Saltar al contenido principal

Mali: primer fracaso de la Junta Militar tras el golpe de Estado

El coronel Ismael Wague, portavoz de la Junta militar en Bamako, Mali, el 24 de agosto de 2020.
El coronel Ismael Wague, portavoz de la Junta militar en Bamako, Mali, el 24 de agosto de 2020. © Moussa Kalapo / Reuters
3 min

Los miembros de la Junta Militar habían planificado este sábado una primera consulta para la transición del poder, luego del golpe del 18 de agosto. Sin embargo, pospusieron la reunión a última hora. Esto representa un primer fracaso para el Movimiento 5 de junio, uno de los principales artífices de las protestas contra el derrocado presidente Ibrahim Boubacar Keïta.

Anuncios

La primera consulta finalmente no se llevó a cabo. La transición prometida por la Junta Militar que tomó el poder en Mali llegó a su fin este 29 de agosto, incluso antes de iniciarse, así que las relaciones entre los militares y uno de los principales actores de la crisis se han tornado tensas.

Los coroneles, que depusieron al presidente Ibrahim Boubacar Keïta el 18 de agosto, prometieron entregar las llaves del país a los civiles al final de una transición indefinida. Habían invitado a varios partidos políticos, organizaciones de la sociedad civil y antiguos grupos rebeldes a una serie de intercambios este sábado. Pero, dentro de los invitados no estaba el llamado Movimiento 5 de junio. Fue esta coalición de líderes religiosos y miembros de la oposición y la sociedad civil la que lideró las protestas contra el presidente Keïta durante meses.

La falta de invitación a la reunión enfureció a los líderes de dicho movimiento, quienes acusaron a la Junta Militar de buscar "confiscar" el cambio. Poco después, la Junta anunció el aplazamiento de la reunión, alegando "razones de organización".

El movimiento M5 también ejerce presión sobre la Junta Militar

Si los militares se beneficiaron de una recepción bastante favorable por parte de los malienses después del golpe de Estado, la transición que prometieron se retrasa cada vez más. Ahora se encuentran bajo doble presión con el movimiento popular M5, que afirma haber preparado la caída de un Gobierno acusado de ineptitud y corrupción. 

Dichas naciones mantuvieron el cierre de fronteras el viernes 28 de agosto y el embargo a los intercambios financieros y comerciales. Anunciaron que levantarán gradualmente estas sanciones en función de los progresos realizados hacia el restablecimiento del orden civil en un plazo de 12 meses.

La Junta pretende considerar a su líder como jefe de Estado

Desde el 18 de agosto se plantea la cuestión del rol que se le asignará al Movimiento 5 de junio. Este nombre no estaba en la lista de invitados de la reunión del sábado, aunque algunos de sus integrantes pudieran ser parte de organizaciones de la sociedad civil o partidos de oposición.

Antes de que estallara la disputa, el imán Mahmoud Dicko, una figura pública prominente y miembro del movimiento M5, acusó a los militares de aislarse de quienes deberían estar involucrados en la transición, y les advirtió que no tendrían "carta blanca".

Su portavoz, Issa Kaou Djim, dijo que "la gente empieza a dudar" de la Junta: "una revolución no puede ser confiscada por un grupo de soldados", advirtió.

También surgieron interrogantes sobre las verdaderas intenciones de la Junta, luego de una discreta publicación en el Diario Oficial de un acta que supuestamente tiene valor constitucional y que convierte al jefe de la Junta en jefe de Estado.

Artículo fue traducido del original en francés

 

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.