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Francia: Castex aplaza la polémica reforma pensional hasta el 2021

El nuevo primer ministro francés, Jean Castex, aparece en esta imagen tomada en la Asamblea Nacional francesa. En París, Francia, el 8 de julio de 2020.
El nuevo primer ministro francés, Jean Castex, aparece en esta imagen tomada en la Asamblea Nacional francesa. En París, Francia, el 8 de julio de 2020. © Gonzalo Fuentes / Reuters
5 min

El intento del Ejecutivo francés de unificar a los 42 sistemas de pensiones públicos provocó, a principios de año, una oleada masiva de protestas que se suspendieron con la paralización de la reforma por Emmanuel Macron cuando llegó la pandemia de Covid-19.

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La reforma pensional de Francia quedará paralizada hasta 2021. Este es el anuncio del nuevo primer ministro francés, Jean Castex, que decidió postergar las conversaciones con los sindicatos y agentes sociales franceses varios meses, lo que hará que la futurible reforma no salga, por lo menos, hasta 2021.

La polémica en torno a esta intención programática del presidente Emmanuel Macron fue muy fuerte en Francia y cuando el país se disponía a sacarla adelante, las protestas lo paralizaron todo. Esta reforma sería la más grande desde la Segunda Guerra Mundial y pretende unificar los, hasta ahora, 42 sistemas públicos de pensión diferentes.

Castex, que entró este mes al frente del Gobierno francés tras la salida de Édouard Philippe, consideró que es demasiado precipitado enfrentarse a unas negociaciones que se antojan muy duras con los agentes sociales del país. La intención era que la reforma pudiera salir adelante después del verano, pero dada la coyuntura de crisis económica provocada por la pandemia de Covid-19, las prioridades son otras.

Castex ha confirmado, en todo momento, que la reforma “se mantendría”, pero que ahora quiere dar más importancia a salir de la crisis, garantizar el empleo de los franceses y combatir el acuciante desempleo. Ya durante su discurso en la Asamblea Nacional, el primer ministro subrayó que este punto era vital dentro del plan de ayuda económica.

Esta controvertida reforma tomó protagonismo a principios de 2020. En este momento, Emmanuel Macron, junto a su primer ministro, Édouard Philippe, se encaminaron hacia reformar un sistema de pensiones vigente desde la Segunda Guerra Mundial, que anteriores dirigentes habían tratado de cambiar sin éxito.

La respuesta de la clase trabajadora y sindicatos fue muy contundente. Miles de personas salieron a las calles a protestar contra lo que creían era socavaba de los derechos laborales obtenidos décadas atrás. Los paros y huelgas afectaron a diversos sectores del país durante semanas e incluso se prolongaron más que otras huelgas del pasado.

Los sectores más afectados por la reforma son los transportes o el ferroviario. Estos sistemas diferenciados dan ventajas en materia fiscal, o de edad de jubilación a determinados sectores. Emmanuel Macron siempre defendió que la unificación era algo de justicia para los trabajadores.

Otro de los temas comprometidos es el atraso de la edad de jubilación de los 62 a los 64 años, para garantizar la viabilidad del sistema público pensional. Francia es uno de los países del mundo con mayor esperanza de vida, y al igual que otros países en Europa, está empezando a sufrir las consecuencias del envejecimiento de la población.

Una manifestante protesta contra la reforma pensional planteada por el presidente Emmanuel Macron durante una de las huelgas generales contra el Ejecutivo. En París, Francia, el 24 de enero de 2020.
Una manifestante protesta contra la reforma pensional planteada por el presidente Emmanuel Macron durante una de las huelgas generales contra el Ejecutivo. En París, Francia, el 24 de enero de 2020. © Christian Hartmann / Reuters

La crisis del coronavirus paralizó todo

Pero no fue la presión sindical lo que hizo frenar al presidente francés en su propósito, sino la pandemia de coronavirus lo que obligó a romper el guión. Una vez se decretó el estado de alarma en Francia, se paralizaron todas las reformas para evitar protestas en las calles y que el virus se propagase con más facilidad.

La incógnita respecto al futuro de la reforma se ha mantenido desde marzo, pero desde entonceso la crisis económica se adueñó de la economía global, el partido de Macron recibió un duro golpe en las municipales francesas y el primer ministro Philippe abandonó su cargo.

Castex espera abordar las negociaciones con los sindicatos “con un nuevo método”, que convenza más a las partes de la negociación, al diferenciar el carácter estructural y el componente financiero de la reforma. Castex tiene un perfil más progresista que Philippe y confía en llegar a más puntos en común con los sindicatos.

Uno de los puntos que entrará más en negociación es si retrasar la edad de jubilación a los 64 o aumentar la recaudación en el sistema de impuestos para hacer viable el sistema de pensiones sin modificar la fecha de jubilación.

Macron llegó en 2017 al poder con esta promesa bajo el brazo. Su mandato finaliza en 2022 y si no se cumple esta reforma su capacidad de negociación podría verse en entredicho por sus propios votantes, que parece que ya le han dado la espalda en las últimas municipales. Para el presidente y su primer ministro, 2021 será el año clave en las reformas, aunque habrá que ver hasta que punto la crisis del coronavirus permite actuar.

Con Reuters, AP y medios locales

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