Serena, Azarenka y Pironkova, un récord de tenistas madres en el Abierto de EEUU

Anuncios

Nueva York (AFP)

En una marca nunca antes vista en un torneo de Grand Slam, tres tenistas madres competirán el miércoles en los cuartos de final del Abierto de Estados Unidos: la resucitada Victoria Azarenka, la incombustible Serena Williams y la retornada Tsvetana Pironkova.

"Una vez que te conviertes en madre, no pierdes tu tenis como por arte de magia", recordó frente a los periodistas la búlgara Pironkova, una de las sensaciones en Flushing Meadows (Nueva York) en su regreso al deporte tras tres años retirada.

Únicamente una de las tres, no obstante, podrá llegar a la final del sábado, ya que todas compiten en la misma zona del cuadro femenino.

En cuartos de final, la estrella estadounidense Serena Williams enfrentará a la sorprendente Pironkova. La ganadora de esta eliminatoria podría enfrentar en semifinales a la bielorrusa Azarenka, ex número uno mundial, si es capaz de vencer el miércoles a la belga Elise Mertens.

Un total de nueve tenistas madres arrancaron el US Open el 31 de agosto, pero seis de ellas sufrieron una temprana eliminación: Vera Zvonareva, Tatjana Maria, Kateryna Bondarenko, Patricia Maria Tig, Olga Govortsova y Kim Clijsters.

La belga, de 37 años, se convirtió en el US Open de 2009 en la primera madre en ganar un Grand Slam desde la australiana Evonne Goolagong en Wimbledon en 1980, uniéndose a un club muy exclusivo que incluía a Margaret Court.

- "Búsqueda de emoción" -

"Tienes que ser una persona excepcional y tener un nivel de juego por encima de los demás para hacer lo que Clijsters hizo", dijo la ex jugadora francesa Camille Pin a Eurosport.

"Serena, Kim y Vika (Azarenka) han iniciado una nueva era. Pero sigue siendo muy complicado porque el tenis, con todos los viajes y el hecho de estar sola en la cancha, requiere un máximo de energía", señaló.

La sensación de soledad puede ser aún mayor en este US Open a puerta cerrada por culpa de la pandemia de coronavirus, pero tanto Williams como Azarenka han sacado a relucir su carácter de campeonas frente a sus hijos, presentes en las gradas pero todavía pequeños para apreciar sus logros.

"Nunca pensé que continuaría jugando como madre", reconoció Williams, que se resiste a abandonar la élite de su deporte a los 38 años. "Lo más importante es saber que un día tu hija podrá decir que estuvo allí, lo recuerde o no".

La estadounidense estaba embarazada de su hija Olympia cuando alzó su título 23 de Grand Slam en el Abierto de Australia de 2017. Desde entonces ha perdido cuatro finales de 'Majors' pero sigue persiguiendo una nueva corona con la que igualaría el récord de Grand Slams de Margaret Court y que celebraría por primera vez como madre.

"Hay una búsqueda de la emoción de ganar siendo madre, delante de un hijo", señaló la belga Justine Henin, ex número uno del mundo, en Eurosport.

"Espero que para mi hijo sea inspirador, que vea que hago lo que quiero hacer y que trabajo muy duro para ello. Quiero ser un ejemplo para él", subrayó Azarenka.

A sus 31 años, la bielorrusa está en pleno renacimiento deportivo con su triunfo a finales de agosto en el torneo Premier de Cincinnati, el primero en cuatro años.

- Beneficios de la maternidad -

La bielorrusa, que dio a luz al pequeño Leo a finales de 2016, se niega a identificarse como "una madre en la cancha".

"Estoy en los cuartos de final y no llegué allí en tanto que madre, llegué como jugadora de tenis. Aunque es increíble poder compartir este momento con mi hijo", reconoció. "También somos mujeres con sueños, metas y pasiones".

Para Serena Williams, "cada vez más mujeres son capaces de alcanzar sus objetivos mientras cumplen su papel de madre".

A diferencia de las dos ex número uno mundial, Pironkova guardó sus raquetas durante mucho más tiempo después de retirarse al final del Wimbledon de 2017.

La búlgara, de 32 años, dio a luz a Alexander en abril de 2018 y comenzó una nueva vida como empresaria creando una línea de ropa.

Para Pironkova, la maternidad solo le ha traído beneficios.

"Obviamente te conviertes en una persona diferente. Ya no te concentras tanto en ti misma", describió. "Soy mucho más organizada. Tengo más resistencia mental, físicamente conozco mejor mi cuerpo".

"Estoy simplemente feliz de jugar, sin toda la presión que solía poner sobre mí misma. Era casi una cuestión de vida o muerte para ganar. Ya no", recordó la búlgara, que viajó a Nueva York sin la compañía de su hijo.

La francesa Alizé Cornet, su víctima en octavos de final, pudo comprobar de cerca esa nueva actitud de la búlgara.

"Juega con más soltura. Tal vez la clave sea tener un hijo, tal vez yo también me meta en esto", comentó la francesa.