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Las posiciones sobre Trump y el racismo alimentan un fin de semana de protestas en EE. UU.

La gente marcha con carteles, en protesta contra la violencia policial y por la igualdad racial en Washington, EE. UU., el 5 de septiembre de 2020.
La gente marcha con carteles, en protesta contra la violencia policial y por la igualdad racial en Washington, EE. UU., el 5 de septiembre de 2020. © Leah Millis / Reuters
5 min

Pese a ser puente festivo por el 'Labor Day', Estados Unidos vive un fin de semana de marchas y tensiones, en cuyo centro está el presidente Donald Trump. Sus seguidores y detractores han llenado las calles de Louisville, Portland y Washington D. C, e incluso las aguas de Texas. Se mantiene el reclamo en contra del racismo, por todas las muertes a manos de la policía que han sucedido desde la de George Floyd en mayo.

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Estados Unidos está lejos de vivir en calma sus últimos días de verano. Para muestra, este fin de semana largo de 'Labor Day' (en honor al Día del Trabajo), marcado por el alborotado futuro −las próximas elecciones presidenciales de noviembre−, y el pasado −la gestión de Donald Trump estos cuatro años y su postura frente a la violencia policial y el racismo−.

Por ello, pese al festivo, estos ingredientes propiciaron un sábado lleno de defensores y detractores del presidente, con varias escenas de protesta pro y contra, y algunas otras tensiones, en distintas zonas del país.

A favor de la encarnación del 'Make America Great Again', y de su reelección, una serie de embarcaciones protagonizaron un desfile en el lago texano de Travis. Con banderas alusivas a la campaña de Trump, desde la orilla el resto de seguidores se unieron a la comitiva con gritos de "cuatro años más". Si bien, el acto no duró ni salió como esperado.

Parte de los barcos se hundieron (cuatro, de acuerdo a The New York Times) debido al fuerte oleaje y la oficina del Sheriff del condado Travis tuvo que responder "a múltiples llamadas de barcos en peligro". Por lo que, ni el respaldo a priori más tranquilo resultó bien.

Barcos parcialmente sumergidos, de una flotilla de partidarios del presidente Donald Trump, flotan con peligro, durante un desfile de botes en el lago Travis, cerca de Lakeway, Texas, Estados Unidos, el 5 de septiembre de 2020.
Barcos parcialmente sumergidos, de una flotilla de partidarios del presidente Donald Trump, flotan con peligro, durante un desfile de botes en el lago Travis, cerca de Lakeway, Texas, Estados Unidos, el 5 de septiembre de 2020. © Bob Daemmric / Reuters

Y es que, en paralelo, en Louisville, durante el 146 Derbi de Kentucky en Churchill Downs, seguidores del mandatario se enfrentaron durante 45 minutos a un grupo de manifestantes del movimiento 'Black Lives Matter', decididos a marchar durante el día. La presencia de Dylan Stevens, conocido como 'Angry Viking', no contribuyó al llamado del movimiento, sino que aupó a 250 personas pro-policía, pro-ejército y pro-derecho al porte de armas a contramanifestarse, en claro apoyo al presidente Donald Trump.

La otra cara del 'Labor Day': el rechazo a Trump y al racismo

En los alrededores de la competencia de hipismo, unos 200 miembros de la NFAC (la Not Fucking Around Coalition), una milicia armada compuesta solo por afroamericanos, se unieron a la protesta con armas.

Sin embargo, en la jornada cien de las marchas desatadas por la muerte de George Floyd desde el 25 de mayo, y contra el racismo y la brutalidad policial, no todo fue violencia o desastre.

Miembros de una milicia negra en la marcha de la NFAC, mientras portan armas en protesta por el asesinato policial de Breonna Taylor, durante el día de la carrera de caballos del Derby de Kentucky en Louisville, Kentucky, EE. UU., el 5 de septiembre de 2020.
Miembros de una milicia negra en la marcha de la NFAC, mientras portan armas en protesta por el asesinato policial de Breonna Taylor, durante el día de la carrera de caballos del Derby de Kentucky en Louisville, Kentucky, EE. UU., el 5 de septiembre de 2020. © JIim Urquhar / Reuters

En Louisville, Portland, Rochester y Washington D. C. hubo muestras de antirracismo y petición de cambio, pese a quedar teñidas por arrestos y otros incidentes del viernes. Y es que en la noche, en Portland (Oregon), una marcha se tornó en violencia al pasar frente a la Asociación de la Policía del lugar. Allí, días antes, murió un hombre, debido a choques entre miembros de 'Black Lives Matter' y simpatizantes del presidente.

Ídem en la ciudad de Rochester (Nueva York) donde el miércoles salió a la luz la muerte del afroamericano Daniel Prude, de 41 años, a manos de agentes policiales. El hecho aconteció en marzo, pero su visibilidad ha dado motivos para marchar en Rochester, así como la capital tiene sus razones. 

En Washington D. C. no olvidan las muertes bajo autoridad policial, como la del joven Deon Kay de 18 años, asesinado a tiros por un oficial, el pasado 2 de septiembre. Y lo mismo en el ya citado Louisville (Kentucky), donde las marchas, las vigilias y las concentraciones recuerdan a Breonna Taylor, de 26 años, fallecida cuando la policía irrumpió en su apartamento con una orden de arresto.

Hoy por hoy, el presidente Donald Trump, figura en medio de estos bandos, se ha limitado a tildar estas protestas de izquierda radical, atribuyéndolas también a un "terrorismo doméstico".

Con Reuters y EFE

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