Colombia: expresidente Álvaro Uribe renuncia como senador en medio de investigación judicial

Archivo-El expresidente colombiano Álvaro Uribe habla a simpatizantes en octubre de 2019 en la sede del partido político Centro Democrático en Bogotá, luego de su audiencia en la Corte Suprema por manipulación de testigos.
Archivo-El expresidente colombiano Álvaro Uribe habla a simpatizantes en octubre de 2019 en la sede del partido político Centro Democrático en Bogotá, luego de su audiencia en la Corte Suprema por manipulación de testigos. © ©AFP/Raúl Arboleda

El exmandatario colombiano anunció este martes su renuncia al Senado, tras recibir detención domiciliaria preventiva el pasado 4 de agosto, por las investigaciones por presunto fraude procesal y manipulación de testigos. La dimisión de Uribe como legislador abriría un nuevo camino que determinaría si sigue siendo juzgado por la Corte Suprema de Justicia o si su caso pasa a los mecanismos ordinarios de justicia.

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Se abre la pugna en Colombia sobre si el expresidente y senador Álvaro Uribe Vélez sigue siendo investigado por la Corte Suprema de Justicia o si su caso pasa a la Fiscalía General de la Nación ahora que deja de ser congresista. El exmandatario dimitió a su curul luego de argumentar “falta de garantías” en el tribunal que lo acusa y que le impiden seguir como legislador. Pero el camino no es fácil para Uribe, pues la decisión sobre su rumbo judicial la toman los mismos magistrados que ya impartieron orden de aseguramiento preventivo en su contra.

El exgobernante y quien hasta este martes fue legislador por el partido oficialista Centro Democrático, emitió una carta al presidente del Senado, Arturo Char, en la que argumentó los motivos de su renuncia.

“La medida de aseguramiento con detención domiciliaria, con la violación de ocho garantías procesales, con interceptaciones ilegales y dolosas, también a uno de los abogados, filtraciones selectivas a adversarios políticos y periodísticos en lugar de publicar todo el expediente, detenido por inferencias, sin pruebas directas, sin recibir varias declaraciones, con compulsa a testigos a favor, sin que mis abogados hubieran podido contra interrogar, con el magistrado que advertía de posible auto incriminación para ayudar a la contraparte a esconder mensajes, anulan cualquier expectativa de poder regresar al Senado”, expresó el exmandatario.

El hombre que gobernó a Colombia entre 2002 y 2010 se encuentra en arresto domiciliario preventivo desde el pasado 4 de agosto por el caso de presunto fraude procesal y manipulación de testigos en el que es investigado.

El proceso judicial se remonta a 2012 cuando, sin ser senador, Uribe demandó al congresista de izquierda Iván Cepeda por supuesta manipulación de testigos. El legislador preparaba en ese entonces un debate político contra Uribe por sus presuntos vínculos con grupos paramilitares y mostró testimonios de excombatientes que culpaban al expresidente de haber participado en la creación de un movimiento armado irregular de derecha. Uribe es conocido principalmente por su lucha frontal contra la exguerrilla comunista de las FARC.

Sin embargo, la demanda que Uribe elevó contra Cepeda se volvió en su contra, luego de que la Corte Suprema absolviera a este y abriera un nuevo expediente contra el exgobernante, por ser él quien supuestamente estaría involucrado en sobornos de testigos para favorecerlo ante los señalamientos del congresista opositor.

En medio de esta investigación, la Corte ordenó a principios de agosto de este año el arresto preventivo domiciliario para Uribe con el argumento de que hay "riesgos de obstrucción a la justicia" y que este senador podría interferir en el caso. La decisión judicial fue controversial por no permitirle defenderse en libertad cuando aún no ha iniciado la etapa de juicio y aumentó aún más la polarización política que atraviesa Colombia desde hace años. 

En este contexto es que Uribe renuncia a su curul como senador y, con ello, abre la pregunta de si la Corte Suprema de Justicia sigue siendo competente para investigarlo o si ya que no es congresista, su caso debe pasar a manos de la Fiscalía General de la Nación. Al respecto, el demandante Iván Cepeda manifestó este martes que la dimisión no significaría que la Corte tenga que abandonar el proceso.

¿Qué sigue para el caso de Álvaro Uribe?

Abogados citados por la prensa local señalan que la Corte podría continuar con el caso si los delitos por los que investigan a Uribe tienen relación con su cargo como senador. Esa decisión respecto a la competencia está en manos precisamente de los magistrados del tribunal que lo indaga.

El expresidente de Colombia Álvaro Uribe dio una rueda de prensa después de que la Corte Suprema de Justicia lo llamara a indagatoria el 8 de octubre de 2019, en Bogotá.
El expresidente de Colombia Álvaro Uribe dio una rueda de prensa después de que la Corte Suprema de Justicia lo llamara a indagatoria el 8 de octubre de 2019, en Bogotá. © Luisa González / Reuters

En esta discusión hay dos argumentos opuestos. Por un lado, hay quienes enfatizan que el caso contra Uribe empezó en 2012, cuando él no ejercía como senador, y que las acusaciones por las que lo involucraron son hechos que habrían ocurrido antes de su posesión como congresista. En esas circunstancias, el político no sería un aforado a los que solo la Corte puede investigar y judicializar y por ende, el caso podría pasar a manos de la Fiscalía. 

Del otro lado, diferentes juristas apuntaron en medios colombianos que la Corte podría indicar que la presunta manipulación de testigos y fraude procesal en las que habría incurrido fueron cometidas aprovechando su cargo como congresista y enfatizar que en la investigación también se incluyen tres asesores de Uribe en el Senado. 

Mientras Uribe insiste en que no cometió los presuntos delitos, sus opositores apuntan a que su renuncia al Senado sería una estrategia para forzar que sea juzgado por la justicia ordinaria y no por la Corte.

Los expertos legales indican que, si el proceso sigue bajo la Corte Suprema, no cambia nada para Uribe, aunque ya no sea senador. Si por el contrario se remite a la Fiscalía, habría una nueva evaluación de su caso especialmente porque esta entidad es liderada por Francisco Barbosa, un amigo personal del actual presidente Iván Duque y aliado político de Uribe. Hasta ahora no es claro qué institución continuará con el caso del exmandatario y la última palabra la tiene la Corte Suprema.

Con EFE y medios locales

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