Colombia: Minga indígena llega a Bogotá y pide reunirse con el presidente Duque

Personas al costado de la carretera saludan a indígenas colombianos mientras viajan en autobuses para participar en una protesta para pedir al Gobierno seguridad en sus territorios y detener masacres y asesinatos de líderes sociales, durante un encuentro indígena llamado "Minga". En Cundinamarca, Colombia, el 18 de octubre de 2020.
Personas al costado de la carretera saludan a indígenas colombianos mientras viajan en autobuses para participar en una protesta para pedir al Gobierno seguridad en sus territorios y detener masacres y asesinatos de líderes sociales, durante un encuentro indígena llamado "Minga". En Cundinamarca, Colombia, el 18 de octubre de 2020. © Reuters/Luisa González

Miles de indígenas provenientes del suroeste de Colombia llegaron este domingo a Bogotá, la capital, donde exigen reunirse con el presidente Iván Duque para que atienda sus peticiones, relacionadas con la defensa de la vida y el cese de la violencia que azota a sus poblaciones.

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La congregación de grupos indígenas, conocida en Colombia como Minga, ya se encuentra en la capital del país. Las comunidades aborígenes fueron recibidas este 18 de octubre por la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, en el Palacio de los Deportes, donde los activistas permanecerán durante su estadía en esta ciudad.

López, que usualmente sostiene enfrentamientos con el Gobierno nacional, lamentó que la Administración de Duque no estuviera presente para recibir a los manifestantes. “Nos parecía mejor recibir la minga de común acuerdo con el Gobierno Nacional, como un gesto para aliviar tensiones. No quisieron. Bogotá se encargará, los recibirá y, como siempre, acordará con las organizaciones sociales, garantías para su movilización pacífica”, indicó.

Alrededor de 5.000 indígenas del suoreste de Colombia partieron el jueves a pie y en autobuses hacia Bogotá, donde exigen una reunión con el presidente Iván Duque.

Los indígenas reclaman al Gobierno el cumplimiento de compromisos relacionados con la defensa de la vida y de sus tierras, al igual que acciones concretas para protegerlos de la violencia de grupos armados ilegales, entre otros asuntos.

Los manifestantes planean unirse a una huelga nacional el próximo miércoles 21 de octubre, convocada por sindicatos, organizaciones estudiantiles y otros grupos inconformes con el Gobierno. 

Duque envió una delegación de ministros y otros funcionarios de alto nivel a Cali a principios de esta semana para atender los llamados de las comunidades aborígenes. Sin embargo, los líderes indígenas se negaron a reunirse con ellos e insistieron en que solo mantendrían conversaciones de "Gobierno a Gobierno".

"Queremos decirle al mundo que en Colombia tenemos un presidente pero que es un presidente que no sirve a su pueblo (…) La minga sureste seguirá luchando", dijo Ferley Quintero, concejal del pueblo Yanacona.

Según Quintero, esta protesta se produce también en rechazo a los asesinatos de activistas y las recientes masacres de jóvenes y campesinos. 

Agregó que los manifestantes no han sido infiltrados por miembros de grupos rebeldes de izquierda, como se ha denunciado desde el Gobierno. "Siempre ha sido política del Gobierno estigmatizar la protesta social. Siempre ha sido una estrategia del Gobierno estigmatizar las acciones políticas de los indígenas", rechazó Quintero.

La minga indígena llega a presionar a un Gobierno que apenas se recupera de las pasadas manifestaciones, las cuales se tornaron violentas, y se convocaron para rechazar el uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía tras el asesinato de Javier Ordoñez, un abogado de 46 años, durante un operativo policial.

El ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, señaló que esas manifestaciones estuvieron infiltradas por disidencias de la exguerrilla de las FARC y el grupo armado al margen de la ley Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Ante este contexto y las peticiones de los indígenas, la Administración de Iván Duque ha señalado que está abierta a conversar con los manifestantes, como lo afirmó a principios de esta semana la ministra del Interior, Alicia Arango. 

Pero las autoridades también advierten que los manifestantes no deben bloquear carreteras ni tomar otras medidas que desaceleren la recuperación económica, justo cuando el país intenta levantarse tras más de cinco meses de confinamiento nacional obligatorio para tratar de mitigar la pandemia del Covid-19.

Con Reuters y EFE

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