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El BCE espera que los estados tomen medidas contra la crisis del coronavirus

La sede del Banco Central europeo en Fráncfort (Alemania), el 12 de marzo de 2020
La sede del Banco Central europeo en Fráncfort (Alemania), el 12 de marzo de 2020 Daniel ROLAND AFP/Archivos
3 min
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Fráncfort (AFP)

El Banco Central Europeo (BCE) no debería tomar este jueves nuevas medidas para frenar la crisis económica derivada del coronavirus en la zona euro, con la esperanza de que los líderes europeos tomen el relevo en una cumbre este fin de semana en Bruselas.

La presidenta del organismo, Christine Lagarde, dijo la semana pasada que no hay que esperar nueves decisiones en la última reunión de política monetaria antes de las vacaciones del BCE, teniendo en cuenta las que ya se tomaron en los últimos meses.

"Ya hicimos tanto que ahora tenemos bastante tiempo para evaluar en detalle" el impacto de las medidas, dijo Lagarde al periódico The Financial Times.

El consejo de gobernadores del BCE estará muy atento a Bruselas, donde este viernes y sábado se celebra una cumbre de líderes para intentar aprobar un plan de recuperación de 750.000 millones de euros (unos 840.000 millones de dólares).

Según Lagarde, este proyecto "podría cambiar las cosas".

El plan de recuperación responde a la petición del BCE desde hace tiempo de que los Estados actúen y no dejen solo al BCE en la tarea de apoyar la economía de la zona euro.

El Fondo Monetario Internacional también pidió el miércoles a los gobiernos que sigan inyectando liquidez a las empresas y a los asalariados pese al riesgo de la explosión de la deuda.

"En esta etapa de la crisis, el coste de una retirada prematura de las medidas sería más importante que continuar el apoyo donde sea necesario", dijo la directora general del FMI,Kristalina Georgieva.

- Reticencias de los países "frugales" -

El plan de reactivación europeo suscita reticencias sin embargo entre los países llamados "frugales" del norte de Europa, contrarios a la idea de subvencionar a los estados con más dificultades, como Italia y España, con deuda mutualizada.

El BCE aumentó por su parte en 600.000 millones de euros (683.000 millones de dólares) su programa programa de emergencia contra la pandemia (PEPP) para inyectar liquidez.

El programa inicial preveía 750.000 millones de euros (854.000 millones de dólares) para comprar deuda pública y privada y apoyar a los bancos, los estados y las empresas.

El BCE prevé una caída este año del PIB en la zona euro del 8,7%, seguida de un repunte el año que viene del 5,2%.

El consumo se recuperó desde mayo en la zona euro tras la reapertura de los comercios pero el tímido repunte de la producción y de las exportaciones hace que la presión hacia una subida de los precios "siga estable", según Fritzi Köhler-Geib, economista jefe de KfW.

Sin embargo la débil tasa de inflación, signo de baja actividad, sigue siendo la principal preocupación del BCE.

La tasa anual subió ligeramente hasta el 0,3% en junio, tras un 0,1% en mayo, muy lejos del nivel que busca el BCE, cercano al 2%.

En este contexto las tasas de interés del BCE siguen en un nivel históricamente bajo y el FMI pidió a los bancos centrales continuar en este camino.

"La política monetaria debería seguir siendo acomodaticia" en los lugares donde "la inflación es inferior a los objetivos, como es el caso en muchos países durante la crisis", dijo el FMI el miércoles por la noche.

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