciales".

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.