La pobreza en Argentina supera el 40 % por primera vez en más de una década

Un hombre come alimentos obtenidos en un comedor comunitario, en una villa de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, el 30 de septiembre de 2020.
Un hombre come alimentos obtenidos en un comedor comunitario, en una villa de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, el 30 de septiembre de 2020. © Juan Ignacio Roncoroni / EFE

Las nuevas estadísticas del país ratifican el golpe económico que sufren los argentinos, debido a la recesión en la que están inmersos desde 2018 y que se incrementó durante el aislamiento por la pandemia del Covid-19.

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La pandemia golpea fuertemente las finanzas de Argentina y así lo demuestra el más reciente informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec). La entidad oficial apuntó este 30 de septiembre que el índice de pobreza del primer semestre de 2020 se elevó a 40,9 %, un número superior al 35,5 % reportado en el mismo periodo de 2019.

Aquella es la cifra más alta desde el primer semestre de 2006, pero es preciso anotar que Argentina ha venido cambiando su metodología de medición en los últimos años, así que no son estrictamente comparables. En el primer semestre de ese año, la pobreza afectaba al 38,5 % de la población y, después de desacelerarse en los años siguientes, en 2016 revirtió la tendencia para volver a subir a niveles por encima del 30 %.

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Este año también hay más personas en la indigencia que antes, con un índice de 10,5 % comparado con el 8 % de 2019. En la práctica esto significa que por lo menos 14 millones de argentinos censados no tienen ingresos suficientes para cubrir la canasta básica, pues un hogar en situación de pobreza recibe en promedio 25.759 pesos argentinos (casi 340 dólares), mientras que la canasta básica tiene un precio de 43.785 pesos (574 dólares).

En las casas en indigencia, es decir que sus ingresos no les alcanza para cubrir la alimentación, el cálculo varía. Las ganancias en promedio por cada hogar son de 10.301 pesos (135 dólares), es decir cerca de 7.000 pesos (92 dólares) por debajo de lo que cuesta la canasta básica, según el Indec.

Los más golpeados son los niños y jóvenes, pues sus cifras son muy superiores a las del resto de grupos etarios. Las estadísticas oficiales revelan que la tasa de pobreza afecta al 56,3 % de los niños de hasta 14 años, mientras que es del 49,6 % en los jóvenes de entre 15 y 29 años.

Las decisiones del Ejecutivo

El Gobierno del presidente peronista Alberto Fernández asumió las riendas del Ejecutivo con la promesa de que atendería a los más vulnerables y reduciría la pobreza de este país en plena crisis económica. Desde entonces, la economía argentina padecía una inflación de más del 50 % y un índice de pobreza ya cercano al 40 %.

Pero la llegada del Covid-19 dificultó los planes del Gobierno en materia económica. Así, el Ejecutivo optó por priorizar la salud y, el 20 de marzo, se convirtió en uno de los primeros países de la región en ordenar un aislamiento estricto en todo su territorio. Desde entonces, alrededor del 60 % de los hogares argentinos encuestados para un informe de la ONU vieron caer sus ingresos.

La respuesta gubernamental fue activar medidas para mitigar los efectos del confinamiento en los sectores más vulnerables y, así, destinó ayudas mensuales a desempleados y trabajadores informales. Cerca de 11 millones de ciudadanos recibieron asistencia alimentaria y jubilados recibieron bonos extraordinarios, además de otros programas que implementó el Ejecutivo.

Pero la pandemia no dio tregua. En el segundo trimestre de 2020 el producto interior bruto (PIB) se desplomó un 19,1 % y el desempleo subió a 13,1 %, una de las estadísticas más altas de América Latina.

El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, dijo a la agencia oficial de noticias Télam que, frente a este panorama económico, el objetivo del Gobierno es “generar trabajo, llevar adelante proyectos productivos y que la gente acceda al monotributo social”.

Pero la pandemia no es la única razón de la crisis económica en el país. Argentina está inmersa en una recesión desde mediados del 2018 y en una profunda espiral inflacionaria.

Todos estos elementos contribuyen a que el Fondo Monetario Internacional augure una contracción del 9,9 % en Argentina para 2020, la cual es la segunda peor cifra de América Latina superada únicamente por México, y es mayor que el promedio de recesión de 9,4 % que se espera en la región. 

Por su parte, el mismo Gobierno de Fernández pronostica una caída del 12,1 %, según los datos del proyecto de Presupuesto 2021 que el Ejecutivo envió al Parlamento argentino.

Ahora a estas expectativas se suma la realidad de que hay más pobres que ayer.

Con EFE y Reuters

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