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Obtener un permiso de residencia en Francia: una cita imposible

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Para muchos extranjeros, solicitar un permiso de residencia en Francia es una carrera de obstáculos. En los últimos años, las prefecturas han movido la programación de citas y los procedimientos administrativos a Internet. Pero a veces hay que esperar hasta un año antes de conseguir una cita, mientras tanto, no pueden trabajar legalmente y viven con el temor de ser deportados en cualquier momento. Nuestros reporteros investigan el largo camino hacia la residencia en el país.

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En la gran mayoría de las prefecturas francesas, la programación de citas en línea se ha convertido en la norma. Aunque se suponía que el cambio a lo digital simplificaría el proceso administrativo, en la práctica esto ha provocado retrasos más prolongados en la obtención de una cita.

Los solicitantes que intentan obtener una franja horaria se encuentran repetidamente con el siguiente mensaje: "No hay más franjas horarias disponibles para su solicitud de cita. Vuelva a intentarlo más tarde". Algunas personas tardan meses antes de obtener una plaza, que es un paso esencial en el proceso de residencia.

Muchos extranjeros que quieren formalizar su situación o renovar su visado de residencia pueden encontrarse atrapados en un proceso administrativo kafkiano. Si no obtienen una cita dentro del tiempo asignado, se quedan sin los documentos legales requeridos, cayendo automáticamente en una situación precaria. Luego corren el riesgo de ser arrestados y encerrados en un centro de detención administrativa. Este fue el caso de Idrissa, de 33 años, que finalmente regresó a Senegal después de ocho años en Francia.

Trabajo a tiempo completo y mercado paralelo

Otros pasan noches enteras esperando que se abran nuevas franjas horarias en el sitio web de su prefectura, con la esperanza de ser de los primeros en registrarse y obtener una cita. France 24 acompañó a Patrice, quien después de casi un año de espera tiene su primera oportunidad en la prefectura de Hauts-de-Seine. El marfileño de 42 años se siente aliviado y encantado de estar dando los primeros pasos hacia la formalización de su residencia.

A menudo, supervisar el sitio web para las citas puede convertirse en un trabajo de tiempo completo. Incluso ha surgido un mercado paralelo a partir de esta situación: particulares ofrecen servicios para revender las preciosas citas. Algunos incluso cobran hasta 100 euros. Nuestros reporteros fueron a reunirse con algunos de ellos, pero descubrieron que el negocio entre estos traficantes aficionados está lejos de ser lucrativo. Y, sin embargo, son estos traficantes a los que las autoridades francesas culpan por las fallas en la programación de citas en línea.

Desde hace varios años, las prefecturas han sufrido recortes presupuestarios que han afectado sus operaciones y han provocado una acumulación de solicitudes de visas de residencia. Para los usuarios, este proceso de solicitud se ha convertido en una experiencia prolongada y desmoralizante.

 

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