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TikTok: la última estrategia de Donald Trump para desafiar a China

Según los informes, Microsoft y al menos otros dos compradores están interesados ​​en adquirir las actividades norteamericanas de la red social china Tiktok.
Según los informes, Microsoft y al menos otros dos compradores están interesados ​​en adquirir las actividades norteamericanas de la red social china Tiktok. © Florence Lo / Reuters
Texto por: Sébastian Seibt
11 min

El presidente de Estados Unidos quiere que TikTok se vuelva una aplicación estadounidense o hará desaparecer la red social china del país. Una estrategia a través de la cual le señala a Beijing que Washington todavía tiene el poder de imponer sus propias reglas de juego.

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Hubo un momento Huawei en el conflicto diplomático-comercial entre China y Estados Unidos. Ahora, hay un momento TikTok.

La batalla sobre el futuro en el territorio estadounidense de la red social de origen chino, muy popular entre los jóvenes, marca una nueva etapa en el deterioro de las relaciones entre las dos superpotencias. 

Es cierto que algunas veces la historia parece repetirse.

Cuando Donald Trump convirtió a finales de 2018 a Huawei en el enemigo público #1 de Washington, lo justificó repitiendo hasta qué punto el gigante chino representaba una amenaza para la “seguridad nacional”.

El presidente estadounidense y su séquito recurrieron a la misma retórica para amenazar, el lunes 4 de agosto, con “prohibir TikTok en Estados Unidos” con fecha límite el 15 de septiembre, a menos de que Microsoft —u otra “empresa muy estadounidense”— logre comprar las actividades de TikTok en Estados Unidos. Para Peter Navarro, el consejero de Comercio de Donald Trump, “los alcaldes estadounidenses deberían preocuparse al saber que el Partido Comunista chino sabe dónde están sus hijos”. 

Pero esta comparación es tan solo aparente y la ofensiva trumpista anti-TokTok constituye una escalada en el conflicto con Pekín por varias razones. 

No a un gigante del Internet chino presente en la escena internacional

La cruzada estadounidense contra Huawei se basó ampliamente sobre los supuestos vínculos entre el conglomerado y el Ejército chino. Así, resultaba sencillo representar al gigante de la electrónica como un caballo de Troya de los militares chinos para espiar al mundo entero. 

Nada similiar a lo que ocurre con TikTok. El hecho de ser chino parece ahora serle suficiente a Donald Trump. En efecto, la red social realizó en vano múltiples esfuerzos por parecer lo más estadounidense posible, en particular nombrando un antiguo miembro de Disney como director de TikTok.

Combinación de imágenes, creadas el 1 de agosto de 2020, que muestra el logotipo de la aplicación para compartir videos, Tiktok, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca en Washington, D. C, el 30 de julio de 2020.
Combinación de imágenes, creadas el 1 de agosto de 2020, que muestra el logotipo de la aplicación para compartir videos, Tiktok, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca en Washington, D. C, el 30 de julio de 2020. © AFP/ Jim Watson, Lionel Bonaventure

Sin embargo, Washington le envía un mensaje claro a Beijing: Estados Unidos hará todo lo posible “por evitar el surgimiento de un campeón chino del internet que logra imponerse a nivel internacional, sin importar cómo esté dirigido”, apunta el 'Wall Street Journal'.

El asunto TikTok “terminó por convencer a Beijing que lo único que le importa a Estados Unidos es evitar que las empresas chinas puedan competir contra los grupos estadounidenses en el ámbito tecnológico”, continúa el periódico estadounidense. 

¿Quién es el patrón?

Aunque Donald Trump finalmente aceptó que Microsoft pueda quedarse con todo —es decir, con TikTok en Estados Unidos—, quiere recibir una buena parte del dinero de ese todo.

“Un porcentaje sustancial del precio de venta deberá serle entregado al Departamento del Tesoro, porque somos nosotros quienes hicimos posible esa transacción”, declaró Trump, suscitando la incredulidad y la ira de una parte de los medios.

“Es capitalismo de gángster”, escribió por Twitter 'The Intellectualist', una página liberal de información, mientras que la página 'Axios' considera que el procedimiento “se asemeja mucho a la extorsión de fondos”. 

La gran mayoría de las reacciones lamentan la actitud de Donald Trump, comparándolo con un chantajista ante Microsoft. Pero esta reivindicación, aunque inédita por parte de un jefe de Estado, es también una manera para el presidente estadounidense de poder recordar que él es el jefe. 

Primero, a nivel nacional: “Actúa como el Director Ejecutivo de la empresa Estados Unidos, sugiriendo que no puede hacerse ninguna transacción importante sin su consentimiento y sin un beneficio para él”, sostiene el 'New York Times'.

En la escena internacional, Donald Trump también busca humillar a Beijing con esa solución. No solo quiere obligar a que China renuncie a su primera aplicación de Internet en realmente haber tenido éxito a nivel internacional, sino además deja saber que eso le significará una ganancia. “Una de las razones por las cuales se opuso primero a la compra de TikTok por Microsoft, es que no quería que esa transacción enriqueciera a Beijing”, afirma el 'Financial Times'.

¿Demasiada provocación?

No es sorprendente que bajo estas circunstancias China se haya tomado muy mal la ofensiva contra TikTok. “Dejen de politizar los temas comerciales, dejen de abusar del concepto de seguridad nacional y de practicar la discriminación (en relación con las empresas chinas)”, reaccionó el Ministerio chino de Comercio. La prensa oficial fue más violenta, al calificar a Washington como “cobarde” por algo que el 'Global Times' describió como un rechazo a practicar una competencia comercial honesta con las empresas chinas. 

Ana Paula Rumualdo: “La preocupación es que el Gobierno chino use a su arbitrio esta información”
05:12

Pero más allá de la indignación, el 'Global Times' reconoce que China dispone, esta vez, de pocas armas para contestar. La mayor parte de las redes sociales estadounidenses —Facebook, Twitter o incluso YouTube— ya están prohibidas en China. 

Solo falta Apple. En las redes sociales chinas, algunos internautas han empezado a hacerle un llamado a las autoridades para que obliguen a que la marca con el logo de la manzana venda sus actividades en China. Pero “viendo el precio de las acciones de Apple actualmente, esto podría resultarle muy caro a Beijing”, afirma John Gruber, uno de los mejores especialistas estadounidenses en la marca.

China deberá encontrar entonces otra solución, distinta a su habitual estrategia de contestar “ojo por ojo, diente por diente” ante cada sanción estadounidense. Esto bajo el riesgo de agravar aún más la situación. 

Este artículo fue adaptado de su original en francés

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