Brexit: este es el proyecto de ley por el que la UE tomaría acciones legales contra Londres

El negociador por parte de la Unión Europea, Michael Barnier, sale de la reunión en Londres, Reino Unido, tras la negociación sobre el acuerdo final del Brexit, el 10 de septiembre de 2020.
El negociador por parte de la Unión Europea, Michael Barnier, sale de la reunión en Londres, Reino Unido, tras la negociación sobre el acuerdo final del Brexit, el 10 de septiembre de 2020. © Simon Dawson / Reuters

Menos de 24 horas después de que el Parlamento británico introdujera un proyecto de ley sobre el mercado interno, la Unión Europea pidió su retiro y lo consideró un daño "a la confianza". El texto echaría por la borda los pactos comerciales sobre la frontera entre las dos Irlandas. 

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Aunque las conversaciones entre la Unión Europea (UE) y Reino Unido nunca han sido fáciles, ahora un nuevo episodio las tensionó más. El miércoles 9 de septiembre, el Gobierno de Boris Johnson presentó un proyecto de ley al Parlamento para regular el mercado interno.

Este jueves, luego de la reunión en Londres, la UE le pidió a Reino Unido que lo retirara en menos de un mes al considerar que si ese proyecto se convierte en ley, sería una “violación extremadamente seria” al Acuerdo de Retirada que pactaron las dos partes como una transición para la salida de Reino Unido del bloque europeo, aprobada con el Brexit.

Y es que dicha propuesta legislativa le daría el poder a los ministros británicos de eliminar unilateralmente ciertos requisitos que pactaron en el acuerdo para mover mercancía desde el territorio británico hacia Irlanda del Norte.

El punto es tan delicado que la Unión Europea podría emprender acciones legales contra Reino Unido si continúa en su esfuerzo por aprobar dicha ley, según señalaron diferentes diplomáticos y funcionarios de la UE.

El ministro de Gabinete, Michael Gove, llega a la oficina del gabinete en Whitehall en Londres, Reino Unido, el 8 de septiembre de 2020.
El ministro de Gabinete, Michael Gove, llega a la oficina del gabinete en Whitehall en Londres, Reino Unido, el 8 de septiembre de 2020. © Toby Melville / Reuters

Pero el Gobierno de Johnson ratificó este 10 de septiembre que no retirará el proyecto. “Le expliqué al vicepresidente (de la Comisión Europea Maros) Sefcovic que no podíamos ni haríamos eso”, expresó el ministro de Gabinete británico, Michael Gove, luego de la reunión de emergencia entre la UE y Reino Unido para discutir el punto. Su argumento es que quieren proteger el comercio entre los diferentes países del territorio británico una vez el Reino Unido se retire definitivamente del bloque europeo.

Irlanda del Norte es, de nuevo, el centro de la discusión

El proyecto de ley que presentó el Gobierno británico colmó la paciencia de la Unión Europea porque echaría por la borda el pacto que tienen sobre uno de los puntos más difíciles del Brexit: Irlanda del Norte.

Esa nación ha estado en el centro de las discusiones porque, primero, es el único territorio británico que tiene frontera con un país de la UE, Irlanda; y segundo, porque históricamente ha habido una división en ese país entre los católicos que consideran que son más irlandeses que británicos y los protestantes que defienden la corona y el Gobierno con sede en Inglaterra.

Dicha disputa fue uno de los motores transversales del conflicto armado en Irlanda del Norte y también fue el centro del Acuerdo del Viernes Santo de 1998. Para finalizar la violencia, este pacto ratificó el derecho de irlandeses y norirlandeses a mantener las nacionalidades de ambos países y prohibió la existencia de cualquier frontera que pudiera separar a Reino Unido de Irlanda, entre otras medidas.

Esto no fue problema mientras Reino Unido estuvo dentro de la Unión Europea, pero una vez el Brexit comenzó a discutirse, el gran debate era qué pasaría con las fronteras entre Irlanda e Irlanda del Norte.

Tras meses de tensas negociaciones, los británicos y el bloque europeo firmaron desde finales de 2019 el Protocolo de Irlanda del Norte, en el que ambos se comprometieron a no poner una ‘frontera dura’ entre ese país y el territorio irlandés. En otras palabras, esto significa que todos los británicos pueden ir a Irlanda sin necesidad de visas ni permisos especiales y visceversa.

El protocolo también da libertad para mover mercancías pues los controles aduaneros no están en las fronteras de ambos países sino que se hacen a los bienes que se mueven desde el resto de Reino Unido hacia Irlanda del Norte, tal como lo explica el Institute for Government, uno de los centros de pensamiento más reconocidos de Londres. En la práctica, esto hace que el comercio norirlandés se someta a varias de las reglas de la Unión Europea y no a todas las leyes británicas, incluso después del Brexit.

¿El proyecto de ley de mercado interno pasa por encima del Protocolo de Irlanda del Norte? 

Aunque el Gobierno de Johnson y Bruselas acordaron los beneficios ya mencionados para Irlanda del Norte, el proyecto de ley que se debatirá en el Parlamento en Londres amenaza lo pactado porque dice explícitamente que la eventual legislación tendría efecto “a pesar de cualquier ley nacional o internacional pertinente que puedan ser incompatibles o incoherentes” con dicha normatividad. Es decir, si ese proyecto se aprueba y se convierte en ley, le daría el poder al Gobierno de Reino Unido de implementar unilateralmente una serie de medidas, incluso en contra del Protocolo de Irlanda del Norte y del Acuerdo de Retirada que negoció con la UE.

Por ejemplo, el proyecto legislativo propone que los bienes que se vendan en una parte de Reino Unido se puedan vender incluso en Irlanda del Norte si así lo dictamina el Gobierno en Londres, algo que iría en contra de lo que se pactó con Bruselas de regular el comercio norirlandés respecto al británico.

“El proyecto de ley otorgaría a los ministros (británicos) poderes para reglamentar la ayuda estatal y los procedimientos aduaneros para el comercio de Irlanda del Norte a Gran Bretaña, y permitiría a los ministros hacer reglamentaciones incompatibles con las obligaciones del Reino Unido en virtud del Acuerdo de Retirada”, explicó Raphael Hogarth, investigador del Institute for Government en una columna de opinión.

Es por esto que muchos críticos advierten que la propuesta legislativa de Johnson podría violar el estado de derecho que existe en Reino Unido al pasar por encima de obligaciones internacionales.

“El proyecto de ley es preocupante: viola el derecho internacional, sienta las bases para infracciones mucho más extensas del derecho internacional y trata de aislar a los ministros del escrutinio judicial en casa”, precisó Hogarth en su columna.

En esa misma línea es que se entienden las declaraciones del vicepresidente de la Comisión Europea, quien aseguró que con la presentación del borrador al Parlamento, Reino Unido “dañó seriamente la confianza” de Bruselas y que ahora es Londres quien debe retomarla.

En cambio, el Gobierno Johnson defiende el proyecto de ley porque sostiene que es la manera en la que “protegerá el trabajo y el comercio” en Reino Unido después de que acaben las negociaciones con la Unión Europea, al garantizar la movilidad interna de todos los bienes.

Las conversaciones al respecto continuarán la próxima semana en Bruselas, en una nueva serie de reuniones que mantienen el bloque europeo y la Administración británica para pactar el acuerdo definitivo sobre cuál puede ser la mejor manera en la que Reino Unido deje de pertenecer a la UE.

Con Reuters

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