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Precarizado, el personal médico en España exige contratos dignos

"Los recortes en sanidad matan", se lee en un cartel mostrado por una trabajadora sanitaria delante del Hospital Vall d'Hebrón, en Barcelona, el 12 de mayo de 2020, Día Mundial de la Enfermería
"Los recortes en sanidad matan", se lee en un cartel mostrado por una trabajadora sanitaria delante del Hospital Vall d'Hebrón, en Barcelona, el 12 de mayo de 2020, Día Mundial de la Enfermería Pau Barrena AFP/Archivos
4 min
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Madrid (AFP)

"Hay que acabar con el sistema de salud low cost" en España, exclama la doctora Patricia Calvo, una más dentro de la legión de profesionales sanitarios movilizados durante la pandemia y que ahora exigen poner fin a su precaria situación laboral.

"Terminé la especialidad en 2010 y sigo con contratos eventuales", protesta esta mujer de 40 años que trabaja en Granada.

La mayoría de los 14 médicos de su centro de salud tienen contratos temporales, asegura.

"En mi centro ha habido un brote grande, fallecidos, y lo hemos llevado nosotros", al principio "con equipos de protección individual hechos de bolsas de basura", recuerda.

Según una encuesta realizada entre alrededor de 20.000 médicos en noviembre, el 36,3% de los que trabajan en la sanidad pública no tienen plaza fija, apunta Vicente Matas, coordinador del estudio para la Organización Médica Colegial de España.

En uno de los países más afectados por la enfermedad, con más de 28.400 muertos oficialmente, Patricia Calvo y su marido, también médico, pasaron meses sin darle un beso a sus hijas.

Y es que temían estar contaminados de coronavirus, como lo fueron decenas de miles de profesionales sanitarios. De acuerdo con un estudio de seroprevalencia, el 10% de los profesionales de la salud contrageron el virus, el doble que la población general.

- "Contratos basura" -

"Si hay un repunte en otoño, nos podríamos encontrar con un problema muy serio de falta de personal", avisa Pilar Grande, enfermera de 48 años en un hospital madrileño.

Según explica, "el personal está agotado, hay muchísimas bajas, mucha ansiedad, muchos cuadros depresivos".

Desde mayo, las manifestaciones en favor de una "sanidad pública de calidad" se han multiplicado.

Entre los participantes estuvo Elena Barci, auxiliar de enfermería en Madrid, que desde hace 12 años encadena "contratos basura", es decir "contratos de cinco días, de lunes a viernes", para no pagarle el fin de semana y volver a contratarla el lunes.

En marzo la llamaron de refuerzo en un hospital de Madrid, una experiencia de ua dureza tremenda: "Se moría la gente y no te daba tiempo de saber cómo se llamaba".

"Salías llorando y encima sabías que estabas cubriendo sólo una sobrecarga de trabajo y que cuando se acabara (la pandemia), serías prescindible otra vez".

Despedida a fines de mayo, fue de nuevo contratada a comienzos de julio. Ahora sueña con "una contratación digna".

Por su lado, los residentes (estudiantes de especialidad) de los hospitales de Madrid se pusieron recientemente en huelga.

Tras la crisis económica de hace una década, "no han recuperado los sueldos de 2009, y hay una gran precaridad de los puestos de trabajo. Esto genera un cabreo generalizado, aún mayor cuando han tenido que enfrentar al virus sin la protección adecuada", explica el doctor Vicente Matas, que ha visto marcharse a muchos colegas jóvenes a Francia, Alemania o Finlandia.

- Fuertes críticas en Madrid -

El presidente del ejecutivo, Pedro Sánchez, prometió que se entregarán 9.000 millones de euros para reforzar el sistema de salud público, que en España está descentralizado.

"No podemos salir [de esta crisis] con un sistema de salud pública más debilitado del que teníamos ya, como consecuencia de las políticas de austeridad" aplicadas por los gobiernos regionales, tanto conservadores como socialistas, tras la crisis financiera de 2008, dijo el dirigente.

La experta en economía de la salud Beatriz González López-Valcárcel confirma que "el gasto sanitario público total consolidado en España alcanzó su máximo en 2009, y se redujo cada año entre 2010 y 2013, en total unos 8.200 millones de euros".

"A partir de 2014, empezó a aumentar año a año", añade, y en 2018 se alcanzó "prácticamente" el nivel de 2009.

La contestación de este modelo de precariedad es especialmente fuerte en la región de Madrid, donde se está criticando mucho el negocio en que se ha convertido la sanidad para muchas empresas privadas.

Y es que tal como explica otro experto en economía de la salud, Guillem López Casasnovas, en Madrid ha habido grandes empresas constructoras que tras levantar los hospitales "se han quedado con una concesión del servicio por un periodo de tiempo largo, 15 o 20 años".

En la región capitalina, la más afectada del país por el coronavirus, el servicio público de salud "se ha reforzado con más de 10.100 contrataciones adicionales, que se mantendrán hasta el 31 de diciembre", aseguraron a AFP las autoridades sanitarias regionales.

Un nuevo colectivo, el de los "sanitarios necesarios", estará atento y reclama que esos contratos se mantengan en 2021.

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