Director de Rio Tinto dimite tras destrucción de sitio aborigen en Australia

Anuncios

Sídney (AFP)

El director ejecutivo de Rio Tinto, el francés Jean-Sébastien Jacques, y otros dos directivos de la firma dimitieron este viernes, meses después de que el gigante minero angloaustraliano destruyera un antiguo sitio aborigen en Australia.

Tras una investigación del consejo de administración sobre este incidente, el presidente de Rio Tinto Simon Thompson anunció la retirada "de común acuerdo" de Jacques, del jefe de la división "mineral de hierro" Chris Salisbury y de la jefa de comunicación Simone Niven.

El 24 de mayo el grupo voló con dinamita la cueva de Juukan Gorge en Australia Occidental, uno de los asentamientos más antiguos del país. Lo hizo para ampliar una mina de mineral de hierro.

"Lo que sucedió en Juukan es un error y estamos decididos a garantizar que la destrucción de un sitio patrimonial de una importancia arqueológica y cultural excepcional nunca se repita durante una operación de Rio Tinto", declaró Thompson en un comunicado.

"Hemos escuchado las preocupaciones de nuestros accionistas sobre el hecho de que una falta de responsabilidad individual socava la capacidad del grupo para reconstruir esa confianza y avanzar para implementar los cambios identificados por el consejo de administración", explicó.

Jean-Sébastian Jacques permanecerá en el cargo hasta que se nombre a un sucesor o hasta el 31 de marzo y los otros dos directivos dejarán la empresa el 31 de diciembre, dijo.

Los tres directivos ya tuvieron que renunciar a las bonificaciones a finales de agosto, que en el caso de Jacques ascendían a 3 millones de euros (3,55 millones de dólares).

- Herramienta de hueso más antigua -

La investigación interna demostró que Rio Tinto obtuvo las autorizaciones legales para destruir el sitio pero que, al hacerlo, el grupo no había respetado sus propios estándares.

Estimó que la voladura "no fue el resultado de una sola causa o un solo error", sino "de una serie de decisiones, acciones y omisiones durante un largo período".

Rio Tinto defendió inicialmente la destrucción del sitio, alegando que fue aprobada por el gobierno del estado en 2013.

Pero el malestar generado entre los aborígenes, que dijeron que habían sido informados de la operación demasiado tarde para impedirla, hizo que el grupo se disculpara.

La importancia cultural del sitio quedó determinada por excavaciones realizadas un año después de que Rio Tinto obtuviera el permiso para destruirlo.

Estas excavaciones revelaron la herramienta de hueso más antigua descubierta hasta la fecha en Australia, confeccionada hace 28.000 años con un hueso de canguro. Los análisis de ADN establecieron un vínculo entre el asentamiento y personas que aún viven en la zona.

El estado de Australia Occidental está revisando las leyes sobre actividades mineras cercanos a los lugares del patrimonio aborigen.