El estado más afectado por el coronavirus en Australia logra frenar la epidemia

Anuncios

Melbourne (AFP)

El estado australiano de Victoria, que era el más golpeado por el coronavirus, parece haber conseguido frenar la epidemia tras una semana de medidas más restrictivas, declararon el miércoles las autoridades.

El primer ministro de Victoria, Daniel Andrews, indicó que "sin duda" el estado parecía atravesar una ralentización en el número de contagios.

El miércoles dio cuenta de 410 nuevos casos de covid-19, y 21 fallecidos, el balance más alto desde el inicio de la epidemia en Australia.

"Si se observa la media de los siete últimos días, vemos [las cifras] disminuir", afirmó durante una rueda de prensa.

El estado registró alrededor de o menos de 400 nuevos casos diarios durante cuatro días consecutivos, lo que hace pensar que la epidemia, cuyo epicentro se sitúa en Melbourne, ha sido contenida.

Estas últimas semanas, el número de casos diarios fue superior a 700.

La semana pasada, las autoridades habían ordenado un toque de queda nocturno y el cierre de comercios no esenciales hasta al menos el 13 de septiembre en Melbourne, la segunda ciudad del país. Se trata de las medidas más restrictivas desde el inicio de la epidemia.

Andrews señaló en cambio que el número de contagios podría aumentar de nuevo, y que todo dependería de la manera en la que se respeten las medidas de confinamiento.

El coronavirus causó especialmente daño en las residencias de ancianos del estado de Victoria en las que más de un centenar de personas murieron desde principios de agosto y cerca de 2.000 se contagiaron.

En la mayoría de las regiones de Australia, las restricciones se suavizaron y se han registrado pocos o incluso ningún caso de coronavirus.

Solo el estado de Nueva Gales del Sur, el más poblado, documentó con regularidad un número importante de infecciones, después de que un hombre contagiado en Melbourne fuese a un pub muy frecuentado de Sídney.

La primera ministra, Gladys Berejiklian, declaró en una rueda de prensa que este estado seguía en "estado de alerta" y exhortó a la población a usar mascarillas en los espacios públicos.

Desde el inicio de la pandemia, Australia documentó 22.000 casos y 352 fallecidos, para un país de 25 millones de habitantes.