Iota se degrada tras devastador paso por Nicaragua y la isla colombiana de San Andrés

Casas destruidas por el paso del huracán Eta, en Bilwi, Puerto Cabezas, Nicaragua, el 15 de noviembre de 2020, antes de la llegada del huracán Iota.
Casas destruidas por el paso del huracán Eta, en Bilwi, Puerto Cabezas, Nicaragua, el 15 de noviembre de 2020, antes de la llegada del huracán Iota. © AFP/STR

Iota alcanzó la máxima categoría en la escala Saffir-Simpson y tocó tierra en el noreste de Nicaragua tras su paso por las islas colombianas de San Andrés y Providencia. Aunque el fenómeno perdió fuerza tras entrar a Nicaragua, se prevé que su paso por Centroamérica, que aún no se recupera del huracán Eta, sea catastrófico.

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A medida que se aproximaba a Nicaragua y Honduras, la potencia de Iota se sintió con lluvias y vientos máximos sostenidos de 260 kilómetros por hora, de acuerdo al Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (CNH).

"Esta es una situación que pone en peligro la vida y, por favor, preste atención a los consejos de los funcionarios locales", indicó el NHC en sus siglas en inglés.

En la mañana de este 17 de noviembre, el poderoso huracán se degradó a tormenta tropical con nivel 2 tras entrar en Nicaragua, según el NHC.

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Informes preliminares desde Managua detallan "caídas de árboles, de postes de luz y desprendimiento de techos, con daños aún sin cuantificar". La furia del fenómeno además colapsó el tendido eléctrico e inundó decenas de calles en el caribe norte de Nicaragua.

Primer huracán de categoría 5 en Colombia

Iota llegó a Nicaragua después de pasar por las islas colombianas de San Andrés y Providencia, donde dejó un muerto y 98 % de destrucción de la infraestructura en esta última isla. 

El presidente de Colombia, Iván Duque, aseguró que envió un buque con suministros para atender a los damnificados. Se espera que el saldo de víctimas sea mayor ya que la isla de Providencia estuvo incomunicada durante varias horas, por lo que aún se evalúan los daños.

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Evacuaciones en Nicaragua, Honduras y Guatemala

El fenómeno tocó tierra en Nicaragua pocos días después de que la región fuera azotada por el huracán Eta, del que todavía no se ha recuperado.

Nicaragua, Honduras y Guatemala han ido llevando a cabo evacuaciones desde el pasado viernes 13 de noviembre.

Este lunes, en la ciudad costera nicaragüense de Bilwi, los residentes envolvían sus pertenencias, mientras intentaban desesperadamente asegurar los techos de sus endebles casas de madera con las mismas láminas de zinc que fueron arrancadas por el anterior huracán Eta.

Miembros de la Marina ayudan a evacuar a las personas de las comunidades de Karata y Wawa Bar antes de la llegada del huracán Iota a Bilwi, Puerto Cabezas, Nicaragua, el 15 de noviembre de 2020.
Miembros de la Marina ayudan a evacuar a las personas de las comunidades de Karata y Wawa Bar antes de la llegada del huracán Iota a Bilwi, Puerto Cabezas, Nicaragua, el 15 de noviembre de 2020. © AFP/STR

"Estamos preocupados, nerviosos. Psicológicamente no nos va bien, porque perder nuestras cosas y empezar de nuevo no es fácil. Algunos tenemos casitas viejas y corremos el riesgo de perderlo todo", declaró Silvania Zamora, una residente de la zona.

En Honduras, según medios de comunicación locales, más de 175.000 personas han sido evacuadas desde el sábado, especialmente en zonas inundadas durante el azote de Eta en el Valle de Sula, cerca de San Pedro Sula, la capital industrial del país, 180 kilómetros al norte de Tegucigalpa.

Miembros de la Marina ayudan a evacuar a las personas de las comunidades de Karata y Wawa Bar antes de la llegada del huracán Iota a Bilwi, Puerto Cabezas, Nicaragua, el 15 de noviembre de 2020.
Miembros de la Marina ayudan a evacuar a las personas de las comunidades de Karata y Wawa Bar antes de la llegada del huracán Iota a Bilwi, Puerto Cabezas, Nicaragua, el 15 de noviembre de 2020. © AFP/STR

En Guatemala, también hay riesgo de crecidas repentinas de ríos, inundaciones, deslizamientos de tierra y problemas de comunicación en las carreteras.

El Salvador, que sufrió poco con el paso de Eta, declaró ahora la alerta roja en toda su nación ante la posible necesidad de evacuar a pobladores, según el ministro de Gobernación, Mario Durán.

En ese sentido, Panamá declaró igual alerta roja en las provincias occidentales de Chiriquí y Boca del Toro, y en la comarca indígena Ngäbe-Buglé, mientras que el sur de México se alista para enfrentar más lluvias y desbordamientos en tierras ya anegadas por la anterior tormenta.

Aunque todavía es incierta la magnitud de los daños que dejará Iota, los presidentes centroamericanos anunciaron en los últimos días que solicitarán en bloque fondos al Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), para afrontar las consecuencias de estos dos últimos y potentes huracanes.

Con AFP, Reuters y medios locales

 

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