La oposición reconoce el triunfo de Luis Arce y Evo Morales se plantea volver a Bolivia

Luis Arce, virtual ganador de las elecciones de Bolivia, saluda tras conocerse que podría convertirse en presidente sin necesidad de una segunda vuelta.
Luis Arce, virtual ganador de las elecciones de Bolivia, saluda tras conocerse que podría convertirse en presidente sin necesidad de una segunda vuelta. © Ueslei Marcelino / Reuters

Con los conteos rápidos que dan la victoria al Movimiento al Socialismo (MAS), el excandidato Carlos Mesa reconoció el "contundente" triunfo de Luis Arce en las presidenciales bolivianas y se declaró cabeza de la oposición. De confirmarse el resultado por la autoridad electoral, el expresidente Evo Morales podría regresar a Bolivia, mientras la izquierda latinoamericana sueña con un nuevo periodo de gobiernos progresistas.

Anuncios

Los resultados de la jornada electoral del 18 de octubre en Bolivia aún no son oficiales pero las encuestas autorizadas a divulgar el conteo rápido indican que Luis Arce, candidato del Movimiento al Socialismo (MAS), será el nuevo presidente de Bolivia.

Así lo reveló el domingo una encuesta de Ciesmori, publicada por el canal de televisión 'Unitel', que da un 52,4 % de los votos al candidato socialista, superando de este modo los requisitos para no acudir a una segunda vuelta: más de un 40 % de votos y una distancia de 10 puntos frente a sus rivales.

Más allá de estos conteos, lo que sugiere el resultado preliminar es que después de un año de interinaje, Bolivia tendrá de nuevo a un presidente del MAS.

Este 19 de octubre, Carlos Mesa, expresidente boliviano y líder del movimiento conservador Comunidad Ciudadana, aseguró en rueda de prensa que el MAS fue claramente el ganador y que aceptaba la responsabilidad de ser cabeza de oposición. 

Los resultados del sondeo ya habían sido reconocidos el domingo por la propia presidenta interina del Gobierno, la conservadora Jeanine Áñez.

Estas reacciones encaminadas al respeto por los resultados hacen indicar que las próximas semanas transcurrirán con la normalidad que no existió en 2019. En aquel momento, el expresidente Evo Morales fue acusado de fraude electoral; un hecho que invalidó el resultado de los comicios derivando en violentas protestas que dejaron 33 fallecidos; la renuncia y el exilio de Morales y la autoproclamación como presidenta de Jeanine Áñez.

El Gobierno interino ha aprovechado su gestión en el poder para fiscalizar los 14 años de gestión del Movimiento al Socialismo. Sin embargo, las urnas podrían reeditar un resultado similar al de 2005, cuando Evo Morales llegó al poder con el 53 % de los votos.

Los resultados oficiales todavía podrían tardar hasta dos días debido al lento sistema de conteo boliviano. Por este motivo, la portavoz del MAS, Marianela Paco, pidió a los partidarios socialistas paciencia antes de "hacer una buena celebración".

Evo Morales ya se plantea volver a Bolivia

El expresidente Evo Morales ha seguido de cerca la contienda electoral. Desde Buenos Aires, Argentina, el líder indígena ha valorado los resultados: primero, reivindicó la victoria del Movimiento al Socialismo y agradeció a Argentina y México que le ayudarán a salvar la vida, cuando se exilió tras los sucesos de octubre y noviembre de 2019. 

Después, Morales se mostró dispuesto a regresar al país: "Es cuestión de tiempo. Mi gran deseo es volver a Bolivia"; mientras descartó un regreso a la política, asegurando que quiere volver a ser "agricultor y pequeño productor".

Por último, Morales reinvindicó que los resultados de 2020 son muestra de que no existió ningún fraude electoral en 2019; volviendo a calificar de "golpe de Estado" su salida del poder.  

También, en el horizonte, un sueño: el relanzamiento de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), reeditando la fórmula de Lula da Silva en Brasil, Hugo Chávez en Venezuela y Néstor Kirchner en Argentina. "Los pueblos movilizados identificando a sus enemigos en lo ideológico, programático, cultural y social, interno y externo", aseguró Evo Morales. 

¿Una nueva etapa para las "utopías latinoamericanas"? 

En América Latina, los partidos de izquierda de la región se han mostrado exultantes por el triunfo de Luis Arce en primera vuelta. 

Alberto Fernández, presidente de Argentina, país que nunca reconoció el Gobierno de Jeanine Áñez, y que acoge al expresidente Evo Morales, hizo referencia a una victoria para la democracia latinoamericana: 

También, el expresidente ecuatoriano Rafael Correa celebró la victoria del Movimiento al Socialismo, que coincidió con la decisión judicial ecuatoriana de permitir presentarse a las elecciones presidenciales de 2021 a la pareja Andrés Arauz y Carlos Rabascall, conocidos como "el binomio de la esperanza": 

La victoria de Arce también ha sido celebrada por el Gobierno de México, por la izquierda paraguaya, por Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, por el expresidente brasileño Lula da Silva y por otras figuras latinoamericanas.

Pero también ha ido más allá del continente. Como en España, donde el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, se ha reunido con los embajadores europeos en Madrid, con una mascarilla donde se representa la "wiphala", el símbolo patrio plurinacional de Bolivia, y la bandera de los indígenas.

Con EFE y Reuters

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24