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Cuando la burbuja sanitaria de Roland Garros oprime a los jugadores

Jeremy Chardy ataca una bola durante su partido contra el austriaco Jurij Rodionov en la primera ronda de Roland-Garros, el 27 de septiembre de 2020 en París
Jeremy Chardy ataca una bola durante su partido contra el austriaco Jurij Rodionov en la primera ronda de Roland-Garros, el 27 de septiembre de 2020 en París Thomas Samson AFP/Archivos
4 min
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París (AFP)

"Se convierte en un trabajo". Reducir Roland Garros a ir y venir entre las pistas y los hoteles, como ocurre en todos los torneos desde que se reanudaron los circuitos de tenis, oprime a los jugadores, cansados de someterse a las 'burbujas sanitarias' y preocupados por cuánto tiempo durarán.

"Normalmente me encanta jugar a tenis, estar en los torneos. Aquí se convierte en un trabajo. Me cuesta entrenar, para nada disfruto en la pista, el entrenamiento o los partidos", señaló el francés Jeremy Chardy, 65º mundial, eliminado en primera ronda por un jugador procedente de la clasificación, dejando planear la duda sobre una posible retirada.

Benoît Paire (26º), aislado durante diez días en Nueva York tras dar positivo al covid-19, lo que le privó de jugar el US Open, dijo estar "algo aliviado de haber perdido" en segunda ronda de Roland Garros.

"Hace seis semanas que no voy a mi casa, estoy en habitaciones de hotel. Solo tengo ganas de ir a un restaurante, aunque cierren a las 22h00", señaló el francés, refiriéndose al límite horario para los establecimientos de hostelería existente en su país.

Y no es el único de alegrarse por las derrotas. "La mayor parte de los jugadores están contentos de volver", dice Paire.

Otra víctima del 'blues' es el belga David Goffin, número 13 mundial, que cayó en la primera ronda, reconociendo estar "constantemente preocupado antes de cada torneo" por un medio que califica de opresivo, con la espada de Damocles que suponen los tests PCR y las burbujas sanitarias, un concepto de rigor variable.

- Cuarentena en Australia -

Tras cinco meses de interrupción del tenis profesional debido a la pandemia, "creíamos que todos los jugadores volverían con una motivación extrema, con hambre de jugar, y no es el caso", constató Goffin, al que el final de temporada se le va a hacer "muy largo".

"Si después de una derrota se sienten presionados por el tiempo en el que encadenan otra competición, lo que les obliga a estar aislados en el hotel, hay un riesgo en el plan psicológico porque no tendrán tiempo de recuperar mentalmente", señala Alexis Ruffault, psicólogo e investigador en el Insep, el instituto nacional del deporte francés.

Y en breve comenzarán a planificar la gira oceánica, inicio de la temporada 2021. En una carta enviada el lunes, Craig Tiley, director del Abierto de Australia, pidió a los jugadores que viajen a la isla-continente antes del 14 de diciembre para someterse a una cuarentena de 14 días antes de empezar a jugar. El primer grande del año debe comenzar el 18 de enero.

Si en conjunto los jugadores están "contentos por jugar", señala Christophe Bernelle, responsable del departamento mental de la Federación Francesa de Tenis (FFT), "será más complicado ir de burbuja en burbuja si esto continua durante seis meses".

- 'Echo de menos los comercios' -

Más que la privación de libertad, es la "incertidumbre" ligada a las reglas lo que mina la moral de los jugadores, señala Ruffault. Sobre todo después de la "pesadilla" del US Open, según las palabras utilizadas por Kristina Mladenovic, cuando varios jugadores franceses sufrieron un aislamiento muy estricto por haber sido considerados "casos contacto" de Paire.

"Un pequeño traumatismo", admitió Bernelle, que estima que "el clima de ansiedad puede provocar una fragilidad" en algunos.

"Los síntomas pueden aparecer, como insomnio o ansiedad elevada", añade este médico psiquiatra que respalda las técnicas clásicas de relajación (meditación, yoga o sofrología)".

En Roland Garros, la mayor parte de los jugadores preguntados por la AFP expresan su gratitud por los torneos que se han mantenido (Wimbledon tuvo que ser anulado), lo que ayuda a la economía de los más modestos de los circuitos.

"Es algo bueno tener esta burbuja", señaló la número 4 mundial Karolina Pliskova, recordando su objetivo sanitario. "Lo que veo por el momento es que no hay enfermos y no hay contagio", añadió.

"Echo de menos los comercios, pero habrá que esperar", bromeó la checa, eliminada el jueves en segunda ronda.

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