'Charlie Hebdo': Riss no se arrepiente de haber publicado las caricaturas

El director de la publicación de Charlie Hebdo, Riss, el 9 de septiembre de 2020, en el juzgado de París.
El director de la publicación de Charlie Hebdo, Riss, el 9 de septiembre de 2020, en el juzgado de París. AFP - ALAIN JOCARD

El director del semanario 'Charlie Hebdo', Riss, aseguró no "lamentar" haber publicado las caricaturas de Mahomet, defendiendo la "lucha por la libertad" de la revista en el marco del juicio por los atentados de enero  de 2015. 

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Herido pero no "sometido". Con el inicio del juicio por los atentados de enero de 2015, el equipo de 'Charlie Hebdo' se dedicó el miércoles 9 de septiembre a una defensa en favor de la libertad de expresión y contra "el fanatismo religioso", "el combate de una vida" para la revista satírica. 

"En el fondo, lo que queremos es poder dibujar lo que queramos, sin sufrir ningún ataque", resumió el director del semanario, Riss, llamado Laurent Sourisseau, delante del tribunal penal especial de París. Afirmó no lamentar la publicación de las caricaturas de Mahomet en 2006. "No quiero vivir sometido a la arbitrariedad demencial de los fanáticos", declaró. "No hay que arrepentirse" de haberlas publicado, dijo. 

"Si uno no lucha por su libertad, vive como un esclavo"

La publicación de esos dibujos en 'Charlie Hebdo' convirtió la revista en un objetivo de los yihadistas. "Lo que lamento es ver hasta qué punto las personas son tan poco combativas cuando se trata de defender la libertad. Si uno no lucha por su libertad, vive como un esclavo y promueve una ideología mortífera", continuó. 

Riss sufrió heridas severas en el hombro durante el ataque cometido el 7 de enero de 2015 por los hermanos Kouachi en las oficinas de 'Charlie Hebdo'. Este ataque, que dejó 10 víctimas, entre las cuales estaban los dibujantes Charb, Cabu y Wolinski, sembró el pánico en Francia y en el mundo. "Crecimos sin imaginar que un día se pondrían en cuestión nuestras libertades", insistió Riss durante la audiencia, quien reemplazó a Charb en la dirección del semanario tras los atentados. Sin embargo, "la libertad de la que gozamos" no cae "del cielo", insistió. 

El responsable de 'Charlie Hebdo', que repasó ampliamente las circunstancias del ataque y las heridas causadas por los terroristas, también le rindió un largo homenaje a sus "amigos" dibujantes, hoy desaparecidos. "La sensación inmediata después del atentado es haber quedado partido en dos, como si el cuerpo hubiera sido cortado en dos y uno quedara privado de una parte de sí mismo", explicó el dibujante que decidió volver a publicar el 2 de septiembre, día de inicio del juicio, las caricaturas de Mahomet, las cuales le costaron a Charb figurar en una lista de objetivos publicada por Al-Qaeda. "Si hubiéramos renunciado al derecho de publicar esas caricaturas, significaría que nos habríamos equivocado al hacerlo", justificó Riss. 

"Las heridas no han cicatrizado"

El médico de urgencias Patrick Pelloux, antiguo columnista del semanario, también se expresó durante esta audiencia. "Las heridas todavía no han cicatrizado para nosotros", contó el médico de 57 años ante el Tribunal Penal Especial de París, afirmando querer dar testimonio del "sufrimiento" de los sobrevivientes y familiares de las víctimas. Para ellos, "es una desgracia cotidiana", añadió. 

Columnista para Charlie Hebdo desde 2004, Pelloux participaba en una reunión con bomberos cerca de las oficinas de 'Charlie cuando los hermanos Kouachi desataron el ataque. Llegó tan solo unos minutos después del drama, llamado por un sobreviviente. 

Interrogado por la Corte, describe una escena "apocalíptica". "Soy médico y trabajo en urgencias desde hace mucho tiempo, hice mi servicio militar con los Bomberos de París… Pero una escena como esa, nunca había visto algo así, era una masacre", cuenta. 

En ese instante "sentí una especie de fractura en mi interior. Tenía que ayudar a esos heridos, sentía desesperanza al ver a Charb en ese estado, tenía que ponerle gasa a los heridos, torniquetes", dijo con la voz cortada por la emoción. 

Una violencia cuya lógica, confiesa, le es difícil comprender aún cinco años después. Charlie "era un paraíso de cultura, de mezcla de ideas, incluso aunque hubiera discusiones. Eran personas de paz, no gente de guerra, que promovían ideas altruistas", insiste.

"Nadie prohíbe las creencias. Pero que a nosotros no nos impidan pensar, que no nos impidan crear”, resaltó, afirmando estar muy preocupado por "la subida del islamismo", en particular en "el mundo de la salud". "Estoy convencido de que es un fascismo rampante. Y de ese fascismo islamista, el 80% de las víctimas son musulmanes", concluyó. 

 

Este artículo fue adaptado de su original en francés

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