OIEA: Irán continúa produciendo más uranio enriquecido de lo acordado

Foto de archivo del director general del OIEA, Rafael Grossi, en una conferencia de prensa con el jefe de la Organización de Energía Atómica iraní, Ali-Akbar Salehi, en Teherán, el 25 de agosto de 2020.
Foto de archivo del director general del OIEA, Rafael Grossi, en una conferencia de prensa con el jefe de la Organización de Energía Atómica iraní, Ali-Akbar Salehi, en Teherán, el 25 de agosto de 2020. © Wana News Agency, via Reuters

Este viernes, el Organismo Internacional de Energía Atómica indicó que, desde junio pasado, Irán ha producido cerca de 533 kilos adicionales de uranio enriquecido, cifra superior a los niveles pactados en el Acuerdo Nuclear de 2015. 

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Aunque Irán ha ampliado su cooperación con el equipo de inspectores de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la nación continúa produciendo más uranio enriquecido de lo pactado en el Acuerdo Nuclear de 2015.  

Este 4 de septiembre, el más reciente informe presentado por la OIEA desde Viena indicó que, desde junio, el país ha producido cerca de 533 kilos adicionales de este potente elemento químico. 

De acuerdo con el citado organismo, Irán autorizó el ingreso de integrantes de su equipo a una sede sospechosa de posibles incrementos no declarados de actividades atómicas y, con el aumento de la producción de uranio enriquecido en junio, la reserva se elevó a 2.105 kilos. 

Se estima que la mayor parte de la reserva del material está contenida en forma de gas UF6 y que esa cantidad supera en cerca de cuatro veces los límites pactados en el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA). 

Lo estipulado en el JCPOA contempla que la nación iraní no debe contar con más de 300 kilos de uranio enriquecido, cantidad que equivale a casi 450 kilos del gas UF6. 

La pureza del material acumulado

Al menos 215 kilos del uranio enriquecido acumulado por Irán es de una pureza del 3,67% y la cantidad restante supera dicho límite, al alcanzar el 4,5% de pureza. 

Técnicamente, para que ese uranio enriquecido sea considerado como parte de una probable aplicación o uso militar tendría que contar con más del 80% de pureza. 

Desde el año 2019, en reacción a la salida en 2018 de Estados Unidos del Acuerdo Nuclear, Irán comenzó a producir cada vez más uranio de mayor pureza, acción con la cual incurrió en una violación a lo determinado en el JCPOA. 

El Acuerdo Nuclear de 2015, que fue firmado en Viena, incluye compromisos como el que señala que la República Islámica no puede desarrollar, a corto plazo, una bomba nuclear. 

Como parte de sus acciones contra la nación de Medio Oriente, Estados Unidos implementó medidas desde 2018 como el embargo petrolero.

La autorización de acceso de la OIEA a las sedes sospechosas

El ingreso de los equipos de la OIEA a la primera sede sospechosa se produce luego de tres meses de disputa por la autorización.

En varias oportunidades, la OIEA ha recibido reportes sobre el desarrollo de actividades no declaradas por parte del país. Pese a que, en principio, Irán se negó a aprobar el ingreso de la misión bajo el argumento de que las denuncias habrían sido hechas por los servicios de inteligencia de Israel, finalmente accedió. 

Rafael Grossi, el director general del organismo, había hecho pública desde junio su preocupación por el funcionamiento de las mencionadas instalaciones y había exigido más colaboración de la nación. En agosto, Grossi se desplazó hasta Teherán y se reunió con las autoridades de la República Islámica para hablar sobre las implicaciones de la producción de uranio. 

El director general de la Organización Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, se reúne con el presidente iraní, Hassan Rouhani, en Teherán, Irán, el 26 de agosto de 2020.
El director general de la Organización Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, se reúne con el presidente iraní, Hassan Rouhani, en Teherán, Irán, el 26 de agosto de 2020. © Presidencia de Irán/Vía AFP

Los inspectores nucleares precisaron que, en una de las dos instalaciones sospechosas, realizaron pruebas medioambientales que se encuentran bajo observación de los equipos de laboratorio. 

En el transcurso del mes de septiembre, los integrantes del bloque de inspección de la OIEA podrán ingresar a la segunda sede sospechosa, la cual será revisada por los miembros de esta misión que es considerada como una diligencia clave para el esclarecimiento de la procedencia del material que no había sido declarada por Irán. 

Con EFE y AFP

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