Con su lento avance, Sally deja extensas inundaciones en Alabama y Florida

Un vehículo queda atrapado en una calle inundada, tras el paso de la tormenta Sally en el centro de Pensacola, Florida, el 16 de septiembre de 2020.
Un vehículo queda atrapado en una calle inundada, tras el paso de la tormenta Sally en el centro de Pensacola, Florida, el 16 de septiembre de 2020. © AFP/Chandan Khanna

Aunque Sally se degradó de huracán a tormenta tropical, para el Centro Nacional de Huracanes sigue siendo peligrosa por su lento paso. El fenómeno climático deja enormes inundaciones y varias personas atrapadas en los estados de Alabama y Florida.

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Sally tocó tierra este miércoles 16 de septiembre como huracán de categoría 2 cerca de Gulf Shores, Alabama, a unas 30 millas de Pensacola, Florida, con vientos de 165 kilómetros por hora y fuertes lluvias que inundaron casas y atraparon a residentes en medio de la marea alta.

Tras tocar tierra, el fenómeno se debilitó y se convirtió en tormenta tropical, cuando los vientos máximos sostenidos disminuyeron a 113 km por hora, ligeramente por debajo del umbral de un huracán. Sin embargo, Sally tiene la particularidad de avanzar de forma lenta, por lo que sus lluvias ocasionan más inundaciones. El Centro Nacional de Huracanes (CNH) advirtió que este fenómeno climático sigue siendo peligroso.

Las inundaciones potencialmente catastróficas continúan en partes del Panhandle, Florida y el sur de Alabama, de acuerdo con los meteorólogos.

"Sally tiene una característica que no se ve a menudo y es una velocidad de avance lenta, y eso va a exacerbar la inundación", dijo Ed Rappaport, subdirector del centro de huracanes, quien comparó el ritmo lento de la tormenta con el del huracán Harvey, que inundó Houston en 2017.

El lento avance de Sally hizo que incluso fuera difícil predecir dónde golpearía. Solo dos días antes de tocar tierra, los expertos pronosticaron que sería en Nueva Orleans, a 225 kilómetros de donde arribó.

Una pareja intenta caminar en medio de los fuertes vientos por la llegada del huracán Sally, en Pensacola, Florida, el 16 de septiembre de 2020.
Una pareja intenta caminar en medio de los fuertes vientos por la llegada del huracán Sally, en Pensacola, Florida, el 16 de septiembre de 2020. © AFP/Chandan Khanna

En las primeras horas del día, Sally arrancó árboles, inundó calles y cortó el suministro eléctrico a medio millón de hogares y negocios. La tormenta aceleró a un ritmo ligero mientras golpeaba las áreas metropolitanas de Pensacola y Mobile, Alabama, que abarcan alrededor de un millón de personas.

Sally también lanzó botes a tierra o los hundió en el muelle, aplastó palmeras, levantó techos, derribó carteles. Una réplica del barco de Cristóbal Colón, la Niña, desapareció del paseo marítimo de Pensacola, según informó la Policía.

Los equipos de emergencia sacaron a las personas de numerosas casas inundadas. En el condado de Escambia, que incluye a Pensacola, más de 40 fueron rescatados en una sola hora, incluida una familia de cuatro que fue encontrada en un árbol, dijo el alguacil David Morgan.

"Tenemos algunas personas a las que no hemos podido llegar porque el agua está muy alta", dijo Tony Kennon, alcalde de Orange Beach, Alabama. "Pero están a salvo en sus hogares. Tan pronto como el agua retroceda, los rescataremos", agregó.

Los pronósticos para los próximos días

En medio de inundaciones y lluvias que pueden extenderse al menos hasta el viernes, según el CNH, las autoridades de Florida estiman que miles de personas más deberán huir de las crecientes aguas en los próximos días.

Los funcionarios del condado de Escambia instaron a los residentes a optar por los mensajes de texto para comunicarse con familiares y amigos, con el fin de mantener abierto el servicio de telefonía celular para las llamadas al 911.

"Hay comunidades enteras que vamos a tener que evacuar (…) Va a ser una operación tremenda durante los próximos días", dijo el alguacil David Morgan.

La magnitud de las inundaciones ha hecho que las autoridades meteorológicas dejen de medir las lluvias en pulgadas para hacerlo en pies.

"No es común que empieces a medir la lluvia en pies (…) Sally se mueve muy lentamente, por lo que sigue golpeando y golpeando el área con lluvia tropical y vientos poderosos. Es una pesadilla", advirtió el meteorólogo David Eversole.

Una mujer toma fotografías de vehículos en una calle inundada, tras la llegada del huracán Sally, en Pensacola, Florida, el 16 de septiembre de 2020.
Una mujer toma fotografías de vehículos en una calle inundada, tras la llegada del huracán Sally, en Pensacola, Florida, el 16 de septiembre de 2020. © AP/Gerald Herbert

La gobernadora de Alabama, Kay Ivey, pidió a los residentes no salir a las calles para constatar daños a menos que sea necesario y que se mantengan alejados de las redes eléctricas y de los árboles caídos.

El presidente Donald Trump emitió declaraciones de emergencia para algunas zonas de Florida, Alabama, Mississippi y Luisiana. 

Los meteorólogos se quedaron sin nombres para las tormentas 

Los huracanes han aumentado en intensidad y grado de destrucción desde la década de 1980 a medida que el clima se calienta, según investigadores de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU. El cambio climático también es un factor cada vez mayor en los incendios forestales sin precedentes que azotan el oeste de este país, de acuerdo con los científicos.

Este fue el segundo huracán que impactó la costa del Golfo en menos de tres semanas y el más reciente golpe en una de las temporadas con mayor cantidad de huracanes jamás registradas, una situación frenética por la que los expertos señalan que van acabando los nombres de las tormentas que tenían estimadas y cuando aún quedan al menos dos meses y medio por ver fenómenos de este tipo.

Un hombre camina por una calle inundada, tras la llegada del huracán Sally, en Pensacola, Florida, el 16 de septiembre de 2020.
Un hombre camina por una calle inundada, tras la llegada del huracán Sally, en Pensacola, Florida, el 16 de septiembre de 2020. © AFP/Chandan Khanna

Sally es la tormenta con nombre número 18 en el Atlántico en lo corrido de este año y la octava con fuerza de tormenta tropical o huracán que azota a Estados Unidos.

"Solo nos queda un nombre (…) Eso va a suceder aquí pronto y luego estaremos en el alfabeto griego", dijo Jim Foerster, meteorólogo jefe de DTN, un proveedor de datos de energía, agricultura y clima, al hacer referencia al procedimiento para nombrar las tormentas.

Las autoridades señalan que durante toda la jornada del miércoles pueden producirse tornados en partes del noroeste de Florida, el sur de Alabama y el suroeste de Georgia, y marea en una amplia zona del Golfo de México.

Con AP y Reuters

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