¿Por qué la final entre el Bayern Múnich y el PSG es un acontecimiento histórico?

El delantero polaco del Bayern Munich Robert Lewandowski (L) celebra con el delantero alemán Thomas Mueller después de marcar un gol durante el partido de fútbol semifinal de la Liga de Campeones de la UEFA contra el Lyon en Lisboa, Portugal, el 19 de agosto de 2020.
El delantero polaco del Bayern Munich Robert Lewandowski (L) celebra con el delantero alemán Thomas Mueller después de marcar un gol durante el partido de fútbol semifinal de la Liga de Campeones de la UEFA contra el Lyon en Lisboa, Portugal, el 19 de agosto de 2020. © AFP

Ganador de todos sus partidos de la Champions League esta temporada, el Bayern Múnich viste la camiseta de favorito contra el club parisino. Pero el PSG es quizás el equipo mejor armado para derrotar al gigante alemán. En este enfrentamiento se juega más que un partido de fútbol y un título. Sea cual sea el campeón, el resultado será histórico.

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A la hora de entrar en el estadio de la Luz de Lisboa el domingo 23 de agosto, el Bayern Múnich se presenta como el gran favorito de la final de la UEFA Champions League 2020. En el momento de enfrentar al París Saint-Germain, novicio a este nivel de la mayor competición de fútbol de clubes del mundo, el equipo alemán tiene muchos vientos a favor. Las estadísticas, la historia y la impresión visual dada en sus últimos partidos hacen parte de los elementos que apuntan hacia una consagración del Bayern.

Una victoria del club de Baviera vendría a coronar una temporada perfecta e histórica.

La temporada del Bayern se podría resumir en una combinación de cifras de lotería. 0-10-28-29-4. 0, como el número de derrotas del club alemán en 2020 en todas sus competiciones (campeonato, copa y Liga de campeones). 10, como el número de victorias consecutivas del club alemán en la Champions League. Con su victoria en semifinal contra el Olympique de Lyon, los jugadores del Bayern empataron el récord que ya habían establecido en 2012-2013 y 2013-2014 y que comparten con el Real Madrid de 2013-2014 y 2014-2015. Añadir una undécima victoria sería imponer un nuevo récord.

El defensa lateral del Bayern de Múnich David Alaba (l) en un duelo con el centrocampista del Lyon Houssem Aouar, en la semifinal de la Champions, el 19 de agosto de 2020 en Lisboa.
El defensa lateral del Bayern de Múnich David Alaba (l) en un duelo con el centrocampista del Lyon Houssem Aouar, en la semifinal de la Champions, el 19 de agosto de 2020 en Lisboa. © Miguel A. López / AFP

Venciendo al PSG, el Bayern marcaría la historia del fútbol. Ningún equipo se coronó campeón de la Champions ganando todos sus partidos de la temporada. A lo largo de sus 65 ediciones, siete clubes terminaron invictos pero todos lo fueron con una mezcla de victorias y empates. El Bayern sería el único en no conocer ni derrota ni empates.  

Este equipo del Bayern 2020 da la impresión de ser una máquina imparable. Incluyendo sus partidos en la Bundesliga, la última derrota del club alemán fue el 7 de diciembre de 2019 (2-1 contra el Borussia Mönchengladbach). Desde tal fecha, el Bayern ganó 28 de los 29 partidos que ha disputado. La única excepción de esta impresionante serie fue un empate 0-0 en febrero contra el RB Leipzig, el otro club alemán que fue semifinalista contra el PSG.

Un fútbol muy ofensivo

Además, el Bayern ha logrado estas victorias con un fútbol muy ofensivo marcando un promedio de 3,1 goles por partido esta temporada. Un promedio que sube a 4 goles por partido en la Champions League, un récord. La mejor demostración de este talento ofensivo fue la goleada 8-2 infligida al FC Barcelona en cuartos de finales, el pasado 14 de agosto.

En sus filas el Bayern tiene al mejor goleador de Europa, el delantero polonés Robert Lewandowski (15 goles en la Champions League, 55 en total esta temporada). A su lado, Serge Gnabry, un joven alemán de 25 años, quien con sus 9 goles en 9 partidos de la Champions, demostró todo su talento con su doblete en semifinal contra el Lyon. Con Thomas Müller, delantero histórico de la Mannschaft, el Bayern dispone de una armada ofensiva.   

El club de Bavaria apuesta así sobre sus cualidades ofensivas para coronarse de nuevo y confirmar su estatus de gigante del fútbol europeo.

Un ataque de lujo, la principal amenaza para el Bayern

En caso de vencer al PSG, el club alemán lograría su sexta Champions League. Superaría a las cinco copas del FC Barcelona y empataría al Liverpool FC. Se acercaría de los 7 títulos del Milán AC. Pero quedaría a distancia del palmarés del Real Madrid y sus 13 títulos de Champions League.

Pero entre la teoría y la cancha, hay a veces un mundo lleno de incertidumbres que son las que dan sabor al deporte. El Paris Saint-Germain llega a esta final con serios argumentos para rivalizar con el Bayern. El PSG tiene grandes estrellas del fútbol mundial en ataque, debería contar sobre todos sus jugadores y al parecer ha cambiado su mentalidad.

Kylian Mbappé junto a Neymar y sus compañeros del Paris Saint-Germain durante el entrenamiento en Lisboa el sábado, el día antes de que se enfrenten al Bayern de Múnich en la final de la Champions.
Kylian Mbappé junto a Neymar y sus compañeros del Paris Saint-Germain durante el entrenamiento en Lisboa el sábado, el día antes de que se enfrenten al Bayern de Múnich en la final de la Champions. © David Ramos / AFP

Si el Bayern presenta números imponentes, el PSG tiene nombres. Neymar-Mbappé-Di Maria. Un trío de lujo en ataque. Técnica, velocidad y goles. Aunque Neymar y Mbappé no han marcado en los dos partidos que disputaron en Lisboa, iluminaron con su talento el juego del PSG. Los tres serán claves y pueden castigar al Bayern en su único punto débil: el espacio detrás de sus defensores centrales. En la semifinal, el Lyon tuvo tres oportunidades claras jugando el contragolpe en profundidad en la espalda de los defensores alemanes. Los atacantes franceses no convirtieron ninguna. El PSG deberá aprovechar estas situaciones si quiere derrotar al Bayern. 

Un cambio de mentalidad

El recorrido de los parisinos en la Champions League fue más aleatorio que el de su rival. En octavos de finales, el PSG eliminó al Borussia Dortmund (1-2; 2-0). En cuartos contra el Atalanta Bergamo, los Italianos lideraron el partido hasta el minuto 89, antes de que el PSG en 4 minutos invierta el resultado. En la semifinal, el PSG derrotó sin dificultad al RB Leipzig (3-0). Más allá de las victorias contra equipos poco prestigiosos (era la primera vez que Atalanta y Leipzig llegaban a este nivel de la competición) en comparación con un club como el Bayern, parece que el 2020 marcó un cambio de mentalidad para el PSG.

Desde 2011 y la compra del club por Qatar Sport Investment, nunca el PSG había pasado el umbral de los cuartos de final. En repetidas ocasiones las eliminaciones del club parisino fueron humillantes. En cuartos de final, los aficionados del PSG sintieron este mismo aire contra el Atalanta. Pero el milagro tan esperado ocurrió. El defensor Marquinhos y Eric Choupo-Moting, el delantero menos famoso del atacante parisino, salvaron al club con sus dos goles en tiempo adicional. Un partido en el cual Angel Di Maria fue suspendido y Kylian Mbappé jugó solamente los últimos 30 minutos a causa de una lesión en el tobillo. Mentalmente esta victoria parece haber liberado al club parisino de la presión del resultado.  

Para la final, no hay dudas: Mbappé y Di Maria acompañarán a Neymar. La estrella brasileña es el símbolo de este PSG en un enfrentamiento que es también una oposición de modelos económicos.

Un club histórico contra un 'nuevo rico'

El Bayern Múnich, creado en 1900, aparece como una venerable institución del fútbol que ha construido con tranquilidad, paciencia e inteligencia su equipo. En el Bayern, el dinero no lo es todo. El club de Bavaria se destaca por sus inversiones financieras modestas, en comparación con otros grandes clubes europeos. Dos ejemplos: Robert Lewandoswski llegó a Múnich en 2014 libre después del fin de su contrato con el Dortmund. Y Serge Gnabri fue comprado al Werder Bremen en 2017 por la suma de ocho millones de euros. Es decir que los dos mejores atacantes del Bayern en Champions League este año costaron una inversión mínima.

El récord del Bayern en materia de traspasos fue la compra del defensor lateral francés Lucas Hernandez el año pasado por 80 millones de euros. La precedente marca era de 41 millones de euros para Corentin Tolisso, otro jugador francés. 

Un funcionamiento opuesto al del Paris Saint-Germain, club que celebra este mes de agosto sus cincuenta años de existencia. La trayectoria del PSG cambió radicalmente en 2011, cuando el Estado de Qatar compró al club francés a través de su estructura Qatar Sport Investment (QSI). 

Los brasileños del PSG Thiago Silva, Marquinhos y Neymar después de un gol marcado contra Leipzig en la semifinal de la Champions League, el 18 de agosto de 2020 en Lisboa.
Los brasileños del PSG Thiago Silva, Marquinhos y Neymar después de un gol marcado contra Leipzig en la semifinal de la Champions League, el 18 de agosto de 2020 en Lisboa. © David Ramos / AFP

Qatar, país árabe productor de gas y de petróleo, decidió utilizar parte de sus recursos en el deporte, cuya figura principal es el PSG. En pocos años, la imagen y la dimensión del club cambió del todo. Desde 2011, ha ganado siete títulos de la Liga francesa (frente a dos en sus primeros 40 años de existencia). 

Pero la estrategia de QSI no se enfoca en el campeonato nacional. Tiene la mirada puesta sobre el horizonte europeo. Desde 2011 han invertido mucho dinero en el fichaje de jugadores con el objetivo de ganar la Champions League (como Zlatan Ibrahimovic o Edinson Cavani). 

La cúspide de esta estrategia fue en 2017, cuando el PSG gastó más de 400 millones de euros en la compra de Neymar al FC Barcelona, por la suma récord de 222 millones de euros y de Kylian Mbappé al Mónaco, por 180 millones. Una actividad mercantil que molestó a los clubes históricos europeos (como Real Madrid, Barcelona, Juventus, Milan, Bayern) que no vieron con buenos ojos este nuevo y poderoso actor en la competición.

Así que mañana, también será un encuentro de rivalidad entre la historia y la modernidad el que se va a jugar en la cancha de Lisboa.

Una victoria del París sería un terremoto 

Una nueva victoria del Bayern Múnich sería la continuación de la época clásica del fútbol europeo. Un rey que sigue reinando. La confirmación de que los clubes antiguos dominan todavía este deporte. Mientras que una victoria del PSG sería un terremoto que podría introducir una nueva era del fútbol, la de los "nuevos ricos" como el PSG y el Manchester City (propiedad de un fondo de los Emiratos Árabes Unidos, rival diplomático de Qatar).

Una victoria del PSG tendría también repercusiones en Francia. Sería la segunda corona de un club francés en la competición después del título del Olímpico de Marsella en 1993, eterno rival del PSG.

En la capital francesa se vieron fuegos artificiales tras la victoria del PSG contra el Leipzig en la Champions el 19 de agosto de 2020.
En la capital francesa se vieron fuegos artificiales tras la victoria del PSG contra el Leipzig en la Champions el 19 de agosto de 2020. © Charles Platiau / Reuters

Dos años después de la victoria de la selección nacional francesa en la Copa del Mundo, el fútbol de clubes del país galo espera un mayor reconocimiento internacional. La liga francesa está considerada como el quinto campeonato europeo después de sus vecinos ingleses, alemanes, españoles e italianos y sueña con integrar el club de los cuatro grandes. Traer la copa más importante del fútbol de clubes a París podría dar más visibilidad al campeonato nacional.

Entre un club centenario que quiere marcar la historia con una temporada perfecta y un club cincuentenario que quiere hacer parte de esta historia, el juego decidirá. El histórico partido se jugará en un estadio vacío a causa de la pandemia, pero será seguido por millones de personas ante sus televisiones en todo el planeta. 

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