Migrantes varados en Panamá piden regresar a Nicaragua pese a cierre de fronteras

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Ciudad de Panamá (AFP)

Decenas de migrantes nicaragüenses varados en la terminal de autobuses de Ciudad de Panamá reclamaron este jueves que las autoridades les permitan regresar a su país, pese a que las fronteras centroamericanas están cerradas por la pandemia del nuevo coronavirus.

Entre grandes maletas amontonadas, almohadas de viaje y sentados en el suelo, los nicaragüenses permanecen en la terminal de Albrook, desde donde salen los autobuses hacia otros países de Centroamérica.

"Acá la situación para nosotros es muy difícil, llevamos cinco meses parados sin trabajar y para nosotros es mejor estar en nuestro país", dijo a la AFP Edwin Ordóñez, mientras abanica a un niño que duerme sobre unas maletas en medio de una insoportable humedad.

"La cosa cada día está peor y no vamos a solucionar nada estando aquí muriéndonos de hambre, si no morimos de coronavirus nos morimos de hambre, necesitamos salir de acá", agregó su compatriota Joseline Rodríguez.

Los países centroamericanos cerraron sus fronteras desde marzo, ante la irrupción de la covid-19 en la región.

En el caso de Nicaragua, ni siquiera deja entrar a sus connacionales si no presentan una prueba negativa del nuevo coronavirus.

Migrantes entrevistados por la AFP manifestaron que se hicieron la prueba de covid, por la que pagaron 60 dólares, lo cual les da 72 horas para que sus resultados sean reconocidos por las autoridades fronterizas de Nicaragua.

"Tengo cinco meses sin trabajo, vendí todo lo que medio tenía para vivir y resulta que ahora no tengo nada", lamentó Douglas Campos.

"Nosotros no podemos permitir su salida porque no van a poder pasar por Costa Rica para llegar a Nicaragua", indicó Gozaine.

Nicaragua es la quinta nacionalidad con más permisos de residencia otorgados por las autoridades panameñas (398), por detrás de Venezuela (2.084), Colombia (1.722), Estados Unidos (625) y China (491).

Cerca de 200 nicaragüenses ingresaron a su país el 2 de agosto tras más de dos semanas varados en la frontera con Costa Rica, gracias a que organizaciones civiles recaudaron dinero para comprar las pruebas de covid-19 que exigen las autoridades de Managua.