Saltar al contenido principal

Bolivia se prepara para su “proceso electoral más complejo”

Ciudadanos bolivianos se abastecen de alimentos en medio de la incertidumbre y el temor a un estallido social que conlleve escasez de recursos, de cara a las elecciones presidenciales. En La Paz, Bolivia, el 16 de septiembre de 2020.
Ciudadanos bolivianos se abastecen de alimentos en medio de la incertidumbre y el temor a un estallido social que conlleve escasez de recursos, de cara a las elecciones presidenciales. En La Paz, Bolivia, el 16 de septiembre de 2020. © Reuters/David Mercado

Este 18 de octubre, los bolivianos eligen su nuevo presidente después de la salida del poder de Evo Morales en noviembre de 2019, que lo ha denunciado como un “golpe de Estado” y ha mantenido al país durante cerca de un año con un Gobierno interino. El temor a una revuelta social por posible inconformidad de los resultados de este domingo ha llevado a los bolivianos incluso a considerar abandonar el país. La pandemia del Covid-19 se suma a unas elecciones atípicas en esta nación.

Anuncios

Incertidumbre y temor en Bolivia de cara a las elecciones generales de este domingo. Las primeras después de que Evo Morales fuera forzado a abandonar la Presidencia, tras cerca de 14 años en el poder, lo que mantiene al país bajo el mando de un Gobierno interino comandado por la conservadora Jeanine Áñez.

En un clima tenso, los bolivianos eligen en las urnas presidente, vicepresidente, 36 senadores, 130 diputados, 9 representantes supraestatales y otras 350 autoridades nacionales.

Los 7,3 millones de personas aptas para votar se enfrentan a una encrucijada, a medida que la nación se sumerge en la crisis sanitaria y económica por la pandemia del Covid-19, y simultáneamente se debate entre un posible regreso del Movimiento al Socialismo de Morales al poder o un giro hacia el centrista Carlos Mesa, el expresidente que se enfrentó a Evo Morales en 2019 y quedó en segundo lugar, según el Tribunal Supremo Electoral.

Luis Arce busca ganar la Presidencia de Bolivia con el apoyo de Evo Morales
01:57

La puja por la Presidencia esta vez se centra principalmente entre el exministro de Economía de Morales y candidato por el partido Movimiento al Socialismo (MAS) Luis Arce, quien lidera las encuestas de intención de voto, y Carlos Mesa, que vuelve a intentar llegar al Ejecutivo con el partido Comunidad Ciudadana, y quien ocupa el segundo puesto en los sondeos.

Carlos Mesa, el segundo candidato más opcionado para ocupar la Presidencia de Bolivia
01:29

La mayoría de las encuestas estiman que el MAS ganará los comicios en primera vuelta, pero no será suficiente para ocupar el Palacio Presidencial, para lo cual es necesario obtener más del 50 % de los votos o una diferencia de diez puntos frente a su rival.

Estas serán las primeras elecciones en Suramérica en medio de la pandemia y para evitar la concentración masiva de personas, las autoridades convocaron a una votación dividida en dos jornadas. De 8:00 a.m. a 12:30 a.m., para las personas cuyo número de identificación nacional termine en número par, y de 12:30 a las 5:00 p.m., para aquellos con número impar.

“El proceso electoral más complejo de la historia de Bolivia”

Este no será un proceso electoral como cualquier otro, y no solo por causa de la pandemia. La tensión política y el miedo a protestas violentas y escasez de productos es fuerte.

El MAS ha amenazado con orquestar un estallido social si, según ese movimiento, se registran irregularidades en los comicios y ante este panorama, los bolivianos de las zonas más ricas de La Paz comenzaron a abastecerse de suministros esenciales y a esperar durante horas para comprar gasolina antes de las elecciones presidenciales. Temen que vuelvan a producirse enfrentamientos mortales como los ocurridos el año pasado.

Algunos ciudadanos incluso llegaron a hacer extensas filas en las oficinas de migración para solicitar el pasaporte, pues aseguran que abandonarán el país en caso de que la situación se torne complicada.

“Tuve que hacer una larga fila para el combustible de mi carro, tuve que recorrer casi toda la ciudad, los mercados están abarrotados, no es normal, la gente anda con miedo, con pavor”, dijo un residente boliviano que se encontraba esperando para sacar su pasaporte.

Por su parte, Víctor Peralta, un joven ciudadano boliviano, señaló que “hay mucho mal entendido, creo que piensan que después de las elecciones va a haber harto conflicto aquí y es por eso que se abastecen de gasolina”.

Ciudadanos bolivianos se abastecen de alimentos en medio de la incertidumbre y el temor a un estallido social que acaree escasez de recursos, de cara a las elecciones presidenciales. En La Paz, Bolivia, el 16 de septiembre de 2020.
Ciudadanos bolivianos se abastecen de alimentos en medio de la incertidumbre y el temor a un estallido social que acaree escasez de recursos, de cara a las elecciones presidenciales. En La Paz, Bolivia, el 16 de septiembre de 2020. © Reuters/David Mercado

El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Salvador Romero, indicó que las dificultades se presentan debido a la anulación de las elecciones presidenciales de 2019 en las que, según esta instancia, Evo Morales fue reelegido para un cuarto Gobierno consecutivo.

Sin embargo, la oposición y la Organización de Estados Americanos OEA lo denunció como fraude, alegaciones que aún están bajo investigación y son refutadas por el exgobernante. “Este es el proceso electoral más complejo de la historia de Bolivia”, afirmó Romero.

Morales también fue vetado de participar en las elecciones de este domingo, en las que pretendía aspirar al Senado. El Tribunal Constitucional rechazó su candidatura al señalar que no cuenta con dos años continuos de permanencia en Bolivia previo a las elecciones y que tampoco tiene domicilio en ese país, aunque la defensa del exmandatario argumentó que él “nunca ha cambiado su lugar de votación” y “tiene su domicilio oficial” en un poblado de Cochabamba, lugar donde nació.

Muchos bolivianos critican a Morales por mantenerse en el poder durante mucho tiempo e intentar eludir los límites constitucionales, pero otros aseguran que fue derrocado en un golpe de Estado. Una situación que demuestra la polarización en el país que aviva las tensiones en una campaña amarga, que despierta la atención en el hemisferio. El Departamento de Defensa de Estados Unidos y la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, han instado a la calma tanto a los políticos y a las autoridades como a los ciudadanos bolivianos.

Con Reuters y EFE

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.