Luis Arce, un delfín que nada sobre el capital político de Evo Morales

La Paz (AFP) –

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El candidato presidencial izquierdista Luis Arce, quien encabeza los sondeos a tres semanas de las elecciones de Bolivia, nada sobre el capital político construido durante décadas por el exmandatario Evo Morales.

Desde que en enero fue designado candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS), un lugar que siempre había tenido Morales, Arce alza la bandera de la estabilidad y del crecimiento económico de los 14 años de gobierno de su mentor político (2006-2019), y atribuye estos logros a la nacionalización en 2006 de los hidrocarburos.

El delfín de Morales, un economista que cumplirá 57 años este lunes, estudió en la estatal Universidad Mayor de San Andrés en La Paz e hizo una maestría en la universidad británica de Warwick.

Trabajó 18 años en el Banco Central de Bolivia, donde ocupó diversos cargos, y fue ministro de Economía y Finanzas casi todo el periodo de Morales, con una pausa de 18 meses. Tiene un perfil más tecnócrata que político.

En el gobierno de Morales, Bolivia elevó su Producto Interno Bruto de 9.500 millones de dólares anuales a 40.800 millones, según datos oficiales. Esto permitió pagar bonificaciones a miles de mujeres embarazadas, escolares y ancianos, e inversiones millonarias para intentar industrializar el litio y el gas natural.

"Junto al pueblo boliviano, tomamos decisiones adecuadas que llevaron a nuestro país a liderar varios indicadores económicos y sociales en la región. Bolivia necesita recuperar la senda de la estabilidad y el crecimiento económico con justicia social", dijo Arce.

Con dardos al gobierno transitorio de la derechista Jeanine Áñez, ha destacado que "la economía no es un juego", una forma de llevar agua a su molino, como conocedor de los tejemanejes de la economía boliviana.

Nació el 28 de septiembre de 1963 en La Paz en el seno de una familia de clase media. Sus padres eran profesores.

Su origen y formación son diferentes a los de Morales, quien nació en una familia de modestos campesinos y pastores de llamas, trabajó durante toda su infancia, por lo que fue poco tiempo a la escuela, y su lengua materna es el aymara.

El exmandatario, un indígena nacionalista y leal amigo de Cuba y Venezuela, afirmó que su delfín es "garantía de la estabilidad, crecimiento económico y redistribución de riqueza".

Como Morales, Arce no habla de su vida privada. Su partido se limitó a decir que "formó una familia y tiene tres hijos". Pero en los deportes sí son diferentes, al exministro le gusta el básquetbol, mientras que el expresidente ama el fútbol.

- Temor a fraude -

Arce hereda el capital político y electoral de Morales, quien fue segundo en los comicios presidenciales de 2002 (20,94%), ganadas por el magnate minero Gonzalo Sánchez de Lozada, y luego venció con más del 50% en 2005, 2009 y 2014.

Empero, carga también con el legado de las anuladas elecciones del año pasado. Las denuncias de fraude en favor de la reelección del presidente desembocaron en protestas que condujeron a la dimisión de Morales, el 10 de noviembre de 2019. Se asiló primero en México y luego en Argentina.

Con Morales como su virtual jefe de campaña desde Buenos Aires, Arce encabeza la intención de voto (29,2%) para los comicios del 18 de octubre, según una encuesta nacional de fundación católica Jubileo.

Le siguen el expresidente de centro Carlos Mesa (19%) y el líder cívico derechista Luis Fernando Camacho (10,4%). Sin opciones de ganar, Áñez abandonó la carrera electoral hace ocho días.

La Constitución declara ganador en primera vuelta al candidato que obtiene mayoría absoluta o el 40% de los votos con 10 puntos de ventaja sobre el segundo.

Arce confía en ganar en primera vuelta, pero deslizó que de no darse el caso, se deberá a un fraude.

Si no hay vencedor en primera vuelta, habrá un balotaje el 29 de noviembre entre los dos candidatos más votados.

- Artillería en contra -

Los demás candidatos han dirigido toda su artillería contra el abanderado del MAS.

Camacho ha señalado que "Luis Arce no es un candidato, es un títere del dictador Evo Morales".

El expresidente derechista Jorge Quiroga, que tiene 2% de intención de voto, lo calificó como el "cajero de despilfarro", por los millonarios gastos en obras públicas durante 14 años.

Mesa asegura que los logros económicos de Arce y Morales no fueron "por mérito propio", sino conseguidos con los altos precios de las materias primas "que jamás gobierno alguno haya recibido" en Bolivia.

"El resultado fue palacios, aviones, lujos, despilfarro, corrupción. El responsable, obviamente, era el presidente Morales, pero muy en particular su ministro de Finanzas", afirmó.