Elecciones en Belarús: Lukashenko habría sido reelegido, según sondeos

Un soldado mira la información sobre candidatos en un colegio electoral en Minsk durante las elecciones presidenciales del 9 de agosto de 2020.
Un soldado mira la información sobre candidatos en un colegio electoral en Minsk durante las elecciones presidenciales del 9 de agosto de 2020. © Sergei Gapon / AFP

Encuestas a boca de urna aprobadas por el Estado señalan que Alexander Lukashenko habría ganado las elecciones presidenciales de este domingo con cerca del 80% de los votos a favor, mientras que su principal oponente, Svetlana Tikhanouskaya, habría recibido el 6,8%, muy por debajo de lo esperado. Los comicios estuvieron marcados por un fuerte descontento social contra el hombre que ha gobernado el país durante los últimos 26 años y en medio de acusaciones de posible fraude.

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Alexander Lukashenko habría sido reelegido en sexta ocasión consecutiva, con el 79,7% de los votos, según sondeos a boca de urna. Sin embargo, las elecciones son cuestionadas.

Su principal opositora, Svetlana Tikhanouskaya, una exmaestra de inglés, habría obtenido solo el 6,8% de los sufragios, muy por debajo del resultado pronosticado por los analistas.

Tikhanovskaya logró congregar a miles de simpatizantes en sus mítines. Entró a la carrera presidencial luego de que su esposo, un popular bloguero que se había inscrito como candidato, fuera detenido al igual que otros que intentaron oponerse a Lukashenko en las urnas.

Para este domingo, la candidata pidió a sus partidarios que votaran tarde, supuestamente para ayudar a prevenir un fraude electoral. Imágenes de televisión mostraron largas filas de votantes fuera de los colegios electorales en Minsk, la capital, justamente poco antes de que finalizaran los comicios.

La candidata presidencial Svetlana Tijanovskaya deposita su voto en Minsk.
La candidata presidencial Svetlana Tijanovskaya deposita su voto en Minsk. © Sergei Gapon / AFP

Funcionarios electorales criticaron la petición que hizo la opositora. La presidenta de la Comisión Electoral Central, Lidia Yermoshina, describió las filas como "un verdadero sabotaje, una provocación organizada".

Dos horas antes del cierre de las urnas, la entidad electoral afirmó que más del 79% de los bielorrusos ya habían votado. De ellos, más del 40% en su mayoría funcionarios, militares y empleados de empresas estatales sufragaron por adelantado, lo que fue señalado por opositores y observadores independientes como un mecanismo de fraude.

Desde 1994, cuando Lukashenko llegó al poder, no han participado observadores internacionales en los comicios de este país. Lukashenko, quien reformó la constitución para poder aspirar a la reelección sin límites, advirtió a los manifestantes que no salgan a las calles después de la jornada electoral.

Vehículos militares, soldados y policías patrullaban la capital, aparentemente preparados para una nueva represión. Las redes sociales y el acceso a internet en general experimentaron interrupciones, por lo que la oposición denunció una estrategia para evitar un escrutinio paralelo e independiente de la votación. 

Una campaña marcada por la represión a la oposición

A lo largo de la campaña, Lukashenko bloqueo drásticamente a sus principales adversarios. En primavera y a principios del verano, dos de sus oponentes, Tijanovsky y el banquero Viktor Babaryko, fueron encarcelados y enfrentan condenas de hasta 15 años por cargos de corrupción. Un tercero, Valery Tsepkalo, tuvo que salir del país antes de ser detenido. 

Ante la ausencia de candidatos opositores, Svetlana Tijanovskaya se presentó a la contienda tras la detención de su marido como una facilitadora que, de ganar, podría convocar nuevamente elecciones con la participación de todos los candidatos políticos, algo que ha resonado entre muchos sectores de la sociedad alejados de Lukashenko, quien gobierna desde 1994.

Así, en un movimiento sin precedentes en una Belarús que por tradición ha presentado una oposición desunida, Tijanovskaya, descrita como una "niña pobre" por Lukashenko, capitalizó el descontento contra el mandatario por la crisis económica que atraviesa el país, por su prácticamente nula gestión de la pandemia de coronavirus y la creciente represión política, que ha dejado desde mayo más de 650 detenidos. 

Al menos 63.000 personas, según la organización de derechos humanos Vasnia, se reunieron en un parque en la capital Minsk el jueves 30 de julio para apoyar a la candidata Svetlana Tijanovskaya.
Al menos 63.000 personas, según la organización de derechos humanos Vasnia, se reunieron en un parque en la capital Minsk el jueves 30 de julio para apoyar a la candidata Svetlana Tijanovskaya. © Sergei Gapon / AFP

A su promesa de permanecer en campaña solamente por el tiempo necesario para liberar a los "presos políticos", se unieron también Veronika Tsepkalo, esposa Valery Tsepkalo, y Maria Kolesnikova, jefa de campaña de Viktor Babaryko, quien fue encarcelado cuando quiso presentarse a la contienda. 

La votación de este domingo se desarrolló en un ambiente de desconfianza hacia Moscú, de la cual Alexander Lukashenko es el aliado más cercano. Nunca, en 26 años, las tensiones entre ambos Gobiernos habían sido tan directas. 

A finales de julio, las autoridades bielorrusas detuvieron a 33 rusos, a quienes señalaron de ser mercenarios del grupo paramilitar Wagner, cercano a Moscú. Minks los acusó de preparar una "masacre" en la capital bielorrusa, algo que Moscú rechazó.

Con AFP y Reuters

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