Serie - Migrantes en Lesbos

El nuevo campo de Kara Tepe no soluciona los problemas de Moria (1/4)

El nuevo campo de Kara Tepe fue levantado en tiempo récord por el gobierno griego con ayuda de la ONU y la Unión Europea en unos terrenos militares frente a la costa de Turquía. Hoy viven allí 8400 migrantes.
El nuevo campo de Kara Tepe fue levantado en tiempo récord por el gobierno griego con ayuda de la ONU y la Unión Europea en unos terrenos militares frente a la costa de Turquía. Hoy viven allí 8400 migrantes. © Erika Olavarría / France 24

La noche del 8 al 9 septiembre ardió el campo de refugiados de Moria en la isla griega de Lesbos. El campo de migrantes más grande de Europa acogía en el momento del siniestro a 12.700 personas, aunque había sido creado solo para albergar a 2.800. Los reporteros de France 24 James André, Mayssa Awad y Erika Olavarría visitaron la isla tras este incendio que acentuó una crisis humanitaria que miles de migrantes llevan años sufriendo. 

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Spiros Hagabimana trabaja para el recién creado ministerio de Inmigración del Gobierno conservador griego. Al asumir hace 15 meses, el primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, decidió integrar la gestión de los refugiados en la cartera de Seguridad Ciudadana. Pero ocho meses después, volvió a crear la cartera debido a la necesidad de gestionar la crisis.

Como parte de ese ministerio, Hagibama recibió el encargo de levantar un campo de urgencia para acoger a los más de 12.000 migrantes que quedaron sin techo tras el incendio de Moria.

El funcionario muestra orgulloso un mapa del campo de Kara Tepe donde se aprecia el trabajo realizado en apenas tres semanas: “el incendio se produjo el 8 de septiembre. Hoy estamos a fin de mes y esto es lo que hemos avanzado. Hemos organizado a la población en diferentes sectores según las nacionalidades, el sexo o la edad. Hoy tenemos una situación mucho más controlada y organizada que la que teníamos en Moria, que nació durante la crisis migratoria del 2015".

Refugiados y migrantes del campo destruido de Moria esperan para abordar un ferry que los trasladará al continente, en el puerto de Mitilene en la isla de Lesbos, Grecia, el 28 de septiembre de 2020.
Refugiados y migrantes del campo destruido de Moria esperan para abordar un ferry que los trasladará al continente, en el puerto de Mitilene en la isla de Lesbos, Grecia, el 28 de septiembre de 2020. © Elías Marcou / Reuters

Pese a negarse en un principio, más de 8.000 migrantes aceptaron ingresar a Kara Tepe, instalado en la costa, frente a Turquía, en un antiguo terreno militar. En la nueva estructura hay incluso una zona de cuarentena para los enfermos de Covid-19.

Para evitar los conflictos y un nuevo incendio, se han establecido estrictos controles a la entrada. Sólo mil migrantes pueden salir del campo por día y deben regresar, a más tardar, a las ocho de la noche. Los objetos cortantes, el alcohol y los productos inflamables están prohibidos.

Axel, un migrante congoleño que hace fila para entrar a Kara Tepe, explica que al interior “hay gente que está enferma, no están bien atendidos, los servicios higiénicos están sucios, la gente duerme en el suelo".

Sohaila, migrante afgana, que lleva dos meses en Lesbos junto a dos de sus hermanas y dice tener miedo de los hombres solteros asegura que "es muy difícil estar sola aquí siendo mujer".

“Mi sueño es salir de esta isla”

Muchos de los habitantes de Moria llevaban meses sin obtener respuesta a sus demandas de asilo. La nueva estructura, con controles más estrictos, les aleja aún más del sueño de una nueva vida en Europa y por eso muchos quieren partir.

Aylan, un joven sirio, explica que lleva un año y un mes en Lesbos y que hoy su “sueño es salir de esta isla, incluso para volver a Siria. Quiero irme de aquí”.

Pero Spiros insiste en que la intención del Gobierno no es construir un campo de "Moria 2.0", como ha sido bautizado por sus detractores. “Nuestra estrategia es organizar a la población migrante y relocalizarla desde que sea posible. Desde que asumimos, hace siete meses, hemos enviado al continente a más de 14 mil personas. No es nuestra idea quedarnos en la isla con personas frustradas. No construiremos un segundo Moria”.

El Gobierno Mitsotakis ha prometido evacuar hacia el continente a todos los habitantes de Moria antes de la Semana Santa del próximo año.

 

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