Servicio postal de EEUU suspende reformas acusadas de obstaculizar el voto por correo

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Washington (AFP)

El servicio postal de Estados Unidos anunció este martes que aplazará hasta después de las elecciones presidenciales de noviembre una serie de reformas señaladas de demorar las entregas y poner en riesgo el voto por correo.

El presidente Donald Trump, que marcha hacia una difícil batalla por la reelección, rechaza fondos de emergencia para el Servicio Postal (USPS) y ha puesto en duda la legitimidad del sufragio a distancia durante los comicios del 3 de noviembre, cuando se espera que muchos estadounidenses emitan sus votos por correo para minimizar los riesgos de contagio por covid-19.

"Hay algunas iniciativas operacionales de larga data, esfuerzos que preceden mi llegada al Servicio Postal, que han sido vistas como áreas de preocupación en momentos en que la nación se prepara para tener una elección en medio de una devastadora pandemia", dijo este martes el director general del USPS, Louis DeJoy, en un comunicado.

"Para evitar siquiera la apariencia de algún impacto en el correo electoral, suspendo esas iniciativas hasta que concluya la elección", anunció.

El servicio de correos estadounidense es deficitario desde 2008 y DeJoy había lanzado reformas importantes desde su llegada en junio de este año.

Esos cambios ralentizaron la distribución del correo, lo que hacía temer problemas para el voto postal en las presidenciales.

"El servicio postal está listo para gestionar el correo electoral que recibirá en otoño [boreal], sea cual sea su volumen", aseguró DeJoy este martes.

"Llevaremos el correo electoral en los plazos fijados (...) Los estadounidenses deben saber que es nuestra prioridad hasta el día de las elecciones", prometió.

- La oposición de Trump -

Las declaraciones de DeJoy llegan después de que el USPS advirtiera a las autoridades locales a finales de julio de que no iba a ser capaz de llevar a los votantes todas las papeletas de voto.

Ese anuncio suscitó preocupación entre los electores y entre la oposición demócrata, que atribuyó el calendario de reformas del USPS a una maniobra de Trump.

El mandatario republicano lleva meses criticando el voto postal, utilizado desde hace mucho tiempo en Estados Unidos. Según Trump, el voto por correspondencia podría provocar "el mayor fraude electoral de la historia", una afirmación para la que no ha aportado ninguna prueba.

El martes atizó la pugna con los demócratas -que presionan por fondos adicionales para que el servicio postal pueda procesar millones de papeletas-, afirmando que el sufragio a distancia sería un "desastre".

"Esto va a terminar con una elección amañada o nunca van a salir con el resultado y van a tener que repetirlas y nadie quiere eso", advirtió el mandatario.

Los demócratas creen que el presidente se opone al voto por correo porque está convencido de que beneficiará a su rival, Joe Biden, al reducir la abstención habitual entre votantes de minorías y de las clases populares, que suelen preferir a los demócratas.

DeJoy aseguró que los horarios de apertura de las oficinas de correo se iban a mantener y que los buzones que el USPS había empezado a retirar de las calles permanecerán en su lugar.

Respecto a las horas extras suprimidas, la medida que provocó los retrasos en las entregas, podrán retomarse si resulta necesario.

- Reformas poselectorales -

DeJoy considera, sin embargo, que la empresa necesita "reformas importantes" que serán llevadas a cabo "tras las elecciones".

El director general dijo que su objetivo es "aportar cambios para garantizar el éxito y la sostenibilidad" del servicio público.

"Está bien que reconozcan los problemas que causaron, pero queremos la anulación definitiva de todas las políticas nefastas de DeJoy", reaccionó este martes en Twitter el líder de la oposición demócrata en el Senado, Chuck Schumer.

Se espera que la Casa Blanca y los congresistas demócratas incluyan una ayuda para el servicio postal en el plan de apoyo económico que negocian sin éxito desde hace semanas.

El USPS recibirá probablemente un ayuda de 10.000 millones de dólares, declaró este martes el secretario de Tesoro, Steven Mnuchin, al canal CNBC. En julio el gobierno le concedió a la empresa un préstamo por la misma suma.

La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, pidió a los congresistas que acorten sus vacaciones de agosto para votar de forma urgente la ayuda para la empresa pública.

DeJoy debe declarar ante sendas comisiones en la Cámara de Representantes y del Senado este semana y la próxima para tratar el asunto.