Saltar al contenido principal

Los cultivos de hoja de coca en Bolivia aumentaron en un 10%, según la ONU

Una mujer trabaja en una cosecha de hoja de coca en Cruz Loma, La Paz, Bolivia, el 4 de diciembre de 2019.
Una mujer trabaja en una cosecha de hoja de coca en Cruz Loma, La Paz, Bolivia, el 4 de diciembre de 2019. © AFP/Aizar Raldes

Bolivia aumentó en un 10% sus producciones de hoja de coca durante el curso del 2019, en comparación con el año anterior, así lo señaló el informe anual de la Oficina de la Organización de Naciones Unidas Contra las Drogas y el Delito, difundido este 29 de julio. El incremento se produjo en el último año de Gobierno del expresidente Evo Morales, a cuya gestión fue atribuida la situación.

Anuncios

Bolivia, el tercer mayor productor de hoja de coca, después de Colombia y Perú, no solo rompió la tendencia en la disminución de cultivos que había mantenido desde 2011, sino que, además, aumentó estas siembras en un 10% durante el 2019, en comparación con los índices reportados el año anterior, de acuerdo con lo indicado por la ONU.

En concreto, el informe de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), señala que estas plantaciones aumentaron a 25.500 hectáreas, tras estar en 23.100 en 2018.

La organización explicó que constató la situación por medio de un monitoreo, que combina imágenes satelitales con información recolectada en trabajos de campo.

"En 2019, el cultivo de coca en Bolivia se incrementó en 10% en comparación con los datos de 2018", señaló Thierry Rostan, representante de UNODC en Bolivia.

La ONU responsabiliza a las políticas del Gobierno de Evo Morales

Entre las razones del incremento, los expertos destacan la disminución de los esfuerzos de erradicación en medio de los crecientes conflictos sociales y políticos que estallaron en el país en octubre de 2019 y que llevaron a la salida de Evo Morales del poder. 

Además, una nueva política de "autocontrol" por parte de los cocaleros implementada por el expresidente perdió relevancia en el último año de su Gobierno, cuando se evidenció que la cantidad de coca erradicada de manera voluntaria era menor, en comparación con el área aumentada, explicó Rostan.

Archivo-Una mujer boliviana trabaja en la cosecha de hoja de coca, en Cruz Loma, La Paz, Bolivia, el 4 de diciembre de 2019.
Archivo-Una mujer boliviana trabaja en la cosecha de hoja de coca, en Cruz Loma, La Paz, Bolivia, el 4 de diciembre de 2019. © AFP/Aizar Raldes

Según lo reportado por las autoridades bolivianas, la eliminación llegó a las 9.205 hectáreas en 2019, a diferencia de las 11.174 de 2018, es decir un 18% menos.

Morales, quien dirigió el sindicato de cocaleros más grande de Bolivia, expulsó del país a la Administración de Control de Drogas de EE. UU. en 2017 y casi duplicó la cantidad de coca legal destinada para usos tradicionales a más de 20.000 hectáreas.

La hoja de coca es la materia prima de la cocaína, pero también es un pilar de la vida indígena en Bolivia, donde se mastica, se convierte en té o se usa en rituales religiosos.

La ONU no especificó qué cantidad de hoja de coca en este país es utilizada para la producción de cocaína. Sin embargo, el documento detalló que, entre el 52 y 65% de la venta se realizó en mercados autorizados y que el restante 35 a 48% "se comercializó en mercados no autorizados". 

Al menos 23.877 toneladas de hojas de coca fueron distribuidas en los mercados legales de Villa Fátima, en La Paz, y Sacaba, en Cochabamba, con destino principalmente a las regiones bolivianas de Santa Cruz, Tarija, Potosí y Oruro.

Degradación significativa de los ecosistemas

Como flagelo adicional a la comercialización en mercados legales e ilegales, la ONU alertó sobre los graves efectos que los cultivos de coca generan en los ecosistemas.

Archivo-Una mujer boliviana trabaja en la cosecha de hoja de coca, en Cruz Loma, La Paz, Bolivia, el 4 de diciembre de 2019.
Archivo-Una mujer boliviana trabaja en la cosecha de hoja de coca, en Cruz Loma, La Paz, Bolivia, el 4 de diciembre de 2019. © AFP/Aizar Raldes

El estudio establece que seis de las 22 áreas protegidas de Bolivia fueron afectadas por estas plantaciones en 2019, donde se observó una "degradación significativa de los ecosistemas y el medio ambiente", aseguró Rostan. Entre ellas, el Parque Madidi de la Amazonía, en La Paz, emblemático por ser una de las fuentes de mayor biodiversidad del mundo.

"La ONUDC se encuentra muy preocupada por el incremento del cultivo de coca en estas áreas protegidas, ya que se está ocasionando un daño grave a estos ecosistemas desforestando y degradando los suelos", dijo el representante de la organización en territorio boliviano.

Este país latinoamericano registró su primer caso de Covid-19 en marzo, lo que refleja que la falta de erradicación de cultivos no es producto de los efectos de la pandemia. La ONU advierte que la producción puede crecer aún más en el futuro.

“Es muy probable que el área bajo cultivo de coca aumente en las regiones productoras, debido a los niveles más bajos de actividades de racionalización y erradicación llevadas a cabo para el control de los cultivos excedentes. Estas actividades se suspendieron temporalmente desde marzo de 2020”, concluyó el informe.

Con AP y EFE

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.