Gobierno libanés no descarta una "interferencia extranjera" en la explosión de Beirut

Una imagen muestra la destrucción en el puerto de Beirut el 5 de agosto de 2020 a raíz de una explosión masiva en la capital libanesa.
Una imagen muestra la destrucción en el puerto de Beirut el 5 de agosto de 2020 a raíz de una explosión masiva en la capital libanesa. AFP - JOSEPH EID

Mientras los residentes de Beirut intentan reconstruir a pedazos una vida rota por la explosión, la pandemia, la crisis económica y la falta de gestión de su clase política, el presidente apunta hacia una nueva teoría sobre la responsabilidad del incidente, que difumina la principal hipótesis hasta el momento, la negligencia estatal.

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Varios han sido los anuncios que ha hecho el Gobierno libanés, después de que la explosión más grande en la historia de la capital volara en pedazos la mitad de la ciudad. Hasta ahora ninguno ha sido concluyente. 

Primero, dijo que daría a las autoridades un margen de cuatro días para entregar hallazgos que explicaran el letal estallido.

El plazo está por cumplirse, y aunque ha tomado fuerza la hipótesis de negligencia por parte de las autoridades en el manejo de la peligrosa carga de nitrato de amonio que duró estacionada por seis años en el almacén 12 del puerto, el presidente decidió enfocar otro rumbo: la posibilidad de que una fuerza extranjera haya orquestado la tragedia. 

El presidente Michel Aoun, quien ratificó que el material explosivo fue almacenado de manera insegura durante años en el puerto, dijo que la investigación también sopesa si la explosión se debió a un accidente. Además, aseguró que 20 personas fueron detenidas hasta el momento, entre ellos, el director de aduanas y otro de sus funcionarios. 

Los libaneses comienzan a enterrar a sus familiares que murieron en el atentado con bomba en el puerto de Beirut, el 6 de agosto de 2020.
Los libaneses comienzan a enterrar a sus familiares que murieron en el atentado con bomba en el puerto de Beirut, el 6 de agosto de 2020. © رويترز.

Entre tanto, las labores de búsqueda con personal internacional que ha arribado de todas partes del mundo continúa a contrarreloj. Mientras, a tres de la tragedia, empiezan a menguar las posibilidades de hallar más personas vivas entre las ruinas y escombros. 

Los hospitales, sin dar a basto, continúan atendiendo a los más de 5.000 heridos junto a los pacientes de Covid-19. La tragedia no pudo llegar en peor momento para un país en bancarrota, algunos ponen velas y en medio del desconcierto, lloran con las fotos de los 150 muertos. 

Las potencias mundiales también barajan sus propias teorías 

Si bien el Gobierno estadounidense dijo que no descarta un ataque, Israel, que ha librado varias guerras con el Líbano, ha negado cualquier papel en lo ocurrido. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, dijo por su parte que el origen no estaba claro aún, pero comparó la explosión con un bombardeo de 2005 que mató al ex primer ministro Rafik al-Hariri.

Al paso de las formulaciones, Sayyed Hassan Nasrallah, líder del poderoso grupo chiíta libanés Hezbolá, negó acusaciones que calificó como "preconcebidas" tanto en el país como en el extranjero, de que el grupo apoyado por Irán tenía armas almacenadas en el puerto.

Los manifestantes aparecen cerca de un incendio durante una protesta cerca del parlamento, luego de la explosión del martes en el área del puerto de Beirut, Líbano, el 7 de agosto de 2020.
Los manifestantes aparecen cerca de un incendio durante una protesta cerca del parlamento, luego de la explosión del martes en el área del puerto de Beirut, Líbano, el 7 de agosto de 2020. © Mohamed Azakir, Reuters

Nasrallah pidió una investigación justa y una responsabilidad estricta de cualquier responsable sin que se asumiera un tinte político en ello. "Incluso si un avión chocó, o si fue un acto intencional, si resulta que este nitrato había estado en el puerto durante años de esta manera, significa que parte del caso es absolutamente negligencia y corrupción", agregó.

En una mezquita de la ciudad, el clérigo jefe Amin al Kurdi dijo a los fieles en un sermón este 7 de agosto que los líderes libaneses tenían la responsabilidad. "¿Quién es el criminal?, ¿quién es el asesino detrás de la explosión de Beirut?" se preguntó, "Solo Dios puede proteger, no los corruptos. El ejército solo protege a los líderes", aseguró.

La presunta negligencia del Estado en la explosión alimenta la ira social

Al Kurdi hacía referencia a las fuerzas de seguridad libaneses que rociaron gases lacrimógenos contra una multitud en Beirut el 6 de agosto, cuando la población desbordaba ira contra la élite gobernante, que ha presidido un colapso económico y ahora gobierna una capital en ruinas. 

Esto marcó el regreso al tipo de protestas que se habían convertido en una característica de la vida de los libaneses el año pasado y a principios de este, cuando vieron cómo se evaporaban sus ahorros y se devaluaba la moneda, mientras el Gobierno no encontraba a salidas a la situación.

"¿Realmente tenemos un gobierno aquí?", se pregunta el taxista Nassim Abiaad, de 66 años, cuyo taxi fue aplastado por la explosión. "Ya no hay forma de ganar dinero", asegura.

Un hombre toma una fotografía a las ruinas del puerto de Beirut, Líbano, el 7 de agosto de 2020.
Un hombre toma una fotografía a las ruinas del puerto de Beirut, Líbano, el 7 de agosto de 2020. © Hannah McKay / Reuters

Para muchos, la explosión fue un signo de años de negligencia y corrupción. "El problema es este gobierno y todos los gobiernos anteriores", dice el doctor Mohammed Kalifa, de 31 años.

Las autoridades han dicho que la explosión, cuyo impacto se registró a cientos de kilómetros de distancia, podría haber causado pérdidas por valor de 15.000 millones de dólares. 

Esa es una factura que el Líbano no puede pagar después de haber incumplido ya una montaña de deudas, que superan el 150% de la producción económica. Por el momento, el Gobierno llama a las puertas del Fondo Monetario Internacional para un rescate. 

Con EFE y Reuters

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