Segunda noche de disturbios en Wisconsin por el ataque policial contra Jacob Blake

Un hombre habla con la policía durante una protesta frente al palacio de justicia del condado de Kenosha después de que la policía le disparara varias veces a Jacob Blake. Kenosha, Wisconsin, EE. UU., 24 de agosto de 2020.
Un hombre habla con la policía durante una protesta frente al palacio de justicia del condado de Kenosha después de que la policía le disparara varias veces a Jacob Blake. Kenosha, Wisconsin, EE. UU., 24 de agosto de 2020. © REUTERS / Stephen Maturen

Cientos de ciudadanos violaron el toque de queda y por segunda noche consecutiva expresaron su ira en las calles de Kenosha, Wisconsin. Hubo enfrentamientos con la policía e incendios cerca del punto donde fue atacado Jacob Blake, el afroamericano desarmado tiroteado en la espalda por un policía, frente a sus hijos. Blake sobrevivió y está estable tras una intervención quirúrgica.

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Kenosha vivió otra noche de violencia.  Furiosos manifestantes salieron a las calles a exigir justicia en el caso de Jacob Blake y tras algunas horas de reclamos pacíficos, la movilización se tornó violenta. Decenas de personas lanzaron botellas y explosivos contra la policía antidisturbios y la Guardia Nacional, que fue desplegada para controlar las movilizaciones. Los uniformados respondieron con gases lacrimógenos y se agruparon para custodiar el Palacio de Justicia de la ciudad.

AL grito de "No hay justicia, no hay paz" fueron incendiados varios edificios y automóviles en el distrito comercial afro, a lo largo de la 22nd Avenue, a pocas cuadras de distancia del lugar donde fue tiroteado Blake, pero manifestantes como Porche Bennett, de 31 años, denunciaron que los daños a la infraestructura los causó “gente de fuera de la ciudad”. “Hemos estado comprando allí desde que éramos niños y le prendieron fuego", agregó.

Los enfrentamientos se mantuvieron hasta la madrugada de este martes, a pesar de un toque de queda impuesto desde las 8 p.m. para controlar las reacciones violentas, en medio de las voces que denunciaron el nuevo episodio de racismo y brutalidad policial.

Más temprano el lunes, 24 de agosto, el alcalde de Kenosha, John Antarmian, ofreció una rueda de prensa sobre el incidente, pero la cita que originalmente iba a celebrarse en un parque, tuvo que ser movida al edificio de seguridad pública de la ciudad y allí una de las puertas fue vandalizada por manifestantes, lo que desató enfrentamientos con la policía, que finalmente dispersó a la multitud con gas pimienta. 

Las manifestaciones estallaron por primera vez el domingo por la noche cuando algunas personas iniciaron conflagraciones y arrojaron ladrillos y bombas a la policía, precipitando el despliegue de tropas de la Guardia Nacional en la ciudad por orden del gobernador Tony Evers, quien sin embargo condenó el "uso excesivo de la fuerza" en el tiroteo de Blake y pidió una sesión legislativa especial la próxima semana, para discutir reformas policiales.

 

Blake está estable

Pese a haber recibido siete disparos por la espalda, Jacob Blake, de 29 años, sobrevivió a sus heridas y se encuentra en condición estable luego de ser sometido a una cirugía, según informó su familia a los periodistas este lunes.

El video del ataque circuló ampliamente en las redes sociales. Un testigo grabó desde su celular el momento en que, el pasado domingo, 23 de agosto, y a plena luz del día, Blake recibió los balazos. Se vio cómo el oficial de policía intentó agarrarlo de la camiseta cuando se inclinó sobre su camioneta y abrió la puerta, y entonces disparó.

Aun se desconoce si los policías presentes vieron algo dentro del vehículo que impulsó la reacción violenta. En el interior estaban sus tres hijos pequeños, a quienes inicialmente no se les permitió salir.

El tiroteo ocurrió tres meses después de la muerte de George Floyd en Minneapolis, el pasado 25 de mayo. Floyd fue inmovilizado en la calle por un policía que usó su rodilla para mantenerlo en el suelo hasta que finalmente lo asfixió, a pesar de desesperados pedidos del afroamericano que repetía “no puedo respirar”.

Su muerte fue el punto de quiebre que llevó a los activistas de #BlackLivesMatter, en español ‘Las vidas negras importan’, a liderar una vez más multitudinarias protestas contra el racismo y el abuso policial, para pedir reformas en la justicia estadounidense.

“Como personas negras en Estados Unidos tenemos miedo”

El gobernador del estado de Wisconsin, Tony Evers reconoció que "debemos ver el trauma, el miedo y el agotamiento de ser negro en nuestro estado y nuestro país ". 2020 ha sido un año de protestas raciales, reflejo de una historia de violencia policial contra la comunidad negra del país. Kenosha es solo un nuevo epicentro de indignación.

Los activistas de #BlackLivesMatter exigen el despido y arresto inmediato de los policías involucrados en el tiroteo. De momento, todos ellos ya fueron puestos en licencia administrativa.

También habló el basquetbolista LeBron James, después del Partido de playoffs de la NBA en Orlando, Florida en el que los LA Lakers vencieron a Portland Trail Blazers. James se declaró horrorizado.

“Francamente, esto está jodido en nuestra comunidad. Sé que la gente se cansa de que lo digamos, pero tenemos miedo como negros en Estados Unidos. Como hombres negros, mujeres negras, niños negros. Estamos… Estamos aterrorizados ", dijo.

Con Reuters y AP.

 

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