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Las judocas japonesas luchan también por la igualdad

La exjudoca Kaori Matsumoto, medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres-2012 y de bronce en los de Rio-2016, entrevistada por la AFP el 18 de febrero de 2020 en Tokio
La exjudoca Kaori Matsumoto, medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres-2012 y de bronce en los de Rio-2016, entrevistada por la AFP el 18 de febrero de 2020 en Tokio Yasuyoshi Chiba AFP
4 min
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Tokio (AFP)

En un deporte en el que la técnica prima sobre la fuerza bruta, las judocas luchan no solo contra sus rivales sino también por la igualdad, en un camino que empezaron hace tiempo y que todavía continúa.

Las mujeres que se dedicaban al judo tuvieron durante mucho tiempo que hacer frente a discriminaciones y críticas.

Un principio clave del judo es el "Ju Yoku Go Wo Seisu", que podría entenderse como que "la suavidad doblega a la dureza", es decir, que un judoca más débil puede utilizar la fuerza de su rival para superarle.

Kaori Yamaguchi, que ganó una medalla de bronce en judo en los Juegos Olímpicos de Seúl-1988 y que ahora tiene asiento en el Comité Olímpico Japonés, considera que el fundador del judo, Jigoro Kano, tenía "una mentalidad muy avanzada" para su época.

Como primer miembro asiático del COI, Kano estimó que la inclusión de mujeres y extranjeros era un pilar de su filosofía ya que "el judo debe ser abierto" y contribuir a la paz mundial.

Sin embargo, después de la muerte de Kano en 1938, el judo femenino en Japón fue considerado accesorio y la auténtica competición no se abrió a las mujeres hasta 1978, cuenta Yamaguchi a la AFP.

En los Juegos Olímpicos, el judo masculino debutó en Tokio-1964, pero las mujeres tuvieron que esperar a Seúl-1988, donde fue deporte de exhibición, antes de pasar en Barcelona-1992 a ser parte del programa.

El judo femenino en Japón adquirió gran relevancia con la legendaria Ryoko Tani. Cuando se retiró, la Federación Internacional de Judo la consideró "la mejor judoca femenina de todos los tiempos".

La superpopular Tani fue siete veces campeona mundial en la categoría de -48 kg y consiguió medallas de oro en Sídney-2000 y Atenas-2004, que dispararon su fama y la convirtieron en todo un emblema.

En Londres-2012, Japón vivió la 'vergüenza' de pasar de dominar tradicionalmente este deporte a conseguir una única medalla de oro, que fue para una mujer, Kaori Matsumoto.

Apodada 'La Bestia' por sus expresiones y su espíritu combativo, Matsumoto "salvó el honor de la comunidad del judo" japonés en esa cita en la capital británica, subraya Yamaguchi.

- Métodos muy polémicos -

Más tarde se supo que el entrenador del equipo femenino, durante la preparación para esa cita olímpica de 2012, había usado una espada de bambú para golpear a las deportistas, mientras las insultaba.

El escándalo por el abuso fue portada en diarios y abrió noticieros en Japón, generando debate sobre los métodos de entrenamientos de las mujeres en el judo.

Matsumoto dijo a la AFP que el entrenamiento "cambió completamente" entre los Juegos de Londres-2012 y los de Rio-2016.

Haruka Tachimoto, que ganó el oro en Rio, dijo que había estado como "un robot en movimiento" hasta el cambio de los métodos. "Simplemente hacía lo que me decían que hiciera", señaló.

En Londres había terminado séptima y después de eso pensó en "un cambio".

"Miré y escuché a varias personas. Estudié no solo a mis competidoras, sino también a mí misma", afirmó.

Yamaguchi habló en su día con las mujeres del equipo japonés víctimas de los actos violentos y declaró que "los hombres podrían haber sufrido lo mismo", pero que no se escucharon quejas quizás por las normas tradicionales de no hablar y respetar a los instructores, muy vigente en el judo masculino.

"Es el espíritu de las mujeres de reaccionar a los valores tradicionales" lo que ha servido para cambiar el sistema, se enorgullece Yamaguchi.

Pese a que la igualdad entre sexos en el judo es mejor, todavía hay techos de cristal, por ejemplo cuando se trata de entrenar.

"Es muy lamentable que no hayamos podido tener una seleccionadora para el equipo nacional femenino de Tokio-2020", dice.

"Espero que tengamos una mujer seleccionadora para los Juegos Olímpicos de París-2024", desea.

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