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Indígenas colombianos derriban estatua de conquistador español

La estatua derribada era del conquistador español Sebastián de Belalcázar, fundador de la ciudad de Popayán, Cauca, ubicada en el suroeste de Colombia. 16 de septiembre de 2020.
La estatua derribada era del conquistador español Sebastián de Belalcázar, fundador de la ciudad de Popayán, Cauca, ubicada en el suroeste de Colombia. 16 de septiembre de 2020. © Elkin Rojas / EFE

Los hechos registrados en la ciudad de Popayán se asemejan, en menor medida, a los que vivió el mundo tras la muerte del afroamericano George Floyd en Estados Unidos, el pasado 25 de mayo, cuando cientos de ciudadanos atacaron los monumentos de líderes confederados en varias ciudades del país.

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Un particular hecho sorprendió a los habitantes de la ciudad colombiana de Popayán este miércoles, 16 de septiembre. Un grupo de indígenas de la comunidad Misak derribó la estatua del conquistador español Sebastián de Belalcázar como una manera de "reinvidicar la memoria de ancestros asesinados y esclavizados por las élites".

La efigie de Belalcázar, fundador de Popayán (suroeste de Colombia), estaba ubicada en la cima de un cerro de la ciudad llamado 'El Morro de Tulcán'. Para derribarla, los indígenas le ataron varias cuerdas y tiraron de ellas hasta que cayó al suelo. En ese momento, empezaron a celebrar.

Los integrantes del Movimiento de Autoridades Indígenas del Suroccidente Colombiano argumentaron que el conquistador español, también fundador de Quito, la capital ecuatoriana, es responsable de "genocidio, despojo y acaparamiento de tierras, desaparición física y cultural de los pueblos que hacían parte de la Confederación Pubenences", grupo que habitaba la región durante la conquista.

El organismo señaló que las denuncias están basadas en "crónicas, relatos historiográficos, reconstrucciones, expedientes de archivo muerto y archivo clasificado del archivo central del Cauca" y también en "historias fidedignas de la tradición oral de nuestros pueblos ancestrales Misak".

El senador indígena Feliciano Valencia celebró la caída a través de su cuenta de Twitter y aseguró que la estatua era un "símbolo de 500 años de humillación y dominación".

Ministerio de Cultura de Colombia "lamenta y rechaza" el "violento" acto

A través de un video, la ministra de Cultura, Carmen Vásquez indicó que el Gobierno "lamenta y rechaza los actos violentos a la estatua de Sebastián de Belalcázar".

La funcionaria anunció que el Ejecutivo acompañará a la Alcaldía de Popayán en el proceso de "restauración de este monumento" y llamó a la ciudadanía a realizar manifestaciones pacíficas "sin afectar el patrimonio cultural de la nación". Esto después de que el alcalde de Popayán, Juan Carlos López, indicara que la estatua volverá a ser instalada en el pedestal que ocupaba. 

Vásquez destacó que "los monumentos públicos son un museo abierto que le pertenece a toda la comunidad y son obras de arte a las que todos tenemos acceso gratuito. Hacen parte del patrimonio cultural de la Nación y por eso todos tenemos el deber de protegerlos y conservarlos".

La Alcaldía de Popayán indicó que la escultura había sido elaborada por el artista español Victorio Macho y ubicada en el lugar donde se encontraba en 1937, cuando se cumplieron 400 años de la fundación de esa ciudad.

El derribo de la estatua causó reacciones masivas y encontradas en la ciudad y el país. De un lado, defensores de la acción de los indígenas aseguraron que es una reivindicación válida y necesaria, del otro, ciudadanos y autoridades condenaron los hechos.

El rechazo a símbolos coloniales, cada vez más frecuente en el mundo

Los hechos registrados en Popayán se asemejan, en menor medida, a los que vivió el mundo tras la muerte del afroamericano George Floyd en Estados Unidos, el pasado 25 de mayo, cuando cientos de ciudadanos atacaron los monumentos de líderes confederados en varias ciudades del país. Asimismo, varias estatuas de conquistadores fueron vandalizadas, entre ellas, dos de Cristóbal Colón. 

Este movimiento se extendió a Europa, donde, en Reino Unido se produjo el derribamiento de una estatua de Edward Colston, un conocido traficante de esclavos. La efigie estaba erigida en Bristol, su ciudad natal, y fue a parar al río en junio pasado.

Con EFE

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