La gresca política torpedea la gestión de la pandemia en España

Madrid (AFP) –

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El manejo de la crisis sanitaria en España se está viendo torpedeado por la incesante contienda entre partidos políticos, un problema evidente estos días en los planes para aislar la capital del país, azotado por la mayor incidencia del coronavirus en la UE.

Ante el avance de las infecciones, el gobierno de izquierdas del presidente Pedro Sánchez presentó el miércoles un paquete que prevé nuevas restricciones en las zonas más afectadas.

El plan implicará, de aquí a menos de 48 horas, el cierre perimetral de Madrid, lo que significa que los madrileños no podrán salir de su municipio salvo en supuestos como ir a trabajar y estudiar, o asistir a un centro de salud o un juzgado. Más de 4,5 millones de personas se verán en esta situación en diez municipios de la región capitalina.

El gobierno regional de Madrid, de signo conservador, reaccionó furioso diciendo que el paquete "juridícamente no es válido", al no haber sido aprobado unánimemente en una reunión del gobierno central con las regiones, competentes en materia de sanidad.

El gobierno central argumenta que la situación es "preocupante" en Madrid, citando los casi 5.000 casos notificados en las últimas 24 horas, el 44% del total nacional.

El ministro regional de Salud, Enrique Ruiz Escudero, replicó aseverando que los datos apuntan a una situación "estable", y acusó al ejecutivo central de infundir alarmismo.

No pueden "imponer nada, y menos de esta manera", abundó la presidenta de la región de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien amenazó con llevar al caso a los tribunales pero dejó claro que acatará y aplicará las medidas.

Una trifulca generadora de confusión entre los vecinos -que no saben cómo podrán moverse en las próximas horas- y de indignación con la clase política.

"El espectáculo que estamos viendo en la Comunidad de Madrid con esta pelea terrible es absolutamente criminal, porque aquí no estamos jugando con la economía, nos estamos jugando la vida de muchos ciudadanos", dijo Euprepio Padula, experto en asesoramiento político.

"El enemigo no es el adversario político, es el virus", insistió, y comentó que lo que está sucediendo es una "lucha absolutamente ideológica que no tiene nada que ver con los datos objetivos, que claramente son terribles".

España tiene la mayor incidencia del virus en la Unión Europea, con una tasa de cerca de 300 casos confirmados por 100.000 habitantes en los últimos 14 días.

Una proporción que en la región de Madrid asciende a una media de 735 casos por 100.000 habitantes, y en algunos puntos supera los 1.000.

- Que decidan los científicos -

"Es penoso el ejemplo que están dando (los políticos). Yo creo que al final tienes que pensar en el bien común, que es salvar vidas", comentó indignada a AFPTV Virginia Huerta, una mujer de 45 años que trabaja en una agencia de comunicación.

"Deberían de ser los científicos los que se pusieran al mando en los políticos y consiguieran arreglar la situación", añadió.

La situación tiene desconcertados a los médicos, en una región donde el 42% de las camas de cuidados intensivos en los hospitales están ocupadas por pacientes de covid-19.

"Una vez más asistimos atónitos, los ciudadanos y el personal sanitario, a estas batallas políticas que finalmente nada tienen que ver con el problema sustancial", dijo a Radio Nacional de España el vicepresidente de la Organización Médica Colegial, Tomás Cobo.

"Que sean los expertos y no los políticos los que dirijan estas órdenes tan contundentes", apostilló.

- Una reyerta costosa -

A diferencia de la unidad política de otros países, el 'establishment' político español ha estado muy dividido desde el inicio de la crisis.

La cacofonía empeoró cuando el estado de alarma concluyó el 21 de junio y la gestión de la crisis pasó plenamente a las 17 regiones del país.

"La pandemia está más controlada" en países como Italia o Alemania, "donde no ha habido peleas políticas, o luchas políticas entre partidos de gobierno y de la oposición" o incluso entre las regiones y el gobierno central, incide en ese sentido Euprepio Padula.

Paloma Román, profesora de Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid, alertó de que el descontento con el manejo político de la situación puede "estallar en un conflicto social".

"Si hay que actuar rápido, no se está haciendo. Es un espectáculo muy poco edificante para la ciudadanía", comentó a AFP. "En el momento en que la gente se libere del miedo esto puede estallar, porque la gente se dirá: si no muero de coronavrus, me muero de hambre".