Afganistán realiza una gran consulta para decidir el futuro de los últimos presos talibanes

El presidente de Afganistán , Ashraf Ghani, habla durante una gran asamblea consultiva, conocida como Loya Jirga, en Kabul, Afganistán , el 7 de agosto de 2020.
El presidente de Afganistán , Ashraf Ghani, habla durante una gran asamblea consultiva, conocida como Loya Jirga, en Kabul, Afganistán , el 7 de agosto de 2020. © Palacio presidencial afgano, vía Reuters

Unas 3.200 personas fueron convocadas para debatir y asesorar al Gobierno durante al menos tres días sobre la suerte de unos 400 presos talibanes, cuya eventual liberación, allanaría rápidamente el camino para las conversaciones de paz con el grupo insurgente.

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Una decisión que repercute directamente en los diálogos de paz y que avanza en medio de la pandemia de Covid-19. El Gobierno afgano dio inicio a una gran consulta, bajo la forma de 'Loya Jirga', una gran asamblea de ancianos y élites políticas que cuenta con la participación de diferentes grupos sociales, entre los cuales un 30 % de mujeres.

"Vuestra decisión es muy importante; cuanto antes, mejor. Será mejor decidir hoy o mañana, para que se puedan iniciar las conversaciones internas directas entre la República Islámica de Afganistán y los talibanes", dijo el presidente afgano, Ashraf Ghani, en su discurso inaugural.

Como parte de un acuerdo alcanzado en febrero entre Estados Unidos y los talibanes que permitiría la retirada de las tropas estadounidenses, se acordó que unos 5.000 prisioneros talibanes debían ser liberados de las cárceles afganas como condición para las conversaciones entre los militantes y el Gobierno, respaldado por Estados Unidos.

Los insurgentes, a cambio, dejarían en libertad a 1.000 integrantes de las fuerzas afganas, algo que hicieron el pasado 30 de julio.

La suerte de 400 talibanes que podría definir el futuro de Afganistán

De los 5.000 presos talibanes, el Gobierno ha liberado a unos 4.600, pero se ha abstenido de soltar a unos 400 militantes a los que señala de haber estado involucrados en algunos de los peores crímenes, incluidos ataques de alta relevancia, como el atentado de 2017 cerca de la embajada de Alemania en Kabul.

"Estos 400 prisioneros tienen antecedentes (penales) graves. Según las instrucciones de la Constitución nacional, la liberación de este grupo no está entre las atribuciones del presidente de Afganistán", recordó Ghani a los participantes, a los que indicó que su decisión puede poner fin al "estancamiento" del proceso de intercambio de presos.

Varios soldados afganos durante una redada en Jalalabad el 3 de agosto de 2020 tras la muerte de al menos 20 personas luego de un ataque del grupo Estado Islámico en una prisión.
Varios soldados afganos durante una redada en Jalalabad el 3 de agosto de 2020 tras la muerte de al menos 20 personas luego de un ataque del grupo Estado Islámico en una prisión. © Noorullah Shirzada / AFP

Pero este grupo es clave. "Los talibanes prometieron que si estos 400 prisioneros son liberados, comenzarán las conversaciones directas y oficiales intraafganas con el equipo de negociación del Gobierno dentro de tres días", explicó el mandatario. De lo contrario, "amenazaron" con que "no sólo continuarán la guerra y la violencia, sino que incluso la aumentarán", dijo Ghani.

El presidente resumió la importancia de la decisión en términos prácticos: "hoy estamos reunidos aquí para discutir el precio de las negociaciones y la paz", aunque advirtió a la vez que "la paz nunca se convertirá en un peaje para la división de esta unida nación", previo al inicio de la reunión que se dio en medio de fuertes medidas de seguridad a las afueras y de bioseguridad dentro del recinto. 

Abdullah Abdullah, un ex candidato presidencial, fue nombrado nuevo director de la 'Loya Jirga', dandole así un aspecto más "democrático" a la asamblea. Una disputa postelectoral entre él y Ghani, resuelta en mayo, contribuyó a retrasar el inicio de las conversaciones de paz. 

El Talibán despierta el recelo de los afganos por su compromiso de paz

Si bien muchos ciudadanos ven el esfuerzo de paz como la mejor esperanza para poner fin a una guerra de 19 años con este grupo, algunos cuestionan qué tan comprometidos están los militantes con la reconciliación y el cese del conflicto, especialmente después de que Estados Unidos complete su retirada de tropas.

Washington ha estado tratando insistentemente de incidir en la liberación de los prisioneros mientras retira sus tropas. El presidente estadounidense, Donald Trump, apurado al cierre de su mandato, busca cumplir una importante promesa de campaña: poner fin a la guerra en Afganistán .

El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, se reúne con el Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, en Kabul, Afganistán, el 23 de marzo de 2020. Palacio Presidencial Afgano.
El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, se reúne con el Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, en Kabul, Afganistán, el 23 de marzo de 2020. Palacio Presidencial Afgano. © Reuters

"Estados Unidos quiere que las conversaciones de paz comiencen lo antes posible, por lo que no tiene que lidiar con la mala óptica de retirar las fuerzas mientras la guerra continúa sin fin a la vista", dijo Michael Kugelman, subdirector de Estudios de Asia en el centro de estudio Wilson Center.

"Para Ghani, la ventaja de una reunión es que no se le puede culpar completamente por cualquier decisión que se tome, dado que reflejaría un amplio consenso", aseguró Kugelman, lo que de alguna manera, le alivia de una responsabilidad mayor en un delicado punto de la historia del país. 

Con EFE y Reuters

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