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Jakob Blake, baleado por policías en Wisconsin, necesitaría un "milagro" para volver a caminar

Una mujer pinta el nombre del afroamericano Jacob Blake en una calle, mientras cientos de personas se manifiestan por la igualdad racial en el centro de Manhattan, en Nueva York, EE. UU., el 24 de agosto de 2020.
Una mujer pinta el nombre del afroamericano Jacob Blake en una calle, mientras cientos de personas se manifiestan por la igualdad racial en el centro de Manhattan, en Nueva York, EE. UU., el 24 de agosto de 2020. © Reuters/Mike Segar

El afroamericano Jacob Blake, víctima de un ataque a disparos policiales el pasado 23 de agosto, se encuentra con parálisis en la parte inferior de su cuerpo, según informó el abogado de su familia. La furia de los manifestantes continúa, por lo que el gobernador de Wisconsin declaró el estado de emergencia.

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Es denunciado como un nuevo caso de violencia policial con tintes raciales que conmociona a Estados Unidos. Esta vez la víctima podría sufrir una grave parálisis.

Ben Crump, el abogado de la familia de Jacob Blake, informó que se necesitaría un “milagro” para que el afroamericano de 29 años vuelva a caminar, después de recibir siete disparos en la espalda por parte de un policía de Wisconsin.

"Confirmado: Jacob Blake actualmente está paralizado de la cintura para abajo. Rezos para que no sea permanente", publicó Crump en su cuenta de Twitter.

El joven fue sometido a una cirugía y según el abogado de su familia las balas atravesaron su médula espinal y le destrozaron las vértebras.

Los hechos se produjeron el pasado domingo en Kenosha, Wisconsin, cuando de acuerdo con el video grabado por un testigo, un policía tomó a Blake por la parte de atrás de su camisa y le disparó a corta distancia en la espalda siete veces.

Los disparos comenzaron luego de que Blake intentara alejarse de los uniformados y abriera una puerta de su camioneta. Fue tiroteado en presencia de sus hijos, de 3, 5 y 8 años que se encontraban a bordo en el vehículo y era el día del cumpleaños de su hijo mayor.

Aún no está claro si los oficiales vieron algún tipo de arma o riesgo cuando Blake dio la espalda y se acercó a su camioneta.

El hombre que se identificó como la persona que grabó el video del tiroteo con su teléfono celular, Raysean White, de 22 años, aseguró que vio a Blake pelearse con tres oficiales a quienes escuchó gritar: “¡Suelta el cuchillo!, ¡Suelta el cuchillo!” antes de que estallaran los disparos. Sin embargo, el testigo señaló que no vio un arma en las manos de Blake. 

Según las autoridades, los policías llegaron al lugar tras recibir una llamada por un accidente doméstico. "Le dispararon a mi hijo siete veces, siete veces, como si no importara (…) Pero mi hijo importa. Es un ser humano y es importante", dijo el padre de la víctima, que también se llama Jacob Blake.

Declaran el estado de emergencia en Wisconsin

Mientras la violencia racial en Estados Unidos no se detiene, las voces de protesta aumentan. La comunidad afroamericana señala que ya no soporta el asedio racial. 

En la noche del mismo domingo, día de la agresión, comenzó una serie de protestas que con el paso de las horas se convirtieron en disturbios.

El lunes el gobernador de Wisconsin, el demócrata Tony Evers, convocó a 125 miembros de la Guardia Nacional y este martes declaró el estado de emergencia, en virtud de la cual aumentó a 250 el número de efectivos militares, luego de que las multitudes destruyeran docenas de edificios y provocaran alrededor de 30 incendios en el centro de Kenosha.

“No podemos permitir que continúe el ciclo de racismo e injusticia sistemáticos”, dijo Evers, quien enfrenta una creciente presión de los republicanos por su manejo de los disturbios. "Tampoco podemos seguir por este camino de daño y destrucción", agregó.

Gente cerca de un vehículo en llamas frente a la sede de la corte del condado de Kenosha, durante las protestas posteriores al tiroteo policial contra el afroamericano Jacob Blake, en Kenosha, Wisconsin, EE. UU., el 24 de agosto de 2020.
Gente cerca de un vehículo en llamas frente a la sede de la corte del condado de Kenosha, durante las protestas posteriores al tiroteo policial contra el afroamericano Jacob Blake, en Kenosha, Wisconsin, EE. UU., el 24 de agosto de 2020. © Revolution Club Chicago/Vía Reuters

En medio de los desmanes también se produjeron saqueos de algunos locales comerciales. En la ciudad de Madison, también en Wisconsin, alrededor de 500 manifestantes marcharon hacia el Capitolio estatal el lunes por la noche y algunos de ellos rompieron ventanas, robaron de las tiendas y rociaron pintura en el camino. La policía usó gases lacrimógenos y gas pimienta contra la multitud y seis personas fueron arrestadas, según informó la policía local.

"Nadie se merece esto. Se robaron computadoras y la tienda fue "destruida (…) Esto no logra nada”, dijo Pat Oertle, propietario de la tienda Computer Adventure.

Mientras el gobernador del estado apela a la calma de los manifestantes, el equipo legal de la familia Blake planea presentar una demanda civil contra el departamento de policía por el tiroteo.

“Por favor, no permitan que las acciones de unos pocos nos distraigan del trabajo que debemos hacer juntos para exigir Justicia, equidad y rendición de cuentas”, dijo el gobernador.

Hasta ahora, la policía ha entregado poca información sobre lo ocurrido, más allá de que los agentes estaban respondiendo a una disputa doméstica. La identidad de los oficiales involucrados aún no ha sido divulgada. El Departamento de Justicia de Wisconsin indicó que adelanta investigaciones.

Con AP y EFE

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