Confirman triunfo de opositor cinco meses después de elecciones generales en Guyana

Georgetown (Guyana) (AFP)

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El opositor Irfaan Ali, candidato por el partido Progresista Popular (PPP), fue declarado este domingo ganador de las elecciones generales de Guyana, cinco meses después de las votaciones más polémicas registradas en la historia de esta nación sudamericana rica en petróleo.

Claudette Singh, presidenta de la Comisión Electoral de Guyana (GECOM), confirmó el triunfo de Ali, a pesar de los llamamientos del presidente saliente, David Granger, para que se celebren nuevas elecciones.

Singh informó a la canciller del Poder Judicial, Yonette Cummings-Edwards, para que haga los arreglos destinados a "facilitar el juramento del nuevo presidente", tras meses de rumores de fraude que elevaron la tensión en el país de unos 800.000 habitantes.

Bajo el sistema electoral de representación proporcional de Guyana, el PPP obtuvo 33 de los 65 escaños en la Asamblea Nacional con 233.336 votos, mientras que el bloque conformado por la gobernante Asociación para la Unidad Nacional y la Alianza para el Cambio (ANPU-AFC) obtuvo 31 asientos, con 217.920 votos.

Tres pequeños partidos, que impugnaron las elecciones por separado, han acumulado un total de 5.214 votos para un escaño.

Granger, de 74 años, excomandante de la Fuerza de Defensa de Guyana, dijo el domingo que las denuncias de fraude electoral y otras irregularidades serían llevadas al Tribunal Superior.

La declaración de Ali como ganador pone fin a cinco meses de tensiones, luego de que observadores internacionales dijeran que los resultados iniciales en el distrito electoral más densamente poblado de Guyana habían sido inflados a favor de Granger.

Ali, de 40 años, ha desempeñado varios cargos públicos, entre ellos el de ministro de Vivienda, Agua y Turismo hasta 2015, cuando el Partido Progresista Popular perdió las elecciones.

La Organización de Estados Americanos (OEA), así como la Comunidad del Caribe (CARICOM), la Unión Europea, Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Francia y Noruega habían pedido que los datos del recuento de votos nacionales se utilizaran para declarar los resultados.