EE. UU.: dos policías heridos de bala tras protestas por el caso Breonna Taylor

Miles de personas participaron en protestas mayoritariamente pacíficas en más de una docena de ciudades tras la decisión del gran jurado en Louisville sobre el asesinato de Breonna Taylor.
Miles de personas participaron en protestas mayoritariamente pacíficas en más de una docena de ciudades tras la decisión del gran jurado en Louisville sobre el asesinato de Breonna Taylor. © Reuters

Dos policías resultaron heridos por disparos durante una nueva jornada de protestas en Louisville, Kentucky, después de que la Fiscalía retirara los cargos sobre los tres policías implicados en el asesinato de Breonna Taylor. Las masivas manifestaciones en rechazo al fallo judicial se vivieron en una docena de ciudades más. 

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La reciente jornada de manifestaciones contra el racismo y la brutalidad policial en Estados Unidos se saldó con dos policías heridos de bala durante la noche del miércoles 23 de septiembre.

Los violentos disturbios comenzaron en Louisville, Kentucky, horas después de que la Fiscalía del estado decidiera no imputar a los tres oficiales involucrados en el asesinato de Breonna Taylor, una joven trabajadora del sector de la salud asesinada en su casa durante una redada policial. Los dos agentes blancos no serán acusados directamente por su muerte. Un tercer oficial fue acusado de poner en peligro a sus vecinos.

La decisión desató la ira de los manifestantes y activistas del movimiento Black Lives Matter, que llevan meses saliendo a las calles de todo el país para exigir Justicia por este tipo de asesinatos y el fin de la brutalidad policial y el racismo endémico en el país. No solo hubo marchas en Louisville, donde residía y fue asesinada Taylor, sino también en otros estados como en Nueva York, Washington DC, Atlanta, Colorado y Los Ángeles.

La gente participa en una marcha tras el anuncio de una sola acusación en el caso Breonna Taylor, en el distrito de Brooklyn de la ciudad de Nueva York, EE. UU., 23 de septiembre de 2020.
La gente participa en una marcha tras el anuncio de una sola acusación en el caso Breonna Taylor, en el distrito de Brooklyn de la ciudad de Nueva York, EE. UU., 23 de septiembre de 2020. © Jeenah Moon / Reuters

Después de cien días de deliberaciones, el fiscal general de Kentucky, Daniel Cameron, anunció el miércoles 23 de septiembre que “después de una investigación exhaustiva” no veía razones para acusar de asesinato a ninguno de los tres agentes que en marzo irrumpieron en el apartamento de Taylor, de 26 años, para ejecutar un registro relacionado con una investigación sobre menudeo de drogas de su exnovio. Cameron dijo que los agentes habrían actuado “en defensa propia” y por lo tanto “no serían acusados”.

Durante la trágica noche y según testigos, se produjo un intercambio de tiros entre los agentes, vestidos de civiles, y el novio de Taylor. Con más de treinta disparos por parte de los agentes, acabaron con la vida de la joven que se encontraba en la cama. Desde entonces, su muerte ha servido para ilustrar la violencia policial y se ha convertido en un símbolo de la lucha por la igualdad racial en todo el país.

"No importa ninguna vida hasta que las vidas de los negros importen"

Tras el anuncio judicial, las protestas que comenzaron siendo pacíficas al grito de “Di su nombre… Breonna Taylor” o “no importa ninguna vida hasta que las vidas de los negros importen”, se tornaron violentas durante la noche, cuando en medio del estallido social dos agentes de la policía recibieron disparos y resultaron heridos.

Los oficiales de policía pasan por el Ayuntamiento de Louisville para despejar a los manifestantes de una plaza antes del toque de queda a las 9 p.m., en Louisville, Kentucky.
Los oficiales de policía pasan por el Ayuntamiento de Louisville para despejar a los manifestantes de una plaza antes del toque de queda a las 9 p.m., en Louisville, Kentucky. © Carlos Barria / Reuters

"Mientras se desplegaban para investigar lo que pasaba en la Primera y Broadway, sonaron los disparos y dos de nuestros agentes recibieron disparos. Ambos oficiales están actualmente bajo tratamiento en el Hospital Universitario, uno está alerta y estable, el otro está siendo operado y estable. Tenemos un sospechoso en custodia", informó el jefe del Departamento de la Policía Metropolitana de Louisville, Robert Schroeder.

Según el jefe policial, la vida de los agentes no corre peligro y se encuentran en condiciones “estables”, pero se negó a dar más detalles sobre su estado de salud. Schroeder adelantó que un sospechoso de ser el autor del tiroteo fue detenido. La jornada se saldó con más de 50 arrestos y algunos daños materiales en el centro de la ciudad, donde se vienen sucediendo las marchas sociales desde hace meses.

Por su parte, el mandatario estadounidense, Donald Trump, expresó su pesar sobre lo ocurrido a las fuerzas del orden a través de su cuenta de Twitter: "Rezando por los dos oficiales de Policía que fueron baleados esta noche en Louisville, Kentucky. El Gobierno Federal está con ustedes y está listo para ayudar", expresó.

El miércoles, Andy Beshear, el gobernador de Kentucky, desplegó un contingente “limitado” de la Guardia Nacional, con el apoyo de Trump, para contener las manifestaciones. Además, ante la posibilidad de que se produjeran altercados tras el fallo judicial, las autoridades de la ciudad declararon el estado de emergencia, pidieron cerrar comercios y oficinas e invocaron un toque de queda a partir de las 9 de la noche, que no fue respetado por los manifestantes.

Figuras políticas y deportistas de élite condenaron la decisión

Varias figuras políticas como Joe Biden, candidato demócrata a la Casa Blanca, se pronunciaron sobre el fallo del magistrado y las protestas: “Siento que mi corazón está con su madre. Entiendo que haya una protesta que están empezando o van a empezar. Deberían ser pacíficas. No manchen su memoria o la de su madre con ningún tipo de violencia. Es totalmente inapropiado que eso suceda. Ella no lo querría ni tampoco su madre. Espero que lo hagan con calma”, dijo Biden horas antes de los altercados.

 

Posteriormente, Biden tuiteó: “Incluso en medio del profundo dolor y la ira que generó la decisión de hoy, la violencia nunca es y nunca podrá ser la respuesta”. Su compañera de fórmula, la candidata vicepresidencial Kamala Harris, también pidió reformas policiales : “Nunca debemos dejar de pronunciar el nombre de Breonna mientras trabajamos para reformar nuestro sistema de Justicia, incluida la revisión de las órdenes de arresto”, escribió Harris en Twitter.

 

 

Colin Kaepernick y LeBron James y otros reconocidos deportistas de Estados Unidos también criticaron a la Fiscalía después de que los policías fueran absueltos de los cargos criminales en la muerte de Taylor. “La institución de la supremacía blanca que nos robó la vida de Breonna Taylor debe ser abolida por la seguridad y el bienestar de nuestra gente”, dijo el deportista Kaepernick.

Y el delantero de Los Angeles Lakers, LeBron James, envió una serie de mensajes en su cuenta de Twitter para expresar su frustración recriminando que “la persona más irrespetada del mundo es la mujer negra”. “¡Hoy me he quedado sin palabras! ¡Estoy devastado, herido, triste, loco! Queremos Justicia para Breonna", escribió James en Twitter.

 

 

El ayuntamiento de Louisville acordó el mes pasado pagar 12 millones de dólares a la familia de Taylor por su muerte, uno de los acuerdos más altos en este tipo de casos. El abogado de la familia dijo el jueves por la mañana que los familiares de la joven estaban “indignados y ofendidos” por la absolución de los uniformados.

Con AFP, Reuters y EFE

 

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