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La ONU investigará posibles "violaciones" de DD. HH. en la Belarús de Lukashenko

El presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, habla en el foro de la Unión de Mujeres en Minsk, Belarús, el 17 de septiembre de 2020.
El presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, habla en el foro de la Unión de Mujeres en Minsk, Belarús, el 17 de septiembre de 2020. © Tut.By / Reuters

Lo acumulado en seis semanas de protestas ha caído sobre Alexander Lukashenko. Convencido de que otros países lideran las acusaciones en su contra, este viernes Naciones Unidas aprobó seguir y confirmar toda vulneración a los derechos humanos por parte de su Gobierno. Mientras la oposición denuncia "atrocidades" y uno de sus miembros se declara en huelga de hambre, Lukashenko se estaría defendiendo del exterior elevando sus fronteras físicas y digitales.

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Todos los caminos conducen a Belarús este viernes 18 de septiembre, y no son para entregar cumplidos al presidente Alexander Lukashenko. Al contrario, seis semanas después de su sexta reelección, puesta en duda por la oposición bielorrusa y Occidente, y seis semanas después de ver protestas en su contra, Lukashenko vive una verdadera encrucijada.

La que más responde a este sentido territorial la emprendió él mismo el jueves, poniendo en alerta a sus tropas y queriendo cerrar sus fronteras con Polonia y Lituania. Porque a ojos del mandatario es desde el exterior que se están organizando todas las manifestaciones, por las que recibe críticas de la Unión Europea y Estados Unidos. Así que no quiere que el país "esté en guerra", pero a la vez dice sentirse "obligado" a actuar.

"Nos vemos obligados a retirar las tropas de las calles, poner al Ejército en alerta máxima y cerrar la frontera estatal en el oeste (...) No quiero que mi país esté en guerra. No quiero que Belarús y Polonia o Lituania se conviertan en un escenario de operaciones militares, en el que nuestros problemas no se resolverán", afirmó ante un foro de mujeres "patriotas".

Mientras Lukashenko también busca fortalecer la frontera con Ucrania, los primeros comentarios de sus vecinos −miembros de la OTAN− no han tardado. El presidente polaco Andrzej Duda estaría considerando aplicar sanciones nacionales a Belarús, según una conversación con el presidente lituano Gitanas Nausėda.

Hasta ahora, Lituania, Letonia y Estonia habían impuesto prohibiciones de viajes a Lukashenko y otros 29 funcionarios, a raíz de los comicios de agosto, denunciados por la oposición de irregulares. Y solo la Unión Europea había hablado de sanciones contra el país, en un gesto que, según fuentes de Reuters, habría caído porque el bloque comunitario no querría perder su credibilidad.

¿Cuáles son los actuales frentes de Lukashenko?

De acuerdo con guardias fronterizos polacos, la frontera Belarús-Polonia aún sigue abierta, "sin señales de que haya un cierre o vaya a cerrarse". 

Un automóvil ingresa al punto fronterizo bielorruso Kamenny Log desde Medininkai, Lituania, el 18 de septiembre de 2020.
Un automóvil ingresa al punto fronterizo bielorruso Kamenny Log desde Medininkai, Lituania, el 18 de septiembre de 2020. © Ints Kalnins / Reuters

Hoy tal vez la inquietud menos urgente de Lukashenko, que presencia una huelga de hambre por parte del encarcelado opositor Maxim Znak, además de la inmolación de un hombre frente a una comisaría. Sobre este último se ignoran las razones por las que se prendió fuego (al parecer sufre de una enfermedad mental), pero las de Znak tienen que ver con la represión denunciada por los manifestantes.

Según el Consejo de Coordinación de Belarús, formado en agosto por la otrora candidata Svetlana Tikhanovskaya y del que Znak es miembro, el Gobierno lo habría acusado con cargos por llevar a cabo acciones que atacan los intereses del país.

Y ese, el de tener rostros visibles de la oposición −acusados, detenidos e incluso refugiados en otros países (es el caso de Tikhanovskaya)−, además de detener a cerca de 7.000 personas, muchas golpeadas por la policía, es el frente que ha rodeado más a Lukashenko desde el minuto uno de las elecciones.

La líder de la oposición, Svetlana Tikhanovskaya, camina con el primer ministro polaco Mateusz Morawiecki, después de decirle a los estudiantes universitarios de Varsovia que las manifestaciones en Belarús fueron "históricas".
La líder de la oposición, Svetlana Tikhanovskaya, camina con el primer ministro polaco Mateusz Morawiecki, después de decirle a los estudiantes universitarios de Varsovia que las manifestaciones en Belarús fueron "históricas". © Wojtek Radwanski / AFP

Desde este jueves, la oposición bielorrusa se ha movilizado para tener una lista de los agentes que presuntamente estuvieron involucrados en actos de violencia contra manifestantes. "Nos han dado los nombres de quienes golpeaban y torturaban a la gente. Estamos preparando una lista de los funcionarios y agentes partícipes de las represiones ilegales", declaró la excandidata presidencial Tikhanovskaya.

Una vez tengan la lista, trabajada por grupos de Derechos Humanos y activistas, piensan compartirla con Estados Unidos, la Unión Europea y Rusia. En palabras de Tikhanovskaya, en honor también al manifestante que murió en Minsk y por el que las autoridades reconocieron que podría haber sido asesinado por una bala de goma.

Belarús, protagonista de la semana en la ONU

Por todo esto, el Parlamento Europeo aprobó este jueves por mayoría una resolución que rechaza tajantemente los resultados oficiales de las elecciones, desconociendo a Lukashenko como presidente legítimo.

"Estamos decepcionados de que el Parlamento, posicionándose como una estructura seria, objetiva y democrática, no haya podido encontrar la voluntad para mirar más allá de sus narices, superar la parcialidad y no convertirse en rehén de los clichés convencionales", respondió molesto el Ministerio de Relaciones Exteriores de Belarús.

El súmmum para el presidente Lukashenko, en el poder desde 1994, ha sido que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU se centrara este día en Belarús, con debates durante toda la semana, ante el reclamo de la oposición y organizaciones como Amnistía Internacional.

Las fuerzas de seguridad detuvieron a al menos 250 personas en las protestas antigubernamentales, en Minsk, Belarús, el 13 de septiembre de 2020.
Las fuerzas de seguridad detuvieron a al menos 250 personas en las protestas antigubernamentales, en Minsk, Belarús, el 13 de septiembre de 2020. © Tut.By/Vía Reuters

Tanto uno como otro solicitaron una investigación internacional sobre los abusos que se habrían cometido contra los manifestantes durante las marchas postelectorales, "para rendir cuentas a los perpetradores −dijo Amnistía− de violaciones masivas de derechos humanos".

Además, la líder opositora Svetlana Tikhanovskaya solicitó elecciones y diálogo, en un mensaje no transmitido en video, a petición del embajador bielorruso en Ginebra, que fue apoyado por China, Venezuela y Rusia, este último principal aliado de Belarús. Tanto es así, que Moscú anunció esta semana que ofrecerá un nuevo préstamo al Gobierno por un valor de 1.500 millones de dólares.

"Una vez más enfatizo nuestra voluntad de hablar con las autoridades y buscar una solución pacífica a esta crisis que ha afectado a nuestra nación", declaró Tikhanovskaya durante el debate, interrumpido en varias ocasiones por el representante de Minsk.

El Consejo de Derechos Humanos ha acordado finalmente aprobar una resolución presentada por la Unión Europea, mediante la cual la ONU se involucrará en un seguimiento más estrecho de las presuntas violaciones de derechos humanos en Belarús. Rusia, de nuevo, intentó suavizar esa resolución a través de 17 enmiendas. Si bien, todas fueron rechazadas, y la resolución logró 23 votos a favor, 2 en contra y 22 abstenciones.

Así, la oficina de la Alta Comisionada Michelle Bachelet seguirá de cerca la situación y tiene la obligación de presentar un informe oral con varias recomendaciones para antes de fin de año.

Uno de los comentarios más interesantes del debate lo hizo Anaïs Marin, investigadora de derechos humanos, pidiendo a los Estados miembros actuar para evitar una ruptura geopolítica importante: "No permitamos que otro telón de acero descienda sobre el continente europeo".

Según Marin, en Belarús más de 10.000 personas han sido "arrestadas abusivamente", con más de 500 informes de tortura y miles "golpeadas brutalmente", desde que el presidente Lukashenko asumió la victoria como definitiva. La oposición insiste en que los resultados fueron manipulados.

Agentes encargados de hacer cumplir la ley bloquean un camino para partidarios de la oposición, durante una manifestación contra la brutalidad policial, luego de las protestas en rechazo de los resultados de las elecciones presidenciales en Minsk, Belarús, el 13 de septiembre de 2020.
Agentes encargados de hacer cumplir la ley bloquean un camino para partidarios de la oposición, durante una manifestación contra la brutalidad policial, luego de las protestas en rechazo de los resultados de las elecciones presidenciales en Minsk, Belarús, el 13 de septiembre de 2020. © Tut.By / Reuters

Al margen del actuar militar y policial, este viernes 29 países, entre ellos Alemania, que lideró la resolución europea, condenaron los cortes parciales y totales de la red de Internet en el país por parte del Gobierno de Lukashenko.

"Los cierres y el bloqueo o filtrado de servicios limitan injustificadamente los derechos de reunión pacífica y las libertades de asociación y expresión, especialmente cuando carecen de justicia procesal y transparencia", expresan en un comunicado emitido por el Departamento de Estado de Estados Unidos.

Con Reuters, AP y EFE

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