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Estados Unidos superó los cinco millones de casos de Covid-19

En esta foto de archivo del 30 de julio de 2020, los pasajeros abordan un ferry de Casco Bay Lines con destino a Peaks Island en Portland, Maine.
En esta foto de archivo del 30 de julio de 2020, los pasajeros abordan un ferry de Casco Bay Lines con destino a Peaks Island en Portland, Maine. © Robert F. Bukaty / AP
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El país más golpeado a nivel global por la propagación del brote de Covid-19 superó la barrera de los cinco millones de contagios y ya suma más de 160.000 fallecidos. 

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Estados Unidos, la nación más afectada por la pandemia, superó los cinco millones de casos confirmados de Covid-19 y los 160.000 fallecimientos, según el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins. Esta situación ha puesto en entredicho en varias ocasiones la gestión del Gobierno de Donald Trump, quien buscará la reelección en los comicios del 3 de noviembre. 

Los últimos rebrotes, registrados en los estados sureños del país, son la causa de que la curva de contagios no haya bajado durante estos meses y de que, en algunas zonas, los hospitales estén al borde del colapso.

La pandemia en territorio estadounidense comenzó a ganar velocidad después de que el brote se extendiera en Europa. De hecho, los críticos de la gestión de la Administración Trump esgriman que, a diferencia de naciones como España o Italia, Estados Unidos tuvo tiempo para reaccionar y tomar medidas preventivas. 

Al comienzo de la emergencia, varios gobernadores, especialmente demócratas, comenzaron a tomar medias de confinamiento, lo cual no gustó nada a nivel federal, ya que se defendía que la economía no se debería cerrar. Durante las semanas siguientes, el número de desempleados alcanzó récords. Decenas de millones de estadounidenses se vieron obligados a pedir ayuda económica para afrontar la crisis.

En esta foto de archivo del 23 de julio de 2020, los trabajadores de la salud preparan una muestra de prueba de Covid-19. En Miami, Estados Unidos.
En esta foto de archivo del 23 de julio de 2020, los trabajadores de la salud preparan una muestra de prueba de Covid-19. En Miami, Estados Unidos. © David Santiago / AP

A pesar del enfrentamiento político, estos encierros sirvieron parcialmente para mejorar la situación, por lo que, con la presión desde Washington D. C. se decidió reabrir poco a poco los comercios, pero demasiado temprano. Una reapertura precipitada provocó que la situación empeorara en estados como California, Florida y Texas.

Durante los primeros meses se vio al presidente Trump participar en actos públicos sin mascarilla ni ningún tipo de protección contra el virus, y fomentar polémicas como la del uso de hidroxicloroquina y su supuesto beneficio contra la enfermedad.

Las elecciones amenazan a Trump

Aunque entre sus seguidores tuvo acogida su discurso anti-mascarillas, los datos fueron restándole razón al presidente. El número de decesos ya supera los 162.000, cifra muy superior a los cálculos que se realizaron en un primer momento en la Casa Blanca, y eso se empieza a reflejar en las encuestas.

El 3 de noviembre, si no lo impide el virus, habrá elecciones presidenciales en Estados Unidos, y de momento, todas las encuestas le dan la ventaja al candidato demócrata Joe Biden, quien ganaría con entre 2 y 15 puntos de diferencia ante su rival. 

Biden y la bancada demócrata han mostrado respeto a la enfermedad desde prácticamente el principio de la pandemia y han arremetido duramente contra el presidente por su gestión, algo que han sabido capitalizar en apoyos a un candidato que, a principios de año, sembraba dudas entre los propios demócratas.

Ante la situación, Trump cambió su discurso y se puso mascarilla y alertó de la peligrosidad del virus. En más de una ocasión ha adelantado que habrá vacuna antes de las elecciones, pero los estudios científicos parecen llevarle la contraria. Ahora Trump es consciente que sólo una mejora en la situación epidemiológica podría hacerle subir en las encuestas.

En su marcha atrás política hasta decidió cancelar su renombrado Convención Republicana de Florida. En este evento tenía previsto reunir a decenas de miles de personas para celebrar su nombramiento como candidato. En un principio estaba previsto que se celebrase en Charlotte, pero tras desavenencias con el gobernador de Carolina del Norte, la trasladó a la ciudad de Jacksonville.

La última polémica en torno al presidente surgió cuando sugirió aplazar las elecciones por el virus, algo que no está bajo su poder, ya que depende del Senado y de la Cámara de Representantes, que ostenta mayoría demócrata.

Con EFE y AP

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