Termina la discusión en Mali sin acordar la transición luego del golpe de Estado

En el centro, con uniforme beige y cubrebocas, el coronel Assimi Goïta, líder del denominado Comité Nacional por la Salvación del Pueblo que organizó el golpe de Estado en Mali, luego de reunirse con la delegación del CEDEAO, el 23 de agosto de 2020, en Bamako, Mali.
En el centro, con uniforme beige y cubrebocas, el coronel Assimi Goïta, líder del denominado Comité Nacional por la Salvación del Pueblo que organizó el golpe de Estado en Mali, luego de reunirse con la delegación del CEDEAO, el 23 de agosto de 2020, en Bamako, Mali. © Mamadou Keita / Reuters.

Aunque fuentes de la delegación de la Comunidad Económica de Estados del África Occidental, CEDEAO, dicen que los militares que lideraron el golpe contra Ibrahim Boubacar Keïta el pasado 18 de agosto quieren dirigir el país por tres años, el Comité militar niega que esto se haya discutido en las reuniones de los últimos tres días y asegura que aún no se han pactado las condiciones para el retorno del orden civil. 

Anuncios

Después de tres días y varias horas continuas de discusión, la delegación de la CEDEAO y los representantes de la junta militar autodenominada Comité Nacional de Salvación del Pueblo no llegaron a un acuerdo sobre cómo estos pasarán el poder a un gobierno civil en Mali. Sin embargo, una de las versiones apuntó a que los uniformados que detuvieron al entonces presidente Ibrahim Boubacar Keïta ya tenían una aspiración al respecto.

“La junta ha dicho que quiere una transición de tres años para revisar las bases del Estado de Mali. Esta transición será dirigida por un cuerpo encabezado por un soldado, quien también será jefe de Estado”, dijo a la agencia AFP una fuente de la delegación de la CEDEAO que llegó de emergencia al país el sábado 22 para mediar con los protagonistas del golpe.

Pero la junta militar negó este lunes 24 de agosto esa versión y dijo que la extensión del periodo antes de las elecciones no se ha discutido. El vocero del Comité militar, Ismael Wague, sostuvo que “nada se ha decidido” y aclaró que “en ningún momento” hablaron sobre “un gobierno con mayorías militares”. Wague también dijo a los reporteros en Bamako, capital de Mali, que cualquier decisión sería consultada. 

“Quisiera reafirmar al pueblo de Mali, de acuerdo con nuestra primera declaración, que no se tomará ninguna decisión sobre la transición sin consultas previas con la clase política, la sociedad civil y los sindicatos”, afirmó el oficial.

El Coronel Assimi Goïta, identificado como líder del denominado Comité Nacional por la Salvación del Pueblo, que organizó un golpe de Estado en Mali, reunido con una delegación de la CEDEAO en Bamako, Mali, el 22 de agosto de 2020.
El Coronel Assimi Goïta, identificado como líder del denominado Comité Nacional por la Salvación del Pueblo, que organizó un golpe de Estado en Mali, reunido con una delegación de la CEDEAO en Bamako, Mali, el 22 de agosto de 2020. © Moussa Kalapo / Reuters.

Otro de los puntos que mencionó la fuente que habló con AFP en condición de anonimato fue respecto al exmandatario. Según esa persona, la junta militar accedió a “liberar al presidente Keïta”, detenido junto con otros líderes políticos desde el golpe del martes, con lo que el depuesto presidente “podrá regresar a su hogar” en Bamako. El vocero del Comité militar, por su parte, afirmó que ha habido ciertos avances para permitir la liberación de Keïta y llevarlo a su residencia, donde estaría bajo vigilancia.  

El regreso de Keïta a la Presidencia ya no es una opción

A pesar de la eventual liberación, el político no retornará al poder. Desde el inicio, una de las peticiones de los diplomáticos de la CEDEAO, un grupo de 15 países del cual también hace parte Mali, es la liberación del depuesto presidente Keïta. Además, la comisión también presionaba para que este exmandatario asumiera de nuevo la Presidencia de Mali.

Los manifestantes rechazaban dicha postura pues durante meses habían pedido la salida de Keïta y este lunes se confirmó que él renunció a su cargo. 

"El presidente Ibrahim Boubacar Keïta nos dijo que había dimitido. Que no estaba obligado a hacerlo. Que no quiere volver a la política y que quiere una transición rápida para permitir que el país vuelva a un gobierno civil", aclaró el expresidente de Nigeria Goodluck Jonathan, quien lidera el grupo de discusión. 

Ahora la pregunta central del debate será por cuánto tiempo los militares liderarán al país y cómo sería la transición del poder a un gobierno civil. Según la agencia Reuters, cuatro fuentes directamente involucradas con las charlas dijeron que no se ha discutido específicamente cuánto podría durar la transición. Otras dos fuentes mencionaron que la opción de un periodo de un año estaba sobre la mesa. Y una fuente más dijo que los militares estaban presionando por reformas estructurales antes de la elección, de modo que esa transición podría ser más larga.

A la izquierda de la mesa, los representantes del denominado Comité Nacional por la Salvación del Pueblo, que protagonizaron el golpe de Estado en Mali el pasado 18 de agosto de 2020; y a la derecha los representantes de la delegación de la Comunidad Económica de Estados del Oeste de África (CEDEAO). Reunidos en Bamako, Mali, el 22 de agosto de 2020.
A la izquierda de la mesa, los representantes del denominado Comité Nacional por la Salvación del Pueblo, que protagonizaron el golpe de Estado en Mali el pasado 18 de agosto de 2020; y a la derecha los representantes de la delegación de la Comunidad Económica de Estados del Oeste de África (CEDEAO). Reunidos en Bamako, Mali, el 22 de agosto de 2020. © Mamadou Keita / Reuters.

La experiencia más reciente de Mali con la transición política 

Independientemente de cómo acuerden el traspaso del poder a un nuevo gobierno civil, esta no sería la primera vez que ocurre algo similar en el país africano. Precisamente Keïta llegó al poder en 2013 luego del golpe de Estado que derrocó Amadou Toumani Touré en 2012. La junta militar de aquel entonces se tomó 18 meses para convocar elecciones.

Y por esa misma vía, cayó Keïta. Desde junio de este año, las protestas en contra de su gobierno aumentaron, hasta que el pasado 18 de agosto la junta militar detuvo al entonces presidente con el argumento de que actuó para terminar el trabajo adelantado en las calles. La coalición M5-RFP, de partidos opositores y que ha liderado las manifestaciones, celebró la salida de Keïta, pero insistió en que sigue “estrechamente ligada a la democracia”.

Con AFP, AP y Reuters

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24