Al menos 15 muertos y 75 heridos deja doble atentado en el sur de Filipinas

Soldados filipinos en el lugar de una explosión, en la isla de Joló, provincia de Sulu, Filipinas, el 24 de agosto de 2020.
Soldados filipinos en el lugar de una explosión, en la isla de Joló, provincia de Sulu, Filipinas, el 24 de agosto de 2020. © REUTERS / Nickee Butlangan

Según las autoridades, militantes del grupo Abu Sayyaf, aliados al denominado grupo Estado Islámico (EI), serían los responsables de la detonación del artefacto explosivo, que fue secundado por un atentado suicida en Joló, capital de la provincia de Sulu.

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La primera explosión tuvo lugar alrededor del mediodía en una céntrica plaza de Joló, al estallar una motocicleta situada cerca de un supermercado donde se encontraba un camión del Ejército realizando operativos. La segunda, según las autoridades filipinas, se produjo una hora después, a unos 70 metros de la primera explosión, cuando la policía acordonaba la zona del siniestro.

"De momento, el número definitivo de víctimas está por determinar mientras la investigación trata de identificar a los posibles sospechosos", señaló en un comunicado el jefe de la Policía Nacional, Archie Gamboa. 

Entre los fallecidos, además de los militares, está el hombre que se inmoló y varios civiles que se encontraban en la concurrida zona comercial.

Una motocicleta quemada se muestra a raíz de una explosión en la isla de Jolo, provincia de Sulu, Filipinas, el 24 de agosto de 2020. En esta imagen obtenida de las redes sociales.
Una motocicleta quemada se muestra a raíz de una explosión en la isla de Jolo, provincia de Sulu, Filipinas, el 24 de agosto de 2020. En esta imagen obtenida de las redes sociales. © REUTERS/ Peewee Bacuno

"Condenamos en los términos más enérgicos los incidentes en Joló", dijo el portavoz presidencial Harry Roque.

"Las autoridades ahora están llevando a cabo una investigación, que incluye la identificación de individuos o grupos detrás de estos ataques cobardes", agregó Roque y pidió a la ciudadanía que se mantenga “vigilante” y denuncie "personalidades sospechosas y artículos desatendidos en sus áreas". 

Según los informes, se encontró una tercera bomba sin detonar en un mercado público. 

La Guardia Costera de Filipinas emitió una "alerta roja" para Sulu y varias otras áreas en el sur, mientras que Joló fue puesto en un cierre de seguridad por las tropas y la policía.

No hubo un reclamo inmediato de responsabilidad por los ataques, pero el ejército culpa a Mundi Sawadjaan, un militante de Abu Sayyaf, una milicia yihadista que en 2014 juró lealtad al grupo Estado Islmácio y que además ha estado relacionada con los peores atentados suicidas en el sur de Filipinas durante los últimos años. 

Indicios de una retaliación 

Las explosiones de este lunes se producen después del arresto, a principios de agosto, de Abduljihad Susukan, un líder de Abu Sayyaf sobre el que pesaban 34 órdenes de arresto en la isla sureña de Mindanao. 

Las fuerzas de seguridad habían estado en alerta por posibles ataques de represalia después de detener a Susukan, quien es acusado de perpetrar los peores ataques terroristas de Filipinas, así como de secuestrar a turistas extranjeros y misioneros cristianos.

Soldados llevan cuerpos en el lugar de una explosión en la ciudad de Jolo, provincia de Sulu, al sur de Filipinas, el lunes 24 de agosto de 2020.
Soldados llevan cuerpos en el lugar de una explosión en la ciudad de Jolo, provincia de Sulu, al sur de Filipinas, el lunes 24 de agosto de 2020. © AP / Nickee Butlangan

Aunque las autoridades dicen que la presencia de la milicia en el resto del Mindanao, de mayoría musulmana, se ha reducido, se estima que todavía hay unos 300 efectivos de Abu Sayyaf en el aislado archipiélago de Sulu, que es además la provincia más pobre de Filipinas.

¿Un nuevo 'modus operandi' de Abu Sayyaf?

Aunque el terrorismo islamista no es nuevo en el país, los ataques suicidas no corresponden al 'modus operandi' clásico de los grupos locales, una nueva amenaza en el país según las autoridades. 

En los últimos años, Filipinas ha presenciado cuatro atentados de este tipo, los primeros de su historia, todos reivindicados por el EI y llevados a cabo con el apoyo logístico de Abu Sayyaf.

El primero tuvo lugar el 31 de julio de 2018 en la isla de Basilan, tradicional feudo de Abu Sayyaf, donde murió una decena de personas; seguido por un doble atentado bomba en enero, en la catedral de Joló, en el que murieron 23 personas. El atentado fue considerado por el Gobierno filipino como el más mortífero de todos.

Vista general después de una explosión en la isla de Jolo, provincia de Sulu, Filipinas, 24 de agosto de 2020. Esta imagen se obtuvo de las redes sociales.
Vista general después de una explosión en la isla de Jolo, provincia de Sulu, Filipinas, 24 de agosto de 2020. Esta imagen se obtuvo de las redes sociales. © REUTERS/ Peewee Bacuno

Los otros dos ataques, en junio y septiembre de 2019, cargaron contra campamentos militares en el archipiélago de Sulu, que por su difícil acceso se ha convertido en “el nuevo bastión del grupo yihadista”.

El ataque de junio fue perpetrado por Norman Lasuca, de 20 años, militante de Abu Sayyaf y el primer filipino responsable de un atentado suicida, "un síntoma más de la radicalización del yihadismo local", advierten las autoridades. 

Abu Sayyaf, según los expertos, fue fundado en los años noventa en la vecina isla de Basilan por muyahidines que lucharon en Afganistán y enseguida ganaron notoriedad internacional por sus atentados y secuestros a ciudadanos extranjeros.

Con EFE, AFP y AP

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