América Latina conmemora el Día Internacional de los Derechos Humanos en el marco de la pandemia

Yeisi Rodríguez, de 47 años, cocina en una casa improvisada, el 27 de noviembre de 2020, en el sector 24 de diciembre, en Ciudad de Panamá.
Yeisi Rodríguez, de 47 años, cocina en una casa improvisada, el 27 de noviembre de 2020, en el sector 24 de diciembre, en Ciudad de Panamá. © EFE / Bienvenido Velasco

Este jueves 10 de diciembre se conmemora el Día Internacional de los Derechos Humanos, una fecha que este año tiene especial relevancia en América Latina y el Caribe puesto que la pandemia de Covid-19 ha agravado las problemáticas y las desigualdades estructurales en la región. Garantizar los derechos de la población latinoamericana debe ser, según los organismos, el primer paso imprescindible para la "nueva normalidad"

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En la víspera del Día Internacional de los Derechos Humanos, que se conmemora cada 10 de diciembre, la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, recordó que el Covid-19 “se ha cebado en las fisuras y fragilidades de nuestras sociedades, exponiendo todos nuestros fracasos a la hora de invertir en la construcción de sociedades justas y equitativas. Ha mostrado la debilidad de sistemas que no han logrado dar centralidad a la defensa de los derechos humanos”.

En América Latina, la pandemia del coronavirus ha agravado las desigualdades en la región, una de las más más golpeadas por el virus y cuyo impacto estuvo exacerbado por las débiles estructuras de protección social, sistemas de salud fragmentados y profundas desigualdades económicas.

Se estima que el número de personas en situación de pobreza en América Latina y el Caribe aumentará en 45 millones, hasta un total de al menos 230 millones de personas. Además, se suman 28 millones de personas en situación de pobreza extrema, según informes de Naciones Unidas.

Sumado al aumento de las desigualdades arraigadas están: la discriminación de minorías, las violencias a las que se enfrentan las mujeres en región, la pérdida escolar de toda una generación, el asesinato de líderes sociales y medioambientales, las dificultades de los migrantes y refugiados varados en las fronteras latinoamericanas y la desconfianza de las poblaciones de las instituciones.

La región estaba sumida en una ola de protestas sociales desde Chile, Colombia o Haití, que fueron violentamente aplacadas por las fuerzas de seguridad y que quedaron silenciadas durante los primeros meses de pandemia debido al confinamiento y las estrictas medidas de seguridad por la enfermedad.

“El 2020 es un año que ninguno de nosotros olvidará jamás. Un año terrible y devastador que ha marcado a muchos de nosotros de muchas maneras”, dijo Bachelet, y es que los efectos del patógeno que deja más de 67 millones de contagios y a menos 1,6 millones de fallecidos en todo el mundo, van más allá de estos trágicos números.

"Hay una vacuna para el hambre, la pobreza, la desigualdad (...) El nombre de esa vacuna es ‘Derechos Humanos’”, dijo Bachelet

Para Bachelet, el año 2020 ha pasado factura no solo a todas las regiones y prácticamente a todos los países, sino también a todos los derechos humanos, ya sean económicos, sociales, culturales, civiles o políticos. También, con la llegada de las primeras vacunaciones, la ONU y diversas oenegés temen que se acentúen aún más las desigualdades entre naciones. Los países ricos han asegurado suficientes vacunas contra el coronavirus para proteger a sus poblaciones casi tres veces más para finales de 2021, privando a miles de millones de personas en las zonas más pobres, según Oxfam.

Sobre el tema de las vacunas contra el Covid-19, la Alta Comisionada enfatizó sobre que las vacunas no previenen los estragos económicos. “Hay una vacuna para el hambre, la pobreza, la desigualdad y posiblemente - si se toma en serio - para el cambio climático, así como para muchos de los otros males que enfrenta la humanidad. Es una vacuna que desarrollamos a raíz de anteriores crisis mundiales masivas, incluidas las pandemias, las crisis financieras y las dos guerras mundiales. El nombre de esa vacuna es ‘Derechos Humanos’”, recalcó Bachelet.

La otra pandemia silenciosa afecta a la defensa de los derechos humanos 

La otra pandemia silenciosa afecta a los derechos humanos y a su defensa. Por ello, este jueves 10 de diciembre se conmemora, desde 1948, el Día Internacional de los Derechos Humanos. Ese año, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó la Declaración Universal de los DD.HH, un documento histórico que proclama los derechos inalienables que corresponden a toda persona como ser humano, “independientemente de su raza, color, religión, sexo, idioma, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición”.

Manifestación a favor del derecho al aborto en Argentina.
Manifestación a favor del derecho al aborto en Argentina. © Reuters

Antes de la pandemia, el modelo de desarrollo de la región ya enfrentaba grandes limitaciones estructurales, pero ahora la igualdad es la clave para el control eficaz del virus y para una recuperación económica sostenible en la región.

En este marco, Naciones Unidas hace un llamamiento general “Defienda los derechos humanos” como una prioridad en la “nueva normalidad” post-coronavirus. Para ello, propone una serie de metas como la erradicación de cualquier tipo de discriminación, la actuación frente a las desigualdades, la participación y solidaridad de los Estados y el impulso a un desarrollo sostenible.

En América Latina - una de las regiones más letales para las mujeres, los líderes sociales o los indígenas, la impunidad – por violaciones de derechos humanos continuó siendo la norma durante todo este último año. Este jueves, con este marco de fondo, el llamado por el respeto de los derechos de los y las latinoamericanas sonará con más fuerza.

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