Saltar al contenido principal
Abecé de las elecciones

EE. UU.: Florida, el codiciado trofeo en las elecciones presidenciales

Simpatizantes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asisten a un mitin de campaña, el primero desde que el mandatario que aspira a la reelección recibió tratamiento para el Covid-19. En el Aeropuerto Internacional Orlando Sanford, en Sanford, Florida, EE. UU., el 12 de octubre de 2020.
Simpatizantes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asisten a un mitin de campaña, el primero desde que el mandatario que aspira a la reelección recibió tratamiento para el Covid-19. En el Aeropuerto Internacional Orlando Sanford, en Sanford, Florida, EE. UU., el 12 de octubre de 2020. © ©Reuters/Jonathan Ernst

En un país donde el voto es indirecto, los sufragios primordiales para la Casa Blanca radican en gran medida en los estados como Florida, que tienen mayor cantidad de población y por tanto de colegios electorales. Además, cuando esas regiones forman parte de los llamados “estados péndulo” que no tienen una preferencia marcada, su inclinación por un candidato resulta aún más crucial para definir la contienda. Tal es el caso de Florida, que ha votado por el ganador en todos los comicios presidenciales desde hace 24 años.

Anuncios

Nadie gana la Presidencia de Estados Unidos sin conquistar Florida. Al menos así ha ocurrido desde 1996 y con solo dos excepciones desde 1924. En el resto de las ocasiones, quien obtiene la victoria en el llamado estado del sol conquista la Casa Blanca.

De hecho, han pasado 96 años desde que el candidato republicano Calvin Coolidge llegó al Ejecutivo sin triunfar en Florida. 

El exvicepresidente y candidato presidencial por el Partido Demócrata, Joe Biden, habla junto al moderador Lester Holt, presentador de noticias de NBC, durante un evento en el ayuntamiento de NBC News, mientras hace campaña en Miami, Florida, EE. UU., el 5 de octubre de 2020.
El exvicepresidente y candidato presidencial por el Partido Demócrata, Joe Biden, habla junto al moderador Lester Holt, presentador de noticias de NBC, durante un evento en el ayuntamiento de NBC News, mientras hace campaña en Miami, Florida, EE. UU., el 5 de octubre de 2020. © Reuters/Brendan McDermid

Por eso cuando de elecciones presidenciales en Estados Unidos se trata, no es de extrañar que las miradas estén puestas en la opción qué elige Florida. Allí ha habido controversias históricas como lo ocurrido en las presidenciales del 2000, en las que el republicano George W. Bush le ganó en una reñida disputa al entonces vicepresidente Al Gore por la victoria que le dio dicho estado.

En 2016, Donald Trump se convirtió en el presidente, pese a obtener cerca de tres millones menos de votos en todo el país que su rival demócrata, Hillary Clinton. Esto ocurrió, en gran parte, porque logró quedarse con los 29 votos electorales que Florida otorga para definir al ganador. Sin embargo, los ganó por solo 1,2 puntos de diferencia.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanza una mascarilla facial desde el escenario durante un mitin de campaña, el primero que realiza desde que recibió tratamiento por el Covid-19. En el Aeropuerto Internacional Orlando Sanford, en Sanford, Florida, EE. UU., el 12 de octubre de 2020.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanza una mascarilla facial desde el escenario durante un mitin de campaña, el primero que realiza desde que recibió tratamiento por el Covid-19. En el Aeropuerto Internacional Orlando Sanford, en Sanford, Florida, EE. UU., el 12 de octubre de 2020. © Reuters/Jonathan Ernst

Con estos antecedentes, la elección de los floridanos resulta fundamental para determinar quién será el mandatario estadounidense de los próximos cuatro años. La presión por vencer en el estado sureño es tal que, este año, el presidente y candidato Donald Trump se apresuró a declararse en “muy buen estado de salud”, cuando todavía no tenía el resultado negativo de una nueva prueba del Covid-19, para volver al ruedo con su campaña en Sanford, Florida. Finalmente, su médico de cabecera le confirmó que ya no padecía el virus. El demócrata Joe Biden también intensificó su campaña en esta zona del país.

Las encuestas más recientes en Florida, de Reuters/Ipsos, muestran que una derrota de Trump allí reduciría drásticamente su camino hacia la reelección. Biden se mantiene con una pequeña -aunque importante- ventaja de cuatro puntos porcentuales en la intención de voto.

Pero Florida no resulta decisivo por cuestión de historia o suerte, sino por varios factores que lo determinan.

Florida, el mayor estado “péndulo” del país

Este es considerado el mayor de los denominados “swing states” o "estados péndulo". En Estados Unidos, la presidencia se gana tras conseguir al menos 270 votos del llamado Colegio Electoral y cada estado tiene un número fijo de electores proporcional a su número de habitantes.

El analista político Rafael Piñeros explicó en France24 que California, con 55 puntos, es el estado que más votos aporta en la elección presidencial, pero tradicionalmente vota por el candidato demócrata, le sigue Texas con 38 puntos, que generalmente vota por un republicano y, en tercer lugar, con 29 votos, le siguen Nueva York y Florida. La diferencia está en que el estado neoyorquino tiende a favorecer a los demócratas y entre todos ellos el único que puede ser más disputado es Florida.  “La Florida es sumamente importante porque puede ir de un lado a otro”, afirmó por su parte a France24 el escritor y analista político de Florida, Julio M. Shilling.

Entre los estados indecisos, Florida encabeza la lista. Con sus cerca de 22 millones de habitantes, entrega 29 votos en la elección final, seguido de Pensilvania que, con una población de alrededor de 13 millones otorga 20; Ohio una población de 12 millones, concede 18; Michigan, con 10 millones de personas, representa 16 sufragios; Georgia, con cerca de 11 millones de ciudadanos también provee 16; Carolina del Norte, con casi 11 millones da 15 electores; Arizona, con más de 7 millones de personas, otorga 11 puntos; Wisconsin, con una población de 6 millones aporta 10; y Iowa, con más de 3 millones, representa 6 puntos.

De ahí que para un candidato presidencial resulta mucho más contundente ganar la elección en un estado como Florida, que en otros como, por ejemplo, Alaska que entrega solo 3 votos.

Cambios de inclinación política

Hay una constante en Florida y es que sus elecciones son reñidas. Como “estado péndulo”, su afinidad por un partido suele cambiar en cada campaña electoral y lo mismo puede teñirse del rojo republicano que del azul demócrata. Aquí no hay garantías de preferencia política.

En este sentido, resulta necesario preguntarse qué cambios demográficos ha presentado el estado, que impactarían en el resultado electoral. Un poco más de 15 millones de personas vivían en Florida en el año 2000, cuando sus votos decidieron las elecciones presidenciales de ese año. Cerca de 22 millones de personas habitan ahora y vienen de todas partes, desde jubilados del Medio Oeste, exiliados económicos del Noreste, o puertorriqueños que se establecen en Orlando.

Archivo- Residentes de Florida transitan por una calle en medio de la pandemia del Covid-19, el 5 de julio de 2020.
Archivo- Residentes de Florida transitan por una calle en medio de la pandemia del Covid-19, el 5 de julio de 2020. © Etienne Laurent / EFE

Los analistas políticos coinciden en que la migración de personas desde otros estados dentro del país, así como de otras naciones hacia Florida, resulta crucial en esta contienda.

En este sentido, Julio M. Shilling explica que hay tres fenómenos importantes. El primero es la base conservadora que solía votar demócrata en los años 70, pero que se mudó al Partido Republicano “a medida que el Partido Demócrata se fue hacia la izquierda”. Después están las migraciones desde otros estados del país, especialmente de Nueva York y New Jersey, de personas mayores de 50 años que buscan un mejor clima para jubilarse y que tienden a ser demócratas, algo que favorecería a Joe Biden.

Pero la tercera parte de la ecuación son los exiliados políticos que provienen de otras naciones. Además de los conocidos cubano-americanos, están los venezolanos, nicaragüenses y colombianos, entre otros. “Si miramos el voto de la inmigración de América Latina hay un mayor apoyo a Donald Trump, el voto puertorriqueño, si bien históricamente ha sido demócrata, la gobernadora de Puerto Rico le ha dado su apoyo y los dos senadores del estado Rick Scott y Marco Rubio tienen una excelente relación con la comunidad puertorriqueña”, afirmó Shilling.

Archivo-La comunidad de jubilados de Villages, en Florida,  en medio de fuertes divisiones políticas: aquí una residente viaja en un carrito de golf para celebrar la nominación de Joe Biden como candidato presidencial demócrata, pero no todos sus compañeros mayores estuvieron de acuerdo.
Archivo-La comunidad de jubilados de Villages, en Florida, en medio de fuertes divisiones políticas: aquí una residente viaja en un carrito de golf para celebrar la nominación de Joe Biden como candidato presidencial demócrata, pero no todos sus compañeros mayores estuvieron de acuerdo. © ©AFP/Chandan Khana

Sin embargo, para el analista político, Luis Montes, en 2020 las migraciones latinoamericanas no necesariamente favorecerían a la bancada oficialista. Destaca que el votante cubano-americano en 2012 se pronunció a favor de Barack Obama. “Se debe en gran medida a que ya son dos o tres generaciones desde la llegada de los cubanos en masa y la afinidad ideológica no es la misma de los años 70, sino que es un voto más económico”, aseguró y agregó que “sin pretender hacer generalizaciones, los cubanos son más republicanos que los puertorriqueños de la Florida”.

Por otra parte, está la mayoría de habitantes del estado, que son blancos de una edad avanzada. Florida posee el porcentaje más alto de esta población en el país. En este momento, de hecho, Biden supera a Trump en la preferencia entre los mayores de 65 años. Lo hace por nueve puntos en promedio, entre las cinco encuestas nacionales más recientes.

“No solo es la comunidad latina, están las personas mayores de 50 años, ese grupo es fundamental (…) Si vemos a Miami, Fort Lauderdale, Tampa, Tallahassee, la votación es muy diversa. Jacksonville tiende a votar republicano, los demás centros urbanos grandes tienden a votar demócrata, pero al mismo tiempo no son decisivos porque otros condados pequeños suman una buena cantidad de votos”, señaló a France24 el investigador político Rafael Piñeros.

¿Las elecciones de medio término en 2018 reflejarán los resultados en las presidenciales?

Las elecciones de medio término de 2018 habrían dejado una advertencia para la bancada opositora. En este estado sureño, los demócratas perdieron la carrera por el Senado y la Gobernación, en la que Ron De Santis se impuso sobre el progresista Andrew Gillum.

Para el analista Julio M.Shilling “no hay duda” de que este escenario demuestra que los floridanos respaldarán al candidato conservador, el presidente Donald Trump. Aunque asegura que en todo el país hay más demócratas que republicanos, hay una enorme cantidad de moderados en ambas alas políticas que no están de acuerdo con la violencia que empañó las protestas antirracismo, que a su juicio fueron toleradas por las autoridades de ciudades con alcaldes demócratas.

“El oponente de Ron Desantis (el actual gobernador), Guillam, era considerado un demócrata de izquierda, con gran afiliación a posiciones extremistas y perdió. El cuerpo estatal también, si miramos la Cámara Baja en Florida hay 73 republicanos y 47 demócratas, en el Senado del estado de Florida, son 23 republicanos y 17 demócratas, estamos hablando de que no están ni si quiera cerca. Desde el año 1997 el Partido Republicano ha dominado en el estado. La razón por la que no es monolítico en la votación es por las personas que se mudan de otros estados”, aseveró.

Ahora, dos años después, el voto de los indecisos que no participaron en las elecciones generales podría cambiar la balanza. Según un análisis del New York Times, aquellos que no participaron en esos comicios se mostraron más favorables hacia los demócratas. Si Biden gana en Florida, será muy difícil que Trump logre vencerlo a nivel nacional.

"No necesariamente las elecciones locales determinan las preferencias a nivel nacional, en ocasiones pueden tener sintonía, pero no todo el tiempo"

“Las elecciones de medio término son un excelente termómetro en general y el estado giró hacia el Partido Republicano. Si esa tendencia se mantiene, Trump va a tener una gran posibilidad de ganar, pero no necesariamente las elecciones locales determinan las preferencias a nivel nacional, en ocasiones pueden tener sintonía, pero no todo el tiempo”, indicó a France 24 el analista político Rafael Piñeros.

Pese a los resultados de las elecciones de medio término, ahora son dos candidatos presidenciales y cada aspirante representa distintas impresiones independientemente del movimiento político del que provenga. Para muchos, Joe Biden no resulta tan controversial como Hillary Clinton, candidata de su partido hace cuatro años.

“Joe Biden ha sido una constante en cinco décadas, pero no genera el nivel de anticuerpos que generó Hillary, y eso se ha visto con Trump, no saben cómo atacarle, han cambiado tanto de táctica que no se sabe si está teniendo efecto o no”, dijo a France 24 el analista político Luis Montes.

La pandemia, un asunto que acapararía el voto en Florida

Tradicional y políticamente Florida ha sido un estado tan indeciso como primordial para llegar a la Casa Blanca, pero ahora hay un elemento diferenciador que ha marcado la contienda presidencial en varias décadas: la pandemia del Covid-19. Un virus que ha interferido desde cómo hacer campaña, hasta la ejecución y cancelación de debates presidenciales; y primordialmente la evaluación que hace el electorado afectado por una de las mayores crisis sanitarias y económicas de la historia, que podría inclinar la balanza en su decisión electoral.

Con más de 214.000 personas muertas y cerca de 8 millones de contagiados, incluido el propio mandatario que engrosó las cifras acumuladas, Estados Unidos es el país más golpeado a nivel global y Florida es justamente uno de los estados más perjudicados, con cerca de 16.000 fallecidos y más de 730.000 casos.

El crecimiento económico salió fuertemente golpeado por la crisis sanitaria. Las cifras de ayudas por desempleo se habían reducido en las últimas semanas por la reactivación económica y flexibilización de restricciones, las nuevas solicitudes por desocupación laboral registraron un alza en la primera semana de octubre. Según datos del Departamento de Trabajo de EE. UU., las recientes solicitudes aumentaron a más de 40.000, con 7.800 peticiones más en comparación con la semana anterior.

Este panorama sin duda marca la atención de los votantes. Según una encuesta de Reuters/Ipsos, elaborada entre el 29 de septiembre y el 6 de octubre, en términos generales Biden obtiene el 49 % de preferencia del electorado, por encima del 45 % de Donald Trump.

En específico, el 50 % de los encuestados respondió que Biden sería el líder más indicado para enfrentar la pandemia, frente al 41 % que considera que Trump lo haría mejor. Pero cuando se refiere a revivir la economía, el 49 % señaló que prefiere al mandatario y aspirante a la reelección, en contraste con el 45 % que respaldó a Biden en esta materia.

Archivo-Personal de emergencias médicas llega con un paciente, mientras un auto funerario comienza a partir del North Shore Medical Center, donde se trata a los pacientes Covid-19, en Miami, Florida, EE. UU., el 14 de julio de 2020.
Archivo-Personal de emergencias médicas llega con un paciente, mientras un auto funerario comienza a partir del North Shore Medical Center, donde se trata a los pacientes Covid-19, en Miami, Florida, EE. UU., el 14 de julio de 2020. © Reuters / Maria Alejandra Cardona

Shilling señala que la emergencia, contrario a lo que algunos pronósticos aseguran, favorecería una reelección de Trump. “Va a impactar, pero en sentido favorable al Partido Republicano, porque a nivel per cápita (Florida) tiene menos muertes” y agregó que la mayoría de los floridanos no estuvo de acuerdo con la imposición de medidas drásticas para cerrar la economía, algo que tardó en hacer el Gobierno local y republicano.

“Sin llegar a medidas draconianas de aplastar economías, los floridanos por lo general están muy satisfechos y prueba de ello es que la popularidad del gobernador republicano mejoró por la pandemia”, afirmó.

El paseo Ocean Drive en Miami  Beach, Florida, el 26 de juniio de 2020
El paseo Ocean Drive en Miami Beach, Florida, el 26 de juniio de 2020 CHANDAN KHANNA AFP

Pero para otros expertos, a excepción de la base de seguidores de Trump, la pandemia favorecerá al demócrata Joe Biden, quien al mostrarse en público como partidario de las medidas recomendadas por la OMS, como el uso mascarillas en lugares públicos y el distanciamiento social, saldrá favorecido. Y, por el contrario, la pandemia restará la principal bandera de campaña y de exhibición del jefe de Estado, que busca un segundo periodo en la oficina Oval: el crecimiento económico.

“La pandemia entre moderados e independientes sí preocupa, en la base de Trump no. Hemos visto decir que es un invento o un mito”, resaltó el analista Luis Montes. Añadió que a pesar de que el gobernador republicano de este estado tardó en cerrar las actividades y negocios, la economía sí ha resultado golpeada. "Creo que no se ha hecho entendiendo que tiene una población de retirados bastante alta de todo Estados Unidos, quizá de las más altas, se ha dimensionado o ponderado la cuestión económica sobre el factor humano y eso habría que creer que va a ser el impacto que tiene en las elecciones, ver si la gente, y que normalmente son adultos mayores los que salen a votar en mayor número, vamos a ver qué piensan ellos”, destacó Montes.

La prensa local destaca que la mayor parte del electorado del estado se concentra en cuatro zonas: el sur de Florida alrededor de Miami y Fort Lauderdale, el área de Orlando, Tampa Bay y Jacksonville, que estuvo a punto de ser sede de la Convención Nacional Republicana antes de que la pandemia forzara a su cancelación. Pero también indica que la fuerza de la campaña de Trump en 2016 consistió en conseguir nuevos votantes en lugares como Fort Myers, Nápoles y Melbourne, áreas favorables para los republicanos. Aún es incierto si seguirán apoyando al mandatario, cuyas promesas como candidato son contrastadas con su gestión como presidente en los últimos 4 años.

Con Reuters 

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.