Saltar al contenido principal

Vivir de la basura sin ninguna protección ante el coronavirus

Captura de pantalla de un video que muestra un equipo de recolección de residuos en Ciudad de México, México.
Captura de pantalla de un video que muestra un equipo de recolección de residuos en Ciudad de México, México. © France 24
5 min

En Ciudad de México miles de trabajadores de la limpieza viven al día sin un salario, su ingreso solo proviene de las propinas y del material que puedan reciclar y vender. Se exponen cotidianamente al riesgo de contraer Covid-19 al manipular residuos sanitarios sin la protección adecuada y además lo hacen sin el amparo de un contrato laboral que les dé cobertura médica.

Anuncios

Los desechos de los nueve millones de habitantes de Ciudad de México, más los de cinco millones de vecinos que no viven en la capital pero a diario transitan por ella y usan los servicios públicos, representan un reto para las cuadrillas de limpieza y recolección de basura de la capital del país.

Miles de trabajadores diariamente se enfrentan a residuos sanitarios que se han incrementado por la pandemia de Covid-19 y lo hacen sin la protección adecuada, no sólo de insumos, como guantes y cubrebocas, sino además sin un contrato laboral que les brinde seguridad social.

León Roberto Romualdo trabaja en la recolección de basura desde hace 20 años y ahora se enfrenta a un riesgo más alto por la mayor exposición a residuos que pueden ser contagiosos.  Sin embargo, dice que esta nueva realidad no lo asusta más de lo normal.

Captura de pantalla que muestra un equipo de recolección de residuos en Ciudad de México, México.
Captura de pantalla que muestra un equipo de recolección de residuos en Ciudad de México, México. © France 24

"Miedo, miedo, no, pero sí existe temor, pero pues ya estamos acostumbrados nosotros a agarrar basura y sabes tú que ahí puedes agarrar cualquier infección", comenta.

Bryan García es un joven de 19 años que acaba de terminar el bachillerato y mientras piensa si va a seguir estudiando, se enroló como trabajador de limpieza. El sí admite tener miedo de contagiarse, pero, a diferencia de León Roberto, no tiene un contrato laboral que lo ampare.

"La mayoría somos voluntarios, yo soy voluntario y nada más hay como tres que sí tienen contrato y que sí pueden ir a un seguro", lamenta Bryan. En caso de enfermar por un contagio, "yo la verdad no sabría qué hacer, esperar a ver, ir a alguna clínica del IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social) o algo así", indica.

Casi la mitad de los trabajadores de limpieza en Ciudad de México trabajan sin contrato

Ciudad de México genera diariamente más de 13.000 toneladas de basura y la emergencia sanitaria por el Covid-19 ha incrementado la producción de desechos sanitarios.

Tania Espinosa, representante en México de la organización Women in Informal Employment: Globalizing and Organizing, WIEGO por sus siglas en inglés, comenta que, de los 24.000 trabajadores del sector de la limpieza que recorren las calles de la ciudad, 10.000 carecen de contrato y de seguridad social y viven de las propinas que les dan los vecinos.

Espinosa brinda asesoría a estos recolectores voluntarios, cuya vulnerabilidad se incrementó con la pandemia, ya que incluso según señala, varios han fallecido a causa del Covid-19.

La falta de regulación administrativa expone aún más a los trabajadores informales

Recuerda que la Comisión de Derechos Humanos emitió una recomendación a las autoridades para que realicen un censo de los trabajadores que laboran sin contrato, a fin de diseñar políticas públicas que atiendan a este segmento de la población. Sin embargo, según señala Espinoza, esa recomendación no ha sido acatada, por lo que “en el caso particular de los voluntarios, no tenemos ni idea de quiénes han sido los contagiados y cuántos han sido, porque no existe un registro que nos permita saber”.

El pasado 5 de junio, Hugo Alonso Ortiz, secretario general de la sección 1, Transporte y Limpia, del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de Ciudad de México, dijo en entrevista con el periódico La Jornada que desde el inicio de la pandemia habían fallecido 94 trabajadores con síntomas de Covid-19. Pero se trata únicamente de trabajadores sindicalizados. De los voluntarios no hay datos.

Espinosa, abogada de formación, señala que hay momentos en que los recolectores de basura prefieren no aceptar el apoyo de organizaciones por temor a buscarse problemas con los líderes sindicales que les dan permiso de trabajar como voluntarios.

Depende mucho del momento político del sindicato. Si los voluntarios ven que hay intensa actividad política prefieren no meterse en problemas. Y si ven que el ambiente está más tranquilo, entonces se animan a participar y recibir orientación para demandar derechos laborales, refiere Espinosa.

"La gente en sus casas tiene que entender que debe separar los residuos sanitarios"

La intención fundamental según Espinoza es visibilizar a estos trabajadores. Históricamente su situación siempre ha sido de vulnerabilidad, pues la gente desconoce que ellos no tienen ningún tipo de protección laboral. "A veces los vecinos se molestan y dicen 'Por qué le voy a dar propina si yo por eso pago mis impuestos'", pero no saben que ellos de eso viven, y de la venta de los materiales que reciclan.

"La gente en sus casas tiene que entender que debe separar los residuos sanitarios, como cubrebocas y guantes, pues si los mezclan con otro tipo de desechos, ponen en mayor riesgo a los trabajadores de limpieza", apunta Espinosa, quien hace también un llamado a las autoridades.

"El llamado al Gobierno es a que atienda a esta población, que haga una campaña de comunicación masiva, que entregue el material que corresponde, pero también que capacite al personal de limpia para saber cómo deben manejar los residuos sanitarios".

Captura de pantalla de una imagen que muestra a Verónica Ramírez en el camión de basura.
Captura de pantalla de una imagen que muestra a Verónica Ramírez en el camión de basura. © France 24

Verónica Ramírez tiene 28 años y desde hace dos se incorporó a la cuadrilla de limpieza que recorre las calles de la colonia Escandón, en la zona oeste de la Ciudad de México. Tiene una hija y dice que su familia la apoya para que pueda subirse a diario al camión de la basura y procurarle un sustento.

"En el transcurso del día vamos sacando las propinas, es lo que nos ayuda, un extra, y lo que vamos vendiendo, nuestras chácharas", comenta.

Tanto Verónica, como León Roberto y Bryan, son parte de la población que nunca pudo atender el llamado a quedarse en casa, pues sin su labor la ciudad colapsaría. Los que tienen contrato y los que no, a diario enfrentan con cierto temor el riesgo persistente de contraer el SARS-CoV-2 entre los residuos y aun así lo hacen de buen humor.

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.